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Edición testing    1 de diciembre de 2020

Nuria Coronado

La periodista y autora de "Derecho a decidir", muestra su crítica con las maneras de entender el feminismo de una parte de la izquierda.

¡Cuarto y mitad de cuerpo de mujer, oiga! Como si de una casquería se tratase el mundo desde el principio de los tiempos asedia sin piedad ni escrúpulos a la mitad de la población. En pleno siglo XXI la cosa, en lugar de cambiar, se reinventa. Comprar, vender o alquilar a las féminas como objetos o depósitos del placer del masculino está a la orden del día. Basta ver como el aborto sigue sin ser un derecho en muchos países o cómo la fábrica patriarcal de hacer millones se llena los bolsillos explotando sexual y reproductivamente a las mujeres o imponiendo religiones patriarcales en plena era de tecnología.

Entrevista a la escritora y experta en amor romántico

Cada vez que Coral Herrera Gómez escribe un libro hace un ejercicio de costura. Hila con palabras y reflexiones cada uno de los rotos que el amor romántico ha dejado desde el principio de los tiempos en la vida (y muerte) de la mitad de la población. Ahora con Dueña de mi amor, su última criatura literaria, nos propone algo más que zurcir. Pretende que dejemos de ser las yonkies del “quién te quiere te hará́ sufrir” y convertirnos en dueñas de nuestro amor.

Andan con la rabia a flor de piel y con las heridas supurando sin curación posible. La culpa de su estado no la tienen ellas, por más que se la echen. La tiene el patriarcado. Un sistema que permite que en México cada día 10 hombres asesinen a 10 mujeres y no pase nada y que ha hecho que el pasado 2 de septiembre la impotencia de las mexicanas se convirtiera en proclama.

Entrevista a Paula Fraga, jurista y feminista abolicionista

Ni callar ni darse por vencida. Esas son las máximas con las que la jurista Paula Fraga, vive y respira. Una manera de ser que es puro acto político y que tiene consecuencias no siempre fáciles de llevar. Su denuncia alta y clara contra la teoría queer, le ha conllevado más de un linchamiento público que ha aprendido a sobrellevar. “Lo más complicado sería enfrentarlo sola”, dice. Algo que no le ha ocurrido ya que siempre ha contado con el apoyo de compañeras. “Me honra y lo agradezco profundamente. Nos puede tocar a cualquiera y es importante que digamos alto y claro que estamos juntas y que no podrán con nosotras”. Eso sí, reconoce que lo que más le indigna “es cuando desde sectores que se dicen de izquierdas y feministas no responden condenando o incluso son partícipes de tales campañas de acoso”, recalca.

Entrevista a Elizabeth Tarrío, médica del Servicio de Urgencias Canario e integrante del grupo de Salud, infancia y detransiciones de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres

Cada día son más las voces que, de forma urgente y clara, están denunciando el maltrato que supone para menores que simplemente no se adaptan a los estereotipos de género, la denominada “infancia trans”. Una etapa vital que ahora el Ministerio de Igualdad pretende legalizar como norma con el anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual. Según la ministra Irene Montero permitir cambios de sexo sin profesionales que validen el proceso o que menores de edad tomen bloqueadores hormonales desde la pubertad como supuestamente inocuos y con efectos reversibles, es lo mejor.

Entrevista a Alicia Díaz Sánchez, educadora social, presidenta y fundadora de FemNosotras y co-secretaria de organización de Rojos España

La agenda feminista española está agarrando a marchas forzadas y por los cuernos un asunto nada baladí: la abolición del género. Lo hace sin olvidar las luchas básicas contra las violencias machistas por las que se alza cada día, pero a sabiendas de que tiene que contrarrestar con pedagogía tanto el poder internacional del lobbie transactivista como la situación tan especial que se vive en España con el empeño del borrado de las mujeres a raíz de que Podemos esté en Ministerio de Igualdad impulsando el anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual que confunde jurídicamente sexo y género.

Los hay que no descansan. Les da igual la estación del año, la hora del día y hasta que haya pandemia mundial. Ellos, puteros y proxenetas, solo piensan en dos cosas. Los primeros en sus deseos carnales y los segundos en sus bolsillos. Perfecta combinación la de este tándem patriarcal. Y mientras van a los suyo, al semen monetario y a empalmarse porque “ellos lo valen”, aquellas a las que el destino les dio las cartas de la pobreza, aguantan, sufren y lloran lo que no está escrito. Erradicar la prostitución necesita tu apoyo.

Consuelo García del Cid Guerra es escritora, investigadora, superviviente de reformatorios franquistas y presidenta de la Asociación "Desterradas hijas de Eva".

Les duele la patria, tanto, tanto, que gritan "¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Guardia Civil!…" tan fuerte como si se les fuera la vida en ello. Se dan golpes de pecho y todo lo que haga falta porque su bandera, esa que llevan en pulseritas o en los tirantes y cinturones que sujetan sus pantalones y faldas, es lo más grande. Los y las más patriotas roban millones a espuertas, se los llevan a paraísos fiscales, son cum laude en cajas B o en chiringuitos edificados con planos que firman arquitectas sin serlo y aun así se muestran españoles y mucho españoles. / @NuriaCSopena

Ser periodista feminista nunca ha sido fácil pero ahora, pese a que vivamos en el siglo XXI, lo es mucho menos. A la precarización de una profesión vocacional que no supo adelantarse a la transformación digital y que ha desangrado miles de puestos de trabajos por el camino, se une la censura redoblada que pretenden imponer los grupos de poder de toda la vida. Quieren acallar, o lo que es lo mismo matar al mensajero, para seguir viviendo de lo lindo en su zona de confort.

Hemos logrado la igualdad hasta cuando nos morimos. Lo dicen los que, dándose golpes de pecho y agarrados a su cruz, juran sobre la Constitución y representan después un cargo en un Parlamento. Lo piensan también quienes pactan y se sientan a su lado, que mira tú siempre es el de la derecha, y aceptan que el asesinato de una mujer a manos de su victimario, es lo mismo que la muerte del maltratador que acaba con la vida de la mujer y luego va y se suicida o se muere.
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