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Edición testing    23 de octubre de 2020

Vox

La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, ha mostrado su satisfacción ante la negativa del PP en la votación de la moción de censura a Pedro Sánchez. Pese a ello, Lastra exige al líder popular, Pablo Casado, su distanciamiento de la “ideología del odio” propulsada por el partido ultraderechista de Santiago Abascal, como la única alternativa válida para proteger a la democracia.

El partido de Santiago Abascal ha cosechado un fracaso sin paliativos en el Congreso de los Diputados a su moción de censura que proponía sustituir al Gobierno actual por otro Ejecutivo liderado por los ultraderechistas. Sólo los 52 diputados ultraderechistas han apoyado la moción que ha tenido el peor resultado de la democracia al recibir el no rotundo de 298 diputados que representan a 15 grupos políticos distintos sustentados en 20.850.736 votos de los españoles y españolas en las elecciones de noviembre de 2019.

El líder de Unidas Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha sido el autor de uno de los discursos más celebrados este jueves en el Congreso de los Diputados, donde incluso ha tenido buenas palabras hacia el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, tras hacerse oficial su ruptura con la ultraderecha gracias a su 'no' a la moción de censura planteada por Santiago Abascal y los suyos contra el Ejecutivo de coalición.

Unidas Podemos ha elegido a cuatro mujeres para tomar la palabra frente a la moción de censura de Vox al Gobierno de España. Lo ha hecho con un claro mensaje: "Defender los derechos de las mujeres frente al machismo extremista de Vox". Asegurando que pretenden que España camine "hacia una republica feminista". Además, ha afeado a la formación liderada por Santiago Abascal que su proyecto se base en el odio, defendiendo los privilegios de unos pocos, "ciego a la violencia machista e incluso a la ciencia que avisa del cambio climático y, sobre todo, alejado de la España real a la que dice defender".

El presidente del Gobierno ha desmontado el mitin político de Santiago Abascal, el ‘candidato a presidente’ de la fracasada moción de censura de Vox en el Congreso de los Diputados. Pedro Sánchez, además, ha rebatido todos y cada uno de los argumentos de la ultraderecha a quien ha acusado de “utilizar la Constitución democrática para promover un acto de propaganda de un mensaje de odio, furia y choque”. Y, además, ha exigido a Pablo Casado, líder del PP que deje de engordar a la ultraderecha que solo busca “dividirnos, provocarnos y enfrentarnos. Esta es y no otra la razón última de su moción de censura”. La mayoría de partidos políticos han recriminado a Abascal que gaste recursos del Estado y el tiempo de los dirigentes, en actos tan vacuos e inútiles.

El estudio demoscópico del Centro de Investigaciones Científicas del mes de octubre sigue manteniendo en primer lugar al PSOE en intención de voto, con un 30,8%. Muy por detrás se sitúa el PP, con unas previsiones que le darían el respaldo del 18,9% de los votos. Vox recupera la tercera posición, con el 12,5% de los apoyos que supera a Unidas Podemos, con el 11,7% de los sufragios. Estos porcentajes, traducidos a escaños, permitirían a las formaciones del Gobierno de coalición alcanzar los 172 diputados, rozando la mayoría absoluta. Sin embargo, la suma de PP y Vox se quedaría en 122 escaños, menor a lo que sacarían los socialistas en solitario.

Las sesiones de control al Gobierno se han convertido en un verdadero campo de batalla en el que la Oposición arroja todo tipo de acusaciones, e incluso descalificativos, al Ejecutivo. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, sabe siempre salir al paso, aunque quizás este miércoles haya sido una de sus mejores intervenciones en el Congreso de los Diputados, con la calma, mesura y gracia que le caracteriza, abogando incluso a poner en práctica el 'fratelli tutti' (todos hermanos) por el que aboga el Papa Francisco en su tercera encíclica, publicada la semana pasada.

Santiago Abascal, líder de Vox, lleva adelante el plan de presentar una moción que defenderá en el Congreso su candidato a las elecciones de la Generalitat, Ignacio Garriga, los próximos 21 y 22 de octubre. A pesar de que ningún otro partido le apoya, el grupo ultra opina que esta "ésta es la mejor forma de hacer oposición” contra un Gobierno que consideran “ilegítimo” y proponen a Abascal como el candidato idóneo para gestionar la crisis del coronavirus. El resto de grupos, considera que la prioridad ahora es la lucha contra el virus. Incluso sus socios de la derecha, PP y Ciudadanos, han criticado esta moción aunque el PP es el único partido que no se pronuncia sobre su voto en aras de continuar su pulso contra el Ejecutivo central y podría optar por la abstención.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha rechazado la solicitud de Vox de suspender las últimas medidas tomadas en Madrid para frenar la expansión de la COVID-19. Una solicitud que se avala en la falta de “evidencias científicas” y en la carencia del consentimiento judicial. Se prevé que mañana el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid recoja el consentimiento judicial para su aplicación.

El Ayuntamiento de Madrid ha retirado la calle del líder republicano Indalecio Prieto, a causa de la propuesta presenta por Vox, haciendo alusión a la Ley de Memoria Histórica. José María Álvarez del Manzano, quien fuese alcalde de la Comunidad de Madrid durante esta inauguración, ha expresado su estupefacción ante la retirada. Con el apoyo del Partido Popular y Ciudadanos, se prevé que esta petición presentada por Santiago Abascal suponga la retira de otras calles a líderes de la Guerra Civil, como la calle Francisco Largo Caballero.

La propuesta es la respuesta de la organización juvenil del Partido Socialista por la decisión del pleno del Ayuntamiento de Madrid de eliminar del callejero de la capital los nombres de Largo Caballero e Indalecio Prieto. Se trata de una iniciativa de la ultraderecha de Vox que ha sido respaldada por PP y C’s haciendo un uso torticero de la Ley de Memoria Histórica.

La Sesión de Control al Gobierno ha elevado el tono cuando el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha criticado que tanto el Partido Popular como Ciudadanos apoyasen el "fraude de ley" de Vox para quitar los nombres a las calles a los dirigentes socialistas Largo Caballero e Indalecio Prieto en Madrid, lo que ha considerado "perverso" y que ratifica la imposibilidad de entendimiento con la formación ultraderechista.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado su barómetro del mes de septiembre, basado en una muestra de 3.000 personas. Los resultados mantienen al PSOE como primera fuerza política, con una estimación de voto del 31,5% subiendo casi cuatro puntos. Pero la mayor recuperación corresponde a Ciudadanos, que sube 4 puntos y alcanza el 10,6% de los votos en la estimación, lo que le podría dar 30 diputados. Sin duda, los españoles empiezan a premiar la vuelta de Ciudadanos al centro y la estrategia de Inés Arrimadas contraria a la que llevaba su antecesor Albert Rivera. El PP y Vox bajan 3 puntos el primero y cuatro puntos el segundo y luchan por mantener sus apoyos que cada vez son menores, fruto de su frentismo en la oposición. UP baja también unas décimas. El más valorado sigue siendo Pedro Sánchez, líder del Psoe y presidente del Gobierno.

No es la primera vez que Santiago Abascal, líder de Vox, se enfrenta a la contundencia que caracteriza al portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, su discurso del pasado martes destacó por el gran repaso que hizo el diputado a la ultraderecha, provocando todo tipo de reacciones en redes sociales.

En un informe de más de 300 páginas, la Fiscalía y el teniente fiscal del Alto Tribunal, Luis Navajas, detallan las razones por las que el Tribunal Supremo debería inadmitir las querellas presentadas por la ultraderecha de Vox y sus organizaciones satélites como la Asociación de Abogados Cristianos o HazteOir.org contra la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez. La estrategia político-judicial de la ultraderecha consiste en acusar al Ejecutivo de España elegido democráticamente en las urnas de una gestión “criminal” y le acusan de lesiones imprudentes, prevaricación administrativa, omitir el deber de socorro e incluso de homicidio imprudente con sus decisiones. Pero ahora el detallado informe fiscal dice que “no se advierte, ni tan siquiera con arreglo a un criterio ‘ex post facto (después de hecho) que pudieran haber infringido deber y obligación alguna”.