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extrema derecha

A un joven alumno eslovaco, meses antes de la entrada de su país en la UE, le hice reflexionar sobre la importancia de su adhesión: “garantizar la democracia”, decía yo. ¡No!, contestó rotundo, eso era una cosa de mis padres y, vosotros (Europa) hicisteis poco, yo lo que quiero de Europa son carreteras como las tuyas, hospitales, universidades y coches y casas …, como las vuestras”. En definitiva, la democracia no era lo más importante ya se lo dijo Lenin a De los Ríos “¿libertad para qué?”. La libertad y la democracia son demasiado jóvenes como para dejarlas morir.

La gran sorpresa que ha deparado la repetición de elecciones del pasado 10-N ha sido la caída libre de Ciudadanos, que ha perdido 47 diputados, y el auge de la ultraderecha, que ha ganado 27, doblando su resultado. Vox, o la extrema derecha, se ha consolidado en España como la tercera fuerza política del país. El partido de Santiago Abascal ha pasado de tener 24 a 52 diputados en la representación del Congreso. Aquí explicamos quien es quien en Vox y de donde proceden los diputados que estarán presentes en la Cámara baja en cuanto se constituyan.

Pedro Sánchez arranca la precampaña, que en realidad nunca cesó al no haber aceptado los tres partidos de la oposición, PP, CS y UP, los resultados electorales y someter al Psoe a un bloqueo sin precedentes en la Democracia española, y europea. Tras escribir una carta épica a los militantes arengándoles a volver otra vez a crecerse en las urnas frente a los retos, recibió sin fisuras el apoyo de la dirigencia socialistas y barones territoriales en el Comité Federal donde volvió a apelar a la fuerza militante y a mirar al 10N con propuestas y "no perder ni un minuto en reproches" ("Podemos es pasado"). “España necesita un Gobierno moderado, estable y capaz de transformar y hacer frente a los grandes retos de nuestros tiempos”, dijo el líder de los socialistas. "O gobierna Sánchez, o gobierna el PP con el apoyo de CS y el programa de la extrema derecha de Vox", dijo una fuente socialista.

Una noticia causó ayer una explosión en Twitter y Facebook, las únicas dos redes que el tiempo me permite seguir. García Egea, secretario general del Partido Popular, proponía que Sánchez y el PSOE se echaran a un lado permitiendo, con su abstención, que accediera a la presidencia del gobierno Pablo Casado con los votos de Ciudadanos, es decir, con la vicepresidencia de Albert Rivera. Las reacciones oscilaron entre el estupor y la hilaridad.

Del blog de Maria Mir-Rocafot

Pedro Sánchez y otros dirigentes socialistas han salido inmediatamente en defensa de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, tras ser insultada por el portavoz de Vox en la Asamblea Regional de Murcia. “Puta y tiparraca” son algunos de los apelativos utilizados por Juan José Liarte en su cuenta de Facebook. “La tiparraca esta es una embustera y sus socios filoetarras así lo proclaman” ha escrito, entre otros insultos. Todo ello como contestación a las declaraciones de la ministra que en un acto había dicho que tanto “Bildu como ERC son partidos que han aceptado la Constitución, mientras Vox rechaza la Carta Magna”.

La secretaria de Estado gala para asuntos europeos, Amelie De Monchalin, avisa de que “consideramos que la alianza con la extrema derecha como hemos visto en España no es una opción”. Albert Rivera debutó en política de la mano del Partido Liberal para ayudar a conseguir un gobierno de Estabilidad en España que no se apoyara en los independentistas. Las lìneas maestras de su discurso han sido siempre la "regeneración política" "apoyar un Gobierno de Estabilidad" y contribuir para "erradicar del poder a un Partido Popular corrupto". Tras las elecciones del 26 de mayo, su partido, bajo la férrea dirección personal suya, está haciendo lo contrario, dando entrada a las instituciones a la extrema derecha y colaborando a que "España NO tenga un gobierno de Estabilidad", sino todo lo contrario. Allá donde puede, se asocia con la extrema derecha, Vox, y PP para frenar gobiernos de regeneración y estabilidad del partido más votado, el Psoe. Fuentes del Eliseo apuntan a que “cualquier trabajo de fondo con la ultraderecha es muy grave y no van a tolerarlo”

Estamos viviendo un tiempo de incertezas, donde el pasado mas oscuro del siglo XX aparece de nuevo en el imaginario colectivo con una narrativa dulcificada de la dictadura, así nuestro Tribunal Supremo (Secc. 4ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo) en el Auto de 4 de junio, dice que Franco fue jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936, cuando la realidad demuestra que en aquel momento encabezaba una rebelión armada, contra el orden constitucional, representado por el gobierno de la República. El máximo exponente nostálgico de la dictadura es VOX quien entra en las instituciones para destruirlas como el caballo de Troya.

Los ojos de la democracia europea y del mundo están puestos en España. Nuestras elecciones generales se miran con lupa y ansiedad porque suponen el muro de contención del avance del fascismo gracias a la consolidación del socialismo en España. Sólo hay que observar lo que está sucediendo en Polonia, Hungría, Francia, Finlandia. La gente no es consciente de que hay que actuar ahora, antes de que sea tarde. Estamos a tiempo, digamos otra vez "¡No pasarán!".

Minuto de oro de Santiago Abascal

Santiago Abascal cerró su participación en el debate electoral previo a las Elecciones del próximo 10N arremetiendo contra lo que la extrema derecha llama ''la dictadura progre''. Una dictadura que según el líder de la ultraderecha ''quiere enfrentar a los hombres y mujeres y condenar a abuelos y nietos''. Además expresó reiteradamente su deseo de liquidar el Estado de las Autonomías ''para devolver la igualdad a los españoles''

Tras más de 20 años en busca y captura, Carlos García Juliá, uno de los autores de la matanza de los abogados laboralistas de Atocha en 1977, fue detenido en Sao Paulo en diciembre de 2018. Ahora, nueve meses después, la Sala Segunda del Tribunal Supremo de Brasil ha aprobado por unanimidad la extradición del preso a España, donde fue condenado por la Audiencia Nacional a 193 años de cárcel en 1980.

Una oleada de falta de sentido de la democracia y ausencia de responsabilidad de Estado, empaña la sociedad española, bloquea el Estado sine die y está a punto de romper los nervios a los que han votado para que haya un gobierno progresista en España. La desconfianza, basada en hechos y actos reales, se ha instalado en el seno dirigente del Psoe y de Pedro Sanchez con respecto a Pablo Iglesias. Iglesias y Rivera, Rivera e Iglesias. ¿Quo Vadis?.

Hace unas semanas, las autoridades germanas detuvieron a un antiguo neonazi acusado de matar a un político local defensor de la acogida de inmigrantes. Se estima que más de 12.000 individuos de extrema derecha, potencialmente violentos, están dispuestos a actuar y los servicios secretos asumen que es imposible monitorizar a todos. Hasta la canciller alemana Angela Merkel admite que "se trata de un gran desafío para nosotros, para que reexaminemos a todos los niveles donde existen estas tendencias (...) y el Gobierno federal se toma esto muy en serio".

Que la extrema derecha, representada formalmente por VOX, entre en las instituciones, o se cuente con su apoyo para gobernarlas, significa un claro punto de ruptura en nuestro sistema político. “Formalmente representada”, ya que la colusión entre las tres fuerzas de derechas, deja al margen los matices ideológicos y los elementos de diferenciación programática entre ellas. El extremismo político es asumido por todos. España tiene ya un Frente Nacional con tres fracciones.

Ciudadanos, PP y PSOE consiguen dos puestos cada uno y Vox se hace con una vicepresidencia.

Partido Popular, Ciudadanos y la ultraderecha de Vox oficializan hoy sus acuerdos en la Comunidad de Madrid y en Murcia por los que controlarán la mesa de ambas cámaras, vaticinan futuros gobiernos conformados y sostenidos por las tres formaciones y materializan la “foto de Colón”