El presidente de la Asamblea de Madrid ha cerrado la segunda ronda de conversaciones con los portavoces políticos de la misma forma que la primera, imponiendo una sesión de investidura sin candidato ya que nadie cuenta con los votos necesarios para poder superarla. Sin embargo, Ángel Gabilondo, ganador de los comicios, sigue reclamando su derecho a presentarse ya que tiene el apoyo de 64 diputados, frente a los 56 que agrupa a PP y Cs.
Juan Trinidad, presidente de la Asamblea de Madrid, ha decidido nuevamente que la sesión de Investidura que mañana miércoles 10 de julio se celebra en la cámara regional no tendrá candidato. Así lo ha anunciado tras comprobar en una nueva ronda de contactos que ninguno de los posibles candidatos, Ángel Gabilondo (PSOE) e Isabel Díaz Ayuso (PP) cuentan con los apoyos necesarios para superar el trámite.
El líder socialista tiene un acuerdo cerrado con Mas Madrid de Íñigo Errejón y Podemos de Isabel Serra para poder ser elegido presidente. Entre las tres formaciones suman 64 diputados, a tres de la mayoría absoluta y podría obtener más ‘noes’ que ‘sies’ en una posible investidura. Sin embargo desde las filas socialistas siguen reclamando a la presidencia de la cámara que permita que Gabilondo defienda su proyecto en la Asamblea por si pudiera ganarse la confianza de los diputados de Ciudadanos. Saben que es prácticamente imposible, pero tiene todo el derecho de intentarlo. Además, Gabilondo es el ganador de las elecciones autonómicas y el líder del Grupo Parlamentario más numeroso.
Por su parte, Isabel Díaz Ayuso firmó este lunes un acuerdo de gobierno con Ciudadanos que la convertiría en presidenta. Estaría acompañada de Ignacio Aguado, de Ciudadanos, que ocuparía la vicepresidencia. Ambas formaciones presentaron un documento de 155 medidas para la próxima legislatura y una estructura de Gobierno compuesta por trece consejerías; siete para el PP y seis para Ciudadanos.
Sin embargo, ambas formaciones solo suman 56 diputados, once menos que el bloque de la izquierda. Precisarían el apoyo de los 12 diputados de la ultraderecha de Vox para superar la mayoría absoluta y, en este momento, no lo tienen.
Rocío Monasterio, líder de Vox en la región, se encargó rápido de acabar con la euforia de PP y CS y dijo que el acuerdo al que han llegado es ‘papel mojado’ ya que no han contado con ellos.
La candidata de la ultraderecha madrileña tardó unos minutos en criticar el acuerdo ya que dijo que se hacía público cuando su formación estaba estudiando una propuesta de pacto con el propio PP. A Vox no le ha valido con que Isabel Díaz Ayuso dijera que numerosas de las peticiones del partido de Abascal estaban incluidas en ese proyecto. Entre esas premisas se encuentran poner en marcha un ‘pin parental’ para que los padres decidan qué educación se les imparte a sus hijos; limitar la llegada de inmigrantes; eliminar subvenciones; fomentar la maternidad; proteger las tradiciones… Incluso se les ha ofrecido reabrir y modificar las leyes de protección al colectivo LGTBI.
Esta misma mañana, Monasterio le ha trasladado a Trinidad que su grupo votaría en contra de esa propuesta si finalmente la candidata popular era la elegida para defender su investidura. Por tanto, esto cierra las puertas, de momento, al bipartito PP-Cs.
El secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, amenazaba con acudir al Tribunal Constitucional si se designaba a Díaz Ayuso como candidata, cosa que finalmente no ha sucedido. El PSOE ha hecho todo lo posible para que no se siga bloqueando a su candidato y que el presidente, de Ciudadanos, deje de mantener una posición partidista. Lo cierto es que nadie entendería que se bloqueara al candidato socialista con 64 votos y se permitiera a Díaz Ayuso intentar la investidura con solo 56 apoyos. Y finalmente se ha optado por mantener la sesión de Investidura sin candidato alguno.
A pesar de las desavenencias de la triple derecha. Vox sigue diciendo que tiene la mano tendida para llegar al acuerdo. Para la ultraderecha la única salida es que las tres formaciones se sienten a acordar y firmar un acuerdo programático integral. Pero Ciudadanos se niega a ese extremo. Tras la reunión con Juan Trinidad, la líder de Vox en la región ha afirmado que "Tenemos todo el verano para llegar a un acuerdo, en nuestra voluntad está llegar a acuerdos con la mano tendida y a día de hoy lo que pasa es que ni siquiera no han mandado ese documento al que han llegado PP y Ciudadanos. Parece que no quieren nuestros votos", ha explicado, para además afear que en el documento solo se base "en repartirse consejerías y sillones".
La posición de Vox ha sentado fatal en el seno de Ciudadanos. La formación naranja pide los votos de la ultraderecha, pero no quiere saber absolutamente nada de ellos, una contradicción de libro. El que sería vicepresidente de la Comunidad de Madrid en el acuerdo con el PP, Ignacio Aguado, ha arremetido este martes contra el partido de Abascal y les acusa de ‘bloquear’ un Ejecutivo que, según sus palabras, “es el mejor posible”. Para Aguado “después de un mes de dimes y diretes ya sabemos a qué venía Vox a las instituciones: a bloquear y a forzar una repetición electoral. Quieren volver a unas elecciones porque creen que le pueden beneficiar cuando los principales perjudicados serían los madrileños”.
A su vez, el PP critica a Ciudadanos ya que les afea que “quieren los votos de alguien y luego acomplejarse”, según afirma Díaz Ayuso. La candidata popular ha dicho que “si esto depende de una foto, por Dios, pues vamos a hacernos una y catorce… qué más da”.
El laberinto en el que ha metido Ciudadanos a la derecha tiene difícil solución. Ayer mismo, el líder nacional de Vox, Santiago Abascal citaba a Pablo Casado y Albert Rivera para que pudieran desbloquear en una reunión a tres las investiduras de la Región de Murcia y de la Comunidad de Madrid. El presidente del PP aceptó acudir al encuentro que se producirá en la mañana de este martes. Sin embargo, Albert Rivera, una vez más, se esconde y no ha querido ir a la cita. Por tanto, el líder de Ciudadanos no quiere reunirse con nadie. Ni con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, para tratar la investidura nacional; ni con sus homólogos de la derecha para que murcianos y madrileños tengan ya un gobierno regional. Ciudadanos pretende alejarse de la ultraderecha pero aceptar los votos de este partido para gobernar con el PP a quien hace tiempo que nombre como ‘socio prioritario’. Aunque Ángel Gabilondo afirma que los ‘naranjas’ solo tienen un ‘socio exclusivo’ ya que le cierra la puerta al resto de formaciones políticas.
Vox ofrece otra posibilidad a Ciudadanos. Si no quiere reunirse con ellos que se deje gobernar en solitario al PP y que la formación de Rivera renuncie a entrar en el Gobierno de la Comunidad de Madrid y el de la Región de Murcia.
Por su parte, Ciudadanos, a la desesperada, ha pedido ahora una reunión a tres con PP y VOX para superar los problemas. Pero ya no se trata de reuniones o fotos. El partido de Monasterio ha dicho que solo dará sus votos si se firma un acuerdo programático en el que se acepten todas sus reclamaciones.