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Edición testing    23 de octubre de 2020

crisis sanitaria

En la semana de la moción de censura de la ultraderecha de Vox, el secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos ha denunciado la práctica de “oposición de tierra quemada” que realiza el PP y su desnortamiento que ha convertido a la formación de Casado como “el gran problema político de España”. El dirigente socialista afirma que los conservadores han optado “por comportarse como un partido antisistema que niega la legitimidad democrática al Gobierno de Coalición”. Por eso, ha exigido a los populares que “voten NO, junto al resto de fuerzas democráticas, para decirle NO a la extrema derecha y decirle SI a la moderación”.

Un virus amenaza nuestra salud; noticia tan extraordinaria como la revelación de que el caballo blanco de Napoleón era blanco. Como en la ciudad de Orán abandonada a la peste que describió Albert Camus en su novela, España, como la mayor parte del mundo, se ha hundido en una rutina gris, polvorienta, como una casa sucia donde ya no queda energía ni para limpiar el polvo.

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, ha negado que desde Europa se estén planteando bloquear los fondos europeos que le corresponden a nuestro país por la reforma de la elección del Consejo General del Poder Judicial. El secretario de Organización del PSOE ha afirmado que ésta es una “polémica artificial” que se enmarca en la estrategia del PP de desprestigiar las instituciones españolas en Europa.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, comparece este jueves en el Congreso de los Diputados para defender la adopción de las medidas anti Covid puestas en marcha en la Comunidad de Madrid para lo que se ha tenido que activar el Estado de Alarma ante la pasividad del Gobierno regional. El titular de Sanidad ha recordado que la situación que deja la pandemia en la Comunidad de Madrid es “muy frágil e inestable”. Ha puesto encima de la mesa los preocupantes datos de incidencia del coronavirus, la positividad de las pruebas y la ocupación de las camas en la región madrileña que duplica los niveles que los organismos internacionales establecen como de riesgo. Por eso, el Ejecutivo justifica las medidas adoptadas que, a pesar de su dureza, siguen siendo mucho más laxas que las que se están tomando en otros países europeos con datos epidemiológicos mucho menores que los que tiene España.

Este miércoles el Congreso de los Diputados ha vuelto a acoger una bronca sesión de control al Gobierno en la que han salido a relucir temas como la renovación del poder judicial tras el anuncio de PSOE y Podemos de iniciar una modificación legislativa para romper el bloqueo del PP; la situación judicial del vicepresidente o la activación del Estado de Alarma en la Comunidad de Madrid tras la negativa de Ayuso a tomar medidas drásticas para frenar el coronavirus. Las formas son cada vez más crispadas y el líder de la oposición continúa con estrategia frentista para que la ultraderecha de Vox no le quite protagonismo. Sin embargo, el presidente Sánchez ha avisado a Casado que “no entraré en sus provocaciones” y le ha instado a cerrar la puerta a la ultraderecha y volver a su papel de partido de Estado.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha ratificado las órdenes de la Junta respecto a León, Palencia y San Andrés del Rabanedo encaminadas a contener la pandemia. Son las mismas que se tumbaron ayer en Madrid. La diferencia es que la Junta, en su fundamentación jurídica, se apoyó en la Ley Orgánica 3/1986 de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública. En cambio, la Comunidad de Madrid solo se basó en el artículo 65 de la Ley Ordinaria 16/2003. Todo esto lleva a considerar que un gobierno autonómico fue más eficaz y tuvo más empeño que otro para que se pudieran establecer las medidas sanitarias. Díaz Ayuso sigue con su permanente pulso al gobierno y sitúa su prioridad en su estrategia política en vez de velar por la salud de los madrileños. El Estado de Alarma es, cada vez más, la única alternativa posible a esta deriva de irracionalidad por parte del Ejecutivo autonómico del Partido Popular.

Tras regresar del viaje a Argelia y reunirse con su equipo, el presidente del Gobierno de España llamó en la noche de este jueves a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para poner encima de la mesa las alternativas legales que permitan poner en marcha las medidas contra la pandemia que el TSJM tumbó. El presidente Sánchez convocó de urgencia un Consejo de Ministros extraordinario dispuesto a activar un nuevo Estado de Alarma que permita a las autoridades sanitarias llevar a cabo las medidas de restricción a la movilidad que impidan que el virus de la Covid19 siga extendiéndose de forma peligrosa.

En las últimas semanas, tras el advenimiento de la segunda ola del coronavirus, al finalizar el verano, se suceden las noticias que culpabilizan de todo lo que sucede a la juventud. Las imágenes, que llevan apareciendo desde el final del Estado de Alarma en medios de comunicación; de jóvenes sin mascarilla, sin respetar las medidas de seguridad, en botellones y fiestas no representan más que a una minoría pero sirven para que, generalizando, se tilde de irresponsables a toda una franja de edad.

Sánchez ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario este viernes para forzar a Ayuso a tomar una decisión restrictiva drástica para Madrid, o bien decretar el Estado de Alarma.

El presidente del Gobierno ha manifestado desde Argelia, donde está en viaje oficial, que el Ejecutivo utilizará todos los instrumentos a su alcance para implementar las medidas sanitarias necesarias que permitan cortar la peligrosa extensión del coronavirus en la Comunidad de Madrid. El dirigente socialista no descarta incluso decretar el Estado de Alarma “un mecanismo que resultó ser muy eficaz en doblegar la curva y mantener a raya el virus”. Por su parte, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado ahora que retirará el recurso que presentó contra las medidas que decretó el ministerio de Sanidad y emplaza a la Administración Central a aprobar entre todos una normativa que impida que se siga extendiendo la Covid-19. Sánchez ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario este viernes para forzar a Ayuso a tomar una decisión restrictiva drástica para Madrid, o bien decretar el Estado de Alarma. Lo fundamental para este Gobierno es la "Salud de los madrileños por encima de cualquier otra cosa".

Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera detallaron este miércoles el ambicioso Plan de Recuperación y Resiliencia en el que trabaja el Gobierno para canalizar la ayuda del Fondo Europeo de Recuperación que dotará a España con 140.000 millones de euros gracias al instrumento aprobado por la UE, el “Nest Generation EU”. En los próximos tres años se vehicularán alrededor de 72.000 millones de euros y el Ejecutivo se marca el objetivo prioritario de crear 800.000 puestos de trabajo.

El número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó en 18.876.389 personas en septiembre, lo que representa un aumento de 84.013 cotizantes respecto a agosto (un 0,45% más). Como ya ocurriera el mes pasado, el sistema sumó más mujeres que hombres en septiembre: se han contabilizado 82.528 afiliadas más, mientras que el número de trabajadores crece en 1.485.

El infantilismo político de Ayuso, cuya ineficacia ha originado el descontrol de la pandemia en Madrid, foco pandémico europeo, basó su acuerdo con el Gobierno en extender normas al resto de CCAA

Las posiciones del PP y de su gobierno en la Comunidad de Madrid, en manos de Isabel Díaz Ayuso, siguen una actitud frentista contra el Gobierno de España en medio de la peor pandemia de los últimos 100 años. El Ejecutivo de Pedro Sánchez, instalado desde hace meses en "la unidad y centrado en la lucha contra la Covid-19", sufre permanentemente una política de tierra quemada, plagada de provocaciones de la derecha y la ultra derecha que les invitan a la confrontación. Ante esto, el Gobierno ha optado por armarse de paciencia para priorizar lo verdaderamente importante ahora: "controlar la incidencia del Covid, especialmente en Madrid, que ostenta el 30% de los casos, muertes y hospitalizaciones". Así, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, armado de "paciencia infinita" en su negociación con el Gabinete de Ayuso, ha conseguido alcanzar un acuerdo para que Madrid asuma que debe endurecer las restricciones en su región para frenar el descontrol comunitario de la Covid-19, que es el más alto de toda Europa. Muchos pedían "Ya" una intervención inmediata del Gobierno que hubiera conllevado a un "choque de trenes y a un conflicto judicial entre administraciones", olvidando lo urgente de la situación. Si el "infantilismo político" de Ayuso, para tapar sus errores, exigía "un criterio común para todas aquellas ciudades españolas de más de 100.000 habitantes por el que se llevarán a cabo limitaciones a la movilidad cuando se superen unos determinados umbrales en tres parámetros concretos", Illa se lo ha concedido y de esa forma salvar a Madrid sin más dilación, donde ya se está llegando tarde.

La guerra abierta de la Comunidad de Madrid contra el ministerio de Sanidad sigue su curso y el final del conflicto es aún incierto. El ejecutivo regional se niega a ver la realidad y a asumir que los datos de la pandemia están descontrolados, lo que no hará más que agravarse en las próximas semanas. Ahora, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso presume de unos datos de ingresos hospitalarios que ha ‘retorcido’ para que parezcan positivos cuando son todo lo contrario. El ministro Salvador Illa puso encima de la mesa los datos que justifican la adopción de medidas más contundentes: 13.449 nuevos casos en los últimos tres días, 223 fallecidos y una incidencia acumulada que se acerca ya a los 800 casos por cada 100.000 habitantes.

Fassman, el que había sido en los teatros el telépata e hipnotizador más asombroso de todos los tiempos -nadie consiguió descubrir sus "trucos" por más que lo intentaron-, se entregó a la psicoterapia y a sus cursos de dinámica mental cuando se retiró de los escenarios. En esos cursos sí había truco y lo descubrí yo al escribir su biografía en el 2009, cuando se conmemoraba el centenario de su nacimiento. Me pertreché entonces de datos y testimonios fidedignos para hacer mi trabajo lo más objetivo posible; datos y testimonios que me llegaron de diferentes países a la web dedicada a recopilarlos. El profesor Fassman, seudónimo por el que le llamaron propios y extraños toda su vida, dio sus cursos en España y en varios países de América durante más de treinta años. Entre los testimonios, los que más me llamaron la atención fueron los de la cantidad de alumnos que afirmaban haberse curado de diversas adicciones y hasta de disfunciones consideradas incurables solo asistiendo al curso, sin ningún tratamiento individual. Mientras intentaba explicar el fenómeno racionalmente, recordé la única clase suya a la que asistí un día de los 70, y de pronto se encendió una bombilla en mi mente y me eché a reír. Claro que había truco, un truco tan evidente que descubría la mediocridad de quienes se pasaron media vida intentando demostrar que Fassman era un charlatán.

El Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Madrid ha publicado un estudio, basado en los datos de movilidad laboral de la Encuesta Domiciliaria de Movilidad de 2018, que demuestra que las restricciones en 37 zonas básicas de salud que la Comunidad de Madrid ha impuesto para frenar la extensión de la pandemia tiene una validez muy limitada. El estudio estima que el 86,5% de las personas trabajadoras que viven en las zonas confinadas se desplazan todos los días a otras áreas por motivos de trabajo. Por tanto, la movilidad sigue como antes. Más de 220.000 personas se desplazan todos los días hacia sus puestos de trabajo desde estas áreas y la mitad de ellos utilizan el transporte público.