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Edición testing    20 de abril de 2021

Estados Unidos

Este repliegue de militares comenzará el 1 de mayo y finalizará el 11 de septiembre, en el 20 aniversario del atentado del 11S. Margarita Robles, ministra de Defensa ha afirmado que la retirada de tropas no afectará a los progresos democráticos logrados en Afganistán y ha destacado el progreso que ha tenido su sociedad.

El director regional de la Organización Mundial de la Salud, Hans Kluge ha advertido este jueves que existe más riesgo de tener un trombo si se enferma de la Covid19 que si un paciente es vacunado con cualquiera de los fármacos de adenovirus, ya sea el de AstraZeneca o el de Janssen. Mientras tanto, en EEUU siguen evaluando y estudiando los casos prácticamente testimoniales de efectos adversos de los sueros para decidir si prosigue con la vacunación.

Hace apenas quince meses, cuando el Coronavirus era aún una amenaza en ciernes y las primarias demócratas no habían empezado, pocos predecían que el casi octogenario Joseph Biden se fuera a convertir en el líder mundial probablemente con mayor impacto en Occidente desde Ronald Reagan. Aún no lo es, pero cada día que pasa quiebra un pronóstico o altera la proyección que su carrera política, su temperamento y sus convicciones políticas hacían razonablemente esperar.

La vacuna desarrollada por Janssen de Johnson & Johnson llegará con toda probabilidad este sábado a Estados Unidos tras su aprobación de emergencia el próximo viernes por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés). La farmacéutica pidió su aprobación el pasado 5 de febrero tras mostrar los resultados obtenidos en su Fase III de ensayos clínicos. Las primeras observaciones apuntaban a una efectividad media del 66% a la hora de luchar contra el coronavirus. El informe presentado hoy por la FDA apunta a que esta efectividad asciende a una media del 86,85% en su protección contra las infecciones graves del virus. De esta forma, de los 44.000 voluntarios que formaron parte de los ensayos, ninguno requirió de hospitalización y se registraron 7 muertes solo entre aquellos que recibieron placebo. Además, el suero ha mostrado eficacia para las variantes de Sudáfrica y Brasil que habían visto la efectividad de la vacunación reducida considerablemente ante la ineficacia de otras vacunas. La mayor ventaja de este suero es que solo requiere de una dosis para otorgar inmunidad, por lo que serviría para acelerar notablemente la velocidad en el proceso de inmunización, además de que su conservación no requiere de temperaturas extremas. La vacuna podría llegar a la Unión Europa a mediados de marzo tras su aprobación por la Agencia Europea del Medicamento.

Bajo un estado de máxima vigilancia, Joseph Biden ha tomado posesión del cargo de 46º presidente de Estados Unidos. Unidad, verdad, respeto y generosidad fueron los valores que articularon el mensaje inaugural a una ciudadanía sobrecogida. Un discurso grave y solemne pero compensado con el optimismo tradicional de una nación que se proclama indispensable, convencida de que siempre saldrá adelante por pavorosas que sean las dificultades, con la ayuda de Dios. Invocación a la democracia, frágil pero que ha vuelto a prevalecer a pesar de las amenazas que la acechan.

Hace unos días me apareció el tuit de una tuitera americana indignada porque Twitter le había clausurado la cuenta a Donald Trump. Anunciaba que ella daría de baja la suya en protesta e instaba al resto de los tuiteros a hacer lo mismo. Le di las gracias por librarnos de una trumpista y le deseé que muchos trumpistas siguieran su ejemplo. No me contestó. Supongo que la sorpresa la dejó sin palabras, porque una de las creencias de los fieles de Trump es que la mayoría de la humanidad pertenece a su secta y que no hay ser humano que no venere al ídolo del país más poderoso del mundo. ¿Qué le pasará a estas almas cándidas cuando su todopoderoso pierda todo su poder el miércoles? Por ahora, contagiados hasta el tuétano de la facultad de engaño y autoengaño de Donald Trump, no hay fuerza de índole alguna sobre la faz de la tierra que les convenza de que Trump pueda perder su omnipotencia. Donald Trump es Dios, como él mismo dijo en un rally. Si, como dicen prestigiosos psiquiatras, Trump ha llegado a creerse sus propias mentiras, ¿qué puede hacer de aquí al miércoles para no salir de la Casa Blanca derrotado? Nadie lo sabe, razón por la cual, las mentes más preclaras de la política americana viven, desde el pasado miércoles, haciendo esfuerzos supremos por ocultar su canguelo.

“Una tierra prometida”, el primer volumen de las memorias de Barack Obama

Barack Obama fue un fenómeno político difícil de discutir y seguramente será también un fenómeno editorial jugosamente lucrativo. Las memorias del primer presidente afroamericano de la historia tienen asegurado uno de los primeros puestos en el ranking de best sellers de la temporada. Y con motivos. Había interés por conocer la autovaloración que el líder más mediático de Estados Unidos hacía de su ascenso y recorrido por la Casa Blanca. El resultado, como su presidencia, es agridulce.

"Joe Biden jamás será presidente de los Estados Unidos", dijo el miércoles una de las fieles de Donald Trump entrevistada en la calle para una televisión; mujer bastante madura, muy maquillada, ojos de investigadora de otros mundos, expresión de sibila dopada. "El presidente de los Estados Unidos será Donald Trump mientras él quiera", concluyó con una sonrisa triunfal. Mientras Trump quisiera, sus zombis seguían en el Capitolio de los Estados Unidos escalando paredes, rompiendo ventanas, probando tribunas y butacas de Senadores y Representantes, robando muebles, cartas, documentos. La señora sibilina estaba a la puerta de un hotel a punto de entrar. Se ve que se había cansado de cargar con la bandera durante el rally de Trump previo al asalto al Capitolio y había decidido dejar la parte más arriesgada de la aventura a sus correligionarios más brutos.

El asalto al Capitolio representa la culminación del periodo más oscuro de la historia norteamericana desde la guerra de secesión (1860-1865). Ni siquiera el episodio del Watergate llegó a desnudar de forma tan visible las carencias, fracturas e inconsistencias del sistema político. El bochornoso espectáculo del 6 de enero en el edificio más emblemático de la democracia americana no es responsabilidad de un solo hombre, aunque sea el máximo dirigente del país, ni siquiera de su equipo más recalcitrante: la vergüenza arrastra a casi todo el liderazgo del partido republicano, cooperador necesario en el desastre.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump lleva meses denunciando un supuesto fraude electoral sin ningún tipo de pruebas e incitando a sus seguidores para que “defiendan nuestra clara victoria”. El momento culminante fue el asalto al Capitolio el día en el que se debía certificar la victoria del presidente electo Joe Biden. Sin embargo, ahora, el dirigente republicano amenaza con que “lo pagarán” aquellos que “profanaron la sede de la democracia estadounidense”. En un giro más en su locura, el multimillonario arremete contra los mismos a los que animó en sus protestas. Mientras, los principales líderes demócratas apuestan por que se proceda a una destitución del presidente al que consideran una persona “muy peligrosa”. La novedad es que a la petición también se unen algunos republicanos y representantes de la sociedad civil.

Los gigantes de las redes sociales, Twitter, Facebook, Instagram y Snapchat, han bloqueado de manera temporal las cuentas de Donald Trump como consecuencia de las escenas de violencia en el Capitolio de Washington protagonizadas por manifestantes seguidores del mandatario. Esta acción realizada por las distintas plataformas se produce después de que el expresidente insistiese en las falsas denuncias de fraude electoral en las elecciones del pasado noviembre que dieron la victoria al candidato demócrata Joe Biden, así como por alentar a sus seguidores a dirigirse hacia la Cámara de Representantes para frenar el nombramiento de Biden como nuevo presidente del país.

Tras una de las jornadas más negras en la historia de la democracia de los EEUU, el Congreso ha ratificado los resultados de las elecciones del pasado mes de noviembre que dieron la presidencia del país al demócrata Joe Biden. El asalto de los defensores de Trump se ha saldado con cuatro muertos y decenas de heridos, pero solo ha servido para poner de relieve la senda antidemocrática por la que transita el político republicano desde hace mucho tiempo.

"Entre todos la mataron y ella sola se murió", decía mi madre con bastante frecuencia. Tardé años en entender la frase aunque, aún sin entenderla del todo, me resultaba inquietante. Hoy la recuerdo, la entiendo y la siento. Fueron muchos los que intentaron matar en mi madre la razón, la voluntad, las ganas de vivir cuando apenas era una niña que ni siquiera entendía esos conceptos. Intentaron matarla las bombas que caían sobre Madrid desde bombarderos alemanes. No lo consiguieron. Aferrada a la mano de su madre corrían las dos hacia el refugio y siempre llegaron a tiempo.

Varias cuestiones como las reacciones alérgicas, el tiempo de inmunidad o simplemente la opción de vacunarse envuelven los programas de vacunación para protegerse de la Covid-19 en todos los países. El Reino Unido ha sido uno de los primeros países del mundo en comenzar la vacunación masiva de su población por lo que son la "avanzadilla" de cómo de efectiva será la cura para el virus. Y es aquí donde están surgiendo noticias inquientantes sobre la crisis sanitaria. Primero fue la reacción alergica de dos sanitarios al ponerse la vacuna y ahora es la aparición de una nueva cepa del virus que puede estar asociada a los más de mil casos en el sur de Inglaterra. Examinando con atención cómo evoluciona el fármaco día tras día en cada inyección, la responsable técnica de la gestión de la pandemia de COVID-19 en la Organización Mundial de la Salud (OMS), Maria Van Kerkhove, ha lanzado un mensaje de tranquilidad “hasta ahora no hay pruebas de que esta cepa altere la situación y sea la causa del empeoramiento”. Sin embargo, aún se necesita, según ha comunicado Kate O'Brien, jefa de inmunización de la OMS, “constancia en el estudio de su evolución en las personas vacunadas, en los aspectos de control de calidad y determinación del tiempo en el que la persona es inmune”, sin atentar contra la efectividad y seguridad del fármaco.