lahoradigital.com
Edición testing    20 de enero de 2021

Hungria

El Consejo Europeo ha alcanzado un pacto unánime en la lucha contra el cambio climático tras una dura noche de negociaciones. Finalmente, los 27 han acordado una reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero hasta el 55% para el año 2030 con respecto a los niveles de 1990. Estas negociaciones se vieron complicadas por la negativa de Polonia, seguida de la República Checa, debido a su dependencia económica en el carbón. Desde Varsovia exigían fondos destinados a estas partidas, aunque ya disponen de 100.000 millones de euros en el periodo de 2021 a 2027 que servirán para la transición industrial. Este dinero proviene en parte de los fondos de recuperación pactados por todos los miembros en verano que fueron vetados hace una semana por la propia Polonia junto a Hungría, otra de las naciones más reticentes a aceptar las condiciones del pacto. El incentivo de recibir este apoyo económico para la transición ecológica habría llevado, en parte, al levantamiento ayer de este veto. El objetivo del acuerdo es que, en 2050, se alcance una neutralidad climática y, para ello, el porcentaje se podría ver aumentado al 60% en las próximas negociaciones en el Parlamento Europeo.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea ha logrado desbloquear finalmente el presupuesto plurianual y el plan de recuperación aprobado el pasado verano por el que las instituciones europeas movilizan 750.000 millones de euros que se repartirán entre todos los países de la Unión. Una parte de esos fondos llegará a España, en concreto, 140.000 millones, a través de créditos y también de subvenciones que llegarán, previsiblemente, el próximo verano. De hecho, los PGE del Gobierno ya incluyen el primer tramo de ese dinero que es de 27.000 millones de euros. La viabilidad definitiva de este plan llega después de que Hungría y Polonia hayan levantado el veto que impedía la tramitación final.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países miembros de la Unión Europea se reúnen este jueves de manera telemática con la lucha contra la pandemia del coronavirus como principal orden del día. Pero también tratarán importantes cuestiones como el veto de Hungría y Polonia al presupuesto plurianual y el fondo de recuperación que se vincula al respeto del Estado de Derecho. Los gobiernos conservadores de ambos países a los que se les ha sumado el de Eslovenia, quieren reabrir los acuerdos cerrados el pasado mes de julio, algo que ha soliviantado al resto de socios, a la Comisión Europea y al Parlamento. España defenderá la validez de los acuerdos ya firmados y exigirá que no se dilate la llegada de los fondos necesarios para superar la crisis provocada por el Covid-19.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, se ha mostrado confiada en que la Unión Europea pueda solventar “cuanto antes” las discrepancias con Hungría y Polonia para que España pueda contar con el Fondo de Recuperación Europeo en 2021. Aun así, Calviño ha establecido que si estas ayudas no llegan al país en la fecha prevista, España usará la deuda pública para afrontar los 27.000 millones de euros que recogen los Presupuestos Generales del Estado.

Hungría y Polonia han decidido vetar el acceso al Fondo de Recuperación Europeo, a consecuencia de su vinculación con el respeto al Estado de derecho. Con temor a que este instrumento sea utilizado como arma política contra la gestión social e ideológica de estos países, sus líderes políticos han decidido retrasar uno de los instrumentos que podría ser clave en la recuperación económica de la Unión Europea tras el paso de la pandemia. Por su parte, Bruselas hace un llamamiento a la responsabilidad y cordura política. La vicepresidenta española, Nadia Calviño, hace también una llamada a la eficacia.

El Parlamento húngaro a través de una declaración institucional el martes 5 de mayo rechazó el convenio de Estambul sobre la prevención y lucha contra la violencia machista. El parlamento no ratificará el convenio y apuesta por buscar apoyos en la Unión Europea contra el documento.

El primer ministro húngaro Viktor Orbán, ha aprovechado la situación generada por la pandemia de la Covid-19 para otorgarse plenos poderes. Esto ha llevado a los conservadores europeos a pedir su expulsión de su grupo parlamentario, pero ni el Partido Popular de España, ni la CDU alemana lo ha ratificado.

  • 1