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Edición testing    4 de diciembre de 2020

Recortes

Los madrileños y las madrileñas llevan ya muchos meses sin tener acceso a la atención primaria de la Comunidad de Madrid. La crisis del coronavirus del mes de marzo hizo que los centros de salud de la región cerraran sus puertas solo para casos de urgencias. Pero meses después la situación ha empeorado. Aún hay centros que continúan cerrados por culpa de la pandemia, pero también por un sistema sanitario mermado durante años por la administración regional. Ahora, los contagios del personal, las vacaciones que no se cubren o las bajas médicas han dejado sin personal sanitario a muchos centros. Esto ha hecho que conseguir cita con nuestro médico de cabecera sea una misión imposible. Así lo denuncia la diputada socialista de la Asamblea de Madrid, Lorena Morales, que ha sufrido en primera persona la precaria situación asistencial de los madrileños y las madrileñas.

Desde el inicio del confinamiento a consecuencia del Estado de Alarma, decretado el 14 de marzo, para frenar la pandemia del Covid-19, los españoles han sido ejemplo ante mundo, llevando arte, música, alegría, bailes, y sobre todo muchos aplausos al colectivo de más de doscientos mil sanitarios que lucharon en primera fila, arriesgando sus vidas, para salvar las nuestras. Tras dos meses de aplausos diarios,el doctor Fernando Simón y el ministro de Sanidad, anunciaron que se estaba doblegando al virus, y los datos empezaron a descender, relajando las emergencias y las UCIs desbordadas de los hospitales. Elló costó casi 50.000 sanitarios contagiados, más de doscientas mil personas contagiadas en toda España, además de casi 27.000 muertos. Cuando la gente ha podido salir a la calle, los aplausos ya no eran necesarios, pero lamentablemente han sido sustituidos por un puñado de insolidarios y ultras con las cacerolas, que han puesto en riesgo la salud de todos, en aglomeraciones no permitas en sus calles, de barrios ricos. Este lunes, miles de personas se han desplazado a las puertas de los hospitales, guardando rigurosamene las distancias y con sus mascarillas, a homenajearles desde la calle y pedir conjuntamente: "Sanidad Pública" y recordar a los gobiernos del PP que "la Sanidad Pública se defiende, no se vende"

Las Universidades públicas han denunciado la falta de financiación que es inferior a la de una década y lo califican de ''insostenible''. Un 'tijeretazo' que en ocho años los 50 centros universitarios han dejado de recibir 9.498 millones de euros, se ha pasado de representar un 2,15% del gasto público al 1,6% en este periodo. Una crisis que continúa en los centros y que para que una sociedad avance es necesario un campus de calidad para formar a buenos profesionales. Las más perjudicadas son las universidades catalanas.

La promulgación de la ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia supuso un hito histórico para nuestra democracia en el avance de un Estado que no deje a nadie atrás, especialmente a quienes más lo necesitan.

La sanidad española ha logrado conservar sus estándares de calidad pese a los recortes propiciados por la crisis económica. Sin embargo, uno de los indicadores que más se han visto afectados son las listas de espera. Así, según los datos de La Sanidad Española en cifras 2018, desde 2012 hasta 2017, el tiempo de demora para poder operarse en ginecología ha aumentado en un 78,18%. Además, cabe destacar la gran desigualdad entre unas comunidades autónomas y otras, datos recogidos, también, en este estudio.

Sindicatos y organizaciones de vecinos y consumidores aúnan fuerzas para criticar el proyecto piloto que la Sanidad madrileña pretende llevar a cabo a finales de mes. A su juicio, el cambio de horario de consulta (hasta las 18:30) se traducirá en que los pacientes opten por acudir a Urgencias o a la sanidad privada. Los firmantes han reclamado la retirada del proyecto que, a su juicio, es rechazado frontalmente por parte de los profesionales del sector sanitario y de los propios usuarios. Les preocupa también la posibilidad de que la plantilla se reduzca a medio plazo, ya que creen que realmente hace falta más personal.

Cataluña es un volcán de protestas del funcionariado por los recortes sociales. En las últimas semanas bomberos, policías, médicos, sanitarios, están en las calles, reivindicando mayor inversión para revertir los recortes. Mientras, Torra resta importancia a este abandono social, tanto el Gobierno Central como los socialistas catalanes de PSC, o los Comuns, piden a la Generalitat que apoye los Presupuestos del Estado con lo que más de 2.000 millones adicionales se liberarían en Cataluña para asuntos sociales. En este sentido, la vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, e incluso la propia Ada Colau, piden al President que escuche al pueblo y apoye las cuentas del Estado.

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