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Edición testing    19 de septiembre de 2020

Isabel Díaz Ayuso

Ante la rapidez de la propagación del Covid-19 en ciertas zonas de la Comunidad de Madrid, que superan los 1.200 contagios por 100.000 habitantes, cuando la media nacional no alcalza los doscientos, el gobierno regional de Díaz Ayuso ha decidido endurecer las medidas y restricciones en 37 barrios de otros tantos distritos y localidades. Tras dos días de clamoroso silencio, y tras pedir ayuda directa al Gobierno de España, Ayuso, junto al vicepresidente Aguado y el consejero Ruiz Escudero, han anunciado también que realizarán casi un millón de test a una población "semiconfinada" que agrupa casi un millón de residentes madrileños.

Madrid no puede más y Sánchez acude al rescate. Ayuso caerá quemada en la hoguera, como un pelele, en la fiesta de San Judas, como sucedió con Cifuentes, pero los que mueven los hilos, quedarán con sus políticas ultraliberales y sus negocios a costa de la Salud de los madrileños. Estos dos fatídicos días de septiembre, el 17 y el 18, en los que el gobierno de la Comunidad de Madrid estuvo desaparecido, previamente se había afirmado y negado a sí mismo, pasarán a la historia por transitar del "déjadme a mí" o "se han ensañado con Madrid", al "me siento sola" . Ya ha pasado la primavera negra del Covid y el verano del desastre donde la pandemia se puso fuera de control. Ahora toca doblar el espinazo: "Sánchez, ayúdanos".

La reunión entre Sánchez y Ayuso será el próximo lunes a las 12:00 horas en la Puerta del Sol de Madrid.

Semana crítica para Isabel Díaz Ayuso. Desde su discurso en el Debate del Estado de la Región, en la Asamblea de Madrid, afirmando que "los asintomáticos no contagian" o insistiendo en un 'carnet Covid' que los expertos desaconsejan, hasta los polémicos mensajes de WhatsApp por los que era informada de las restricciones en su propia Comunidad, los últimos días le han colocado en la diana de todas las críticas. Agobiada por la petición de su viceconsejero de Sanidad, Antonio Zapatero, para que tome medidas drásticas, y por su vicepresidente y socio de Gobierno, Ignacio Aguado, para que pida ayuda al Gobierno de Sánchez, ha quedado descolocada, ha dado apagón informativo durante dos días, y sólo es capaz de admitir que se "siente muy sóla", aceptando la visita del presidente Sánchez a la Puerta del Sol, sede de su gobierno, para el próximo lunes.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lleva meses diciendo que Madrid no se para, que Madrid no puede cerrarse, que Madrid es el motor de la economía española… pero finalmente ese motor está a punto de gripar. Ello obliga al Ejecutivo madrileño a endurecer las medidas para frenar una pandemia que no han sabido contener. Las cifras llevan días siendo alarmantes. La tasa de reproducción (R) está ya en el 1,3, los nuevos casos detectados por día superan los 1.000. Y la presión hospitalaria comienza a ser preocupante. De las 641 camas de UCI de la Comunidad, más de 400 ya están ocupadas y los responsables médicos temen un nuevo colapso. Por eso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunirá con la presidenta regional, para reforzar la cogobernanza y poner en común las medidas que se deben implantar ya, sin descartar confinamientos selectivos de la población. Precisamente este viernes se conocerán algunas de esas nuevas restricciones.

Tras semanas negando las evidencias de los datos de la alarmante situación de la pandemia, el viceconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, no tuvo más remedio que reconocer que la extensión de la pandemia era preocupante, muy preocupante. Achacaba la proliferación de nuevos casos de Covid-19, entre otros motivos, a la relajación de la ciudadanía en la adopción de las medidas impuestas. Y anunciaba posibles confinamientos selectivos para el próximo fin de semana. Saltaron todas las alarmas. El vicepresidente -de Ciudadanos- Aguado suspendió una rueda de prensa para enterarse de lo que estaba pasando. Y desde la presidencia de Ayuso negaban la mayor, no pensaban en confinar sino en implantar más camas UCI, así como reabrir el hospital de campaña IFEMA. Zapatero quedó inmediatamente desautorizado y a los pies de los caballos.

Ayuso rectifica y recibe por fin a los alcaldes y alcaldesas del sur de la Comunidad de Madrid tras 15 meses sin respuesta, los alcaldes exigían comunicación recíproca para poder trabajar en atender las necesidades de la población en estos tiempos de pandemia.

El líder de Más País, Íñigo Errejón, alega que la situación de la pandemia, además de los asuntos sociales y educativos, en la Comunidad de Madrid “no se aguanta más”. El discurso de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, en el Debate del Estado de la Región, de estos días, a Errejón le ha parecido "un sindiós" de mezclas e incoherencias por lo que no descarta presentar una moción de censura si no lo hace el Psoe, que es el partido mayoritario que ganó las elecciones.

El líder los socialistas madrileños, en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, no oculta que quiere un cambio de Gobierno en la Comunidad. Aunque fue el ganador de los comicios del pasado año, no reclama para sí la presidencia de la región, sino que ha instado tanto a Ciudadanos que retire su apoyo a la 'popular' Isabel Díaz Ayuso por su "estremecedora gestión de la pandemia, "dejando caer un mandato al que no augura mejores tiempos". Gabilondo ha dicho que nadie se ensaña con Madrid, "lo único que se ensaña con Madrid son los datos, más del 30% de nuevos positivos, hospitalizaciones y UCI, están en Madrid", dado que Ayuso ni ha contratado rastreadores, ni sanitarios, ni docentes, como fue su compromiso en el mes de junio y lo ha dejado todo al albur de un nuevo hospital, IFEMA, innecesario si realmente los Centros de Salud abrieran y tuvieran dotación de médicos y enfermeras.

Desde el comienzo del curso escolar, la Comunidad de Madrid se ha visto obligada a confinar 26 aulas -no colegios enteros- de las treinta mil que ya han comenzado el año académico durante esta semana. La Consejería de Sanidad llama a la responsabilidad en el entorno familiar, asegurando que la mayoría de los contagios provienen de ellos y no de los centros escolares. Más de 200 colegios de toda España se encuentran bajo supervisión debido al incremento de positivos detectado entre profesores y alumnos.

El secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha alejado la posibilidad de que su partido presente ahora una moción de censura para desalojar a Isabel Díaz Ayuso de la presidencia de la Comunidad de Madrid. Desde el Psoe madrileño, sin embargo, el secretario general, José Manuel Franco o el alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala, ya apuntaron esta posibilidad la semana pasada. Pero Ábalos considera que “nosotros no vamos a jugar a eso (...) no creo que sea el momento para mociones”. A pesar de la mala gestión del PP al frente de la región madrileña, los socialistas prefieren hablar de unidad y de poner el foco en enfrentarse a la pandemia que a luchas partidistas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha mantenido este lunes durante el Debate de Estado de la Región, que "se mantendrá intacto" su compromiso de "seguir bajando los impuestos", pese a la previsión de caída del PIB del 12,7%, unos 30.000 millones de euros. Intenciones que contrastan con la caótica situación de Madrid como epicentro de la pandemia del coronavirus en España. Mádrid, que acumula el 40% de nuevos brotes de toda España, así como de hospitalizaciones y fallecimientos, no ha podido contratar médicos ni docentes, y aún así promete seguir bajando los impuestos. La oposición socialista, que tendrá su turno de respuesta mañana martes, ya ha delantado que esto es un un proyecto inteligible, inconexo y acabado. Errejón lo tilda de un "sindiós" lleno de contradicciones.

Así lo ha advertido el secretario general del PSOE de Madrid, José Manuel Franco, ante la situación descontrolada de la pandemia en la Comunidad de Madrid, algo que afecta sobremanera al resto de regiones limítrofes por su alta movilidad con la capital. Es por ello que ha confirmado que se encuentran estudiando proponer a una persona "aunque no sea socialista" para la Presidencia de la Comunidad por "higiene democrática".

El alcalde socialista de Fuenlabrada es partidario de endurecer la oposición de su partido a la gestión del Gobierno regional

La situación de la pandemia en la Comunidad de Madrid es la peor de España. La región vuelve a liderar los nuevos contagios, los ingresos hospitalarios y los fallecimientos por la Covid-19. Mientras tanto, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, es cada vez más contestada por su mala gestión y por su papel de “azote” del gobierno central. Los socialistas madrileños, que ganaron las últimas elecciones autonómicas pero que siguen en la oposición, se debaten aún entre presentar una moción que descabalgue al PP del gobierno regional o tender puentes en estos tiempos en los que a nivel nacional piden unidad y dejar de lado las luchas partidistas. Uno de los alcaldes socialistas más importantes de la región, Javier Ayala (Fuenlabrada), se ha posicionado claramente y apuesta por que su partido opte a presentar una moción de censura “incluso con un presidente de Ciudadanos”. Pide una reflexión para que se revitalice el proyecto socialista en Madrid ante la que considera “la peor presidenta que ha tenido Madrid” ya que considera que “Ayuso es la Bolsonaro de España”.

Ayuso es la política más capaz de decir una cosa y la contraria en la misma frase. Lo cual es un arte que nos hace preguntarnos si no será esta la habilidad por la que su jefe, Casado, la pone como ejemplo de gestión, en concreto durante la crisis sanitaria del Covid19. Ella domina una de las peores artes, sorber y soplar al mismo tiempo. No sabemos, los que vivimos en Madrid, a efectos prácticos qué ha hecho esta señora presidenta de la Comunidad durante todos estos meses desde que comenzó la pandemia. Aparte de posar como la magdalena en una iglesia, contratar curas a go-gó y despedir sanitarios al mismo ritmo. Posar ante aviones perdidos en el espacio con epis imposibles, repartir bocatas y posar sin protección ni distancia en el Ifema, mimetizándose en aplausos con los que la estaban increpando, pero sobre todo, eso si, dedicar todos y cada uno de sus alientos, a criticar al Gobierno de Pedro Sánchez, y entremeter palos en las ruedas desobedeciendo y negando la necesidad de un Estado de Alarma, que ahora ruega e implora. ¿Habrá pasado el verano preparando los contratos con las empresas amigas para la construcción del macro hospital del Covid anunciado?.

Tal y como adelantamos este jueves, Madrid ya es pasto de la pandemia e incluso las ciudades castellanas contiguas pedían que se limitase la movilidad en la Comunidad. Tan crítica es la situación que hasta el ministro de Sanidad, Salvador Illa, reconocía este jueves que un confinamiento podría ser "planteable". Ante el devenir de los acontecimientos, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha pisado el acelerador con nuevas restricciones, como la limitación de reuniones a 10 personas, aforo reducido en iglesias y hostelería, hoteles medicalizados así como una mejor capacidad de rastreadores y hasta dos millones de test rápidos.