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extrema derecha

Tras más de 20 años en busca y captura, Carlos García Juliá, uno de los autores de la matanza de los abogados laboralistas de Atocha en 1977, fue detenido en Sao Paulo en diciembre de 2018. Ahora, nueve meses después, la Sala Segunda del Tribunal Supremo de Brasil ha aprobado por unanimidad la extradición del preso a España, donde fue condenado por la Audiencia Nacional a 193 años de cárcel en 1980.

Una noticia causó ayer una explosión en Twitter y Facebook, las únicas dos redes que el tiempo me permite seguir. García Egea, secretario general del Partido Popular, proponía que Sánchez y el PSOE se echaran a un lado permitiendo, con su abstención, que accediera a la presidencia del gobierno Pablo Casado con los votos de Ciudadanos, es decir, con la vicepresidencia de Albert Rivera. Las reacciones oscilaron entre el estupor y la hilaridad.

Del blog de Maria Mir-Rocafot

Pedro Sánchez y otros dirigentes socialistas han salido inmediatamente en defensa de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, tras ser insultada por el portavoz de Vox en la Asamblea Regional de Murcia. “Puta y tiparraca” son algunos de los apelativos utilizados por Juan José Liarte en su cuenta de Facebook. “La tiparraca esta es una embustera y sus socios filoetarras así lo proclaman” ha escrito, entre otros insultos. Todo ello como contestación a las declaraciones de la ministra que en un acto había dicho que tanto “Bildu como ERC son partidos que han aceptado la Constitución, mientras Vox rechaza la Carta Magna”.

La secretaria de Estado gala para asuntos europeos, Amelie De Monchalin, avisa de que “consideramos que la alianza con la extrema derecha como hemos visto en España no es una opción”. Albert Rivera debutó en política de la mano del Partido Liberal para ayudar a conseguir un gobierno de Estabilidad en España que no se apoyara en los independentistas. Las lìneas maestras de su discurso han sido siempre la "regeneración política" "apoyar un Gobierno de Estabilidad" y contribuir para "erradicar del poder a un Partido Popular corrupto". Tras las elecciones del 26 de mayo, su partido, bajo la férrea dirección personal suya, está haciendo lo contrario, dando entrada a las instituciones a la extrema derecha y colaborando a que "España NO tenga un gobierno de Estabilidad", sino todo lo contrario. Allá donde puede, se asocia con la extrema derecha, Vox, y PP para frenar gobiernos de regeneración y estabilidad del partido más votado, el Psoe. Fuentes del Eliseo apuntan a que “cualquier trabajo de fondo con la ultraderecha es muy grave y no van a tolerarlo”

Estamos viviendo un tiempo de incertezas, donde el pasado mas oscuro del siglo XX aparece de nuevo en el imaginario colectivo con una narrativa dulcificada de la dictadura, así nuestro Tribunal Supremo (Secc. 4ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo) en el Auto de 4 de junio, dice que Franco fue jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936, cuando la realidad demuestra que en aquel momento encabezaba una rebelión armada, contra el orden constitucional, representado por el gobierno de la República. El máximo exponente nostálgico de la dictadura es VOX quien entra en las instituciones para destruirlas como el caballo de Troya.

Los ojos de la democracia europea y del mundo están puestos en España. Nuestras elecciones generales se miran con lupa y ansiedad porque suponen el muro de contención del avance del fascismo gracias a la consolidación del socialismo en España. Sólo hay que observar lo que está sucediendo en Polonia, Hungría, Francia, Finlandia. La gente no es consciente de que hay que actuar ahora, antes de que sea tarde. Estamos a tiempo, digamos otra vez "¡No pasarán!".

El aberrante atentado de Nueva Zelanda pone de relieve las dimensiones del fenómeno terrorista en la era digital. En estos tiempos, el crimen no sólo es un pretendido acto de reivindicación, venganza, emulación o combate. También se diseña para concitar adhesiones de una comunidad afín más o menos clandestina y anestesiar el rechazo mediante la conversión del acontecimiento en un espectáculo casi irreal.

A primera hora de la mañana, Javier del Pino dedica, en la Cadena SER, la habitual necrológica de los domingos a Violeta Zúñiga, una mujer a la que los esbirros de Pinochet arrebataron al marido convirtiéndola en activista de los derechos humanos desde la Agrupación de Detenidos y Desaparecidos de la Dictadura Militar de Chile. Participa Luis Sepúlveda, escritor y periodista chileno, víctima también de la dictadura. Sepúlveda relata anécdotas del infierno en el que los militares convirtieron su país en la década de los 70.

Una oleada de falta de sentido de la democracia y ausencia de responsabilidad de Estado, empaña la sociedad española, bloquea el Estado sine die y está a punto de romper los nervios a los que han votado para que haya un gobierno progresista en España. La desconfianza, basada en hechos y actos reales, se ha instalado en el seno dirigente del Psoe y de Pedro Sanchez con respecto a Pablo Iglesias. Iglesias y Rivera, Rivera e Iglesias. ¿Quo Vadis?.

Hace unas semanas, las autoridades germanas detuvieron a un antiguo neonazi acusado de matar a un político local defensor de la acogida de inmigrantes. Se estima que más de 12.000 individuos de extrema derecha, potencialmente violentos, están dispuestos a actuar y los servicios secretos asumen que es imposible monitorizar a todos. Hasta la canciller alemana Angela Merkel admite que "se trata de un gran desafío para nosotros, para que reexaminemos a todos los niveles donde existen estas tendencias (...) y el Gobierno federal se toma esto muy en serio".

Que la extrema derecha, representada formalmente por VOX, entre en las instituciones, o se cuente con su apoyo para gobernarlas, significa un claro punto de ruptura en nuestro sistema político. “Formalmente representada”, ya que la colusión entre las tres fuerzas de derechas, deja al margen los matices ideológicos y los elementos de diferenciación programática entre ellas. El extremismo político es asumido por todos. España tiene ya un Frente Nacional con tres fracciones.

Ciudadanos, PP y PSOE consiguen dos puestos cada uno y Vox se hace con una vicepresidencia.

Partido Popular, Ciudadanos y la ultraderecha de Vox oficializan hoy sus acuerdos en la Comunidad de Madrid y en Murcia por los que controlarán la mesa de ambas cámaras, vaticinan futuros gobiernos conformados y sostenidos por las tres formaciones y materializan la “foto de Colón”

A seis días de la final, el principal enemigo de Pedro Sánchez y el Psoe, pueden ser las "confiadas encuestas". Ni las televisiones ni los debates. Eso se ha quedado muy anticuado. Aunque sirven como pasto y devaneo de politólogos demoscópicos que no quieren perder protagonismo y tienen que amortizar su trayectoria profesional, mientras se adaptan a los tiempos nuevos donde la incertidumbre es quien reina. Adaptarse a la incertidumbre es ganar.

Militantes socialistas del PES Madrid (Partido Socialista Europeo en Madrid), han encuestado a los vecinos del barrio madrileño de Lavapiés para conocer cuales son sus preocupaciones e intereses con respecto a Europa. El auge de la extrema derecha es su principal preocupación