lahoradigital.com
Edición testing    4 de marzo de 2021

Hospital Isabel Zendal

Con una incidencia acumulada de 636,1 casos por 100.00 habitantes en los últimos 14 días, el número de contagios por coronavirus en la Comunidad de Madrid no dejar de crecer. Es por ello por lo que el gobierno regional ha decidido adelantar el toque de queda desde las 23.00 horas hasta las 06.00 horas, cerrar todos los establecimientos a las 22.00 horas y limitar la movilidad de 47 zonas y 19 localidades de la región. A partir del próximo lunes 18 de enero hasta el 1 de febrero, la movilidad de más de un millón de madrileños se verá totalmente restringida, salvo por causas justificadas. Así lo ha comunicado esta mañana el viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, junto a la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, en una rueda de prensa en la que ha vuelto a destacar la importancia del uso de la mascarilla y de evitar encuentros más allá que con las personas convivientes en los domicilios.

A consecuencia del traslado forzoso del personal sanitario de Getafe, la alcaldesa del municipio, Sara Hernández, aclama una reunión con el gerente del Hospital de Getafe, Miguel Ángel Andrés, para evaluar las condiciones en las que se encuentra la asistencia sanitaria de la localidad. Puntualizando su previa negación respecto a este traslado, Hernández también ha solicitado un encuentro con la nueva concejala delegada de Salud, para trasladarle su disconformidad y preocupación por el precario funcionamiento que los centros de salud podrían desencadenar ante la carencia de profesionales.

Entre la múltiple oleada de protestas que tuvieron lugar el pasado lunes y martes denunciando la privatización de la Sanidad Pública y la no contratación de personal sanitario en la apertura del nuevo hospital madrileño, Fuenlabrada se suma a la causa para recordar la mala gestión de la Comunidad de Madrid. No solo rechaza el desplazamiento de su plantilla, sino que solicitará un refuerzo en cuanto a su calidad laboral.

El Hospital Enfermera Isabel Zendal ha quedado inaugurado este martes en un acto publicitario que pretendía ser monumental y que ha quedado tapado por la polémica y las protestas que rodean al centro. El lunes se produjo una manifestación de la Marea Blanca y hoy más personas se congregaban a la entrada del hospital denunciando la privatización de la Sanidad Pública y la precariedad en el sistema de salud madrileño. La idea es la misma: existe dinero para construir un centro de 80.000 metros cuadrados pero no para reforzar los centros de Atención Primaria, los hospitales ni para contratar rastreadores. El negocio ya se ha comido 100 millones de euros, el doble de los 51 anunciados inicialmente, en un proceso sin concurso público y rodeado de falta de transparencia y se llevará más, ya que las construcciones aun no están acabadas. De las 1.000 camas prometidas, solo se han instalado 240, y de todo el personal que no podía esperar a presentarse voluntario, según Ayuso, solo cuentan con 111 de los 699 empleados necesarios para poner en marcha el pabellón número dos.

Las calles de Madrid se llenaron ayer con miles de manifestantes que denunciaban la construcción del nuevo negocio de Ayuso que ya supone, como mínimo, 100 millones de euros. El hospital se ha inaugurado supuestamente hoy con, tan solo, 111 trabajadores de los 699 que necesitaban para abrir uno de sus pabellones. De las 1.000 camas prometidas, solo se han instalado 240 pero, aun así, la comunidad continúa con sus esfuerzos de reubicar personal en vez de contratar refuerzos, lo que CC.OO. califica como “surrealista”. Los sindicatos y organizaciones sanitarias protestaban por “el ladrillazo hospitalario” que solo ha servido “para la gloria de Ayuso y sus amigos los constructores”, con contratos a dedo que aun no se conocen en su totalidad. Los profesionales reclaman que se destine dinero a reforzar una sanidad pública que queda más deteriorada cada año con el negocio de las privatizaciones y que se acabe con este tipo de construcciones que suponen “un insulto para la ciudadanía”. “Si tenemos, por desgracia, una tercera ola en enero, vamos a tener muchos más problemas sanitarios que ahora porque estarán llenos los hospitales otra vez. Los trabajadores están en estrés y no van a poder aguantar mucho más”, mantienen desde UGT con preocupación por la falta de contratación y dinero realmente invertido para la sanidad pública.

  • 1