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Edición testing    19 de septiembre de 2020

Angela Merkel

Tras cuatro días de negociaciones, la Unión Europea ha acordado un plan unitario para hacer frente a la crisis económica, sanitaria y social derivada de la pandemia por coronavirus. Un Consejo Europeo histórico en el que se ha aprobado un Fondo de Recuperación de 750.000 millones de euros denominado “Next Generation EU” que busca impulsar la economía de los países más afectado por la Covid-19. Un plan de tres años por el que los 27 han luchado y por el que finalmente se ha conseguido acercar posturas. Tanto los autodenominados países frugales como el resto de países comunitarios están “muy satisfechos” con el resultado.

Pedro Sánchez ha luchado a fondo en la cumbre de la EUCO y ha tenido éxito. Con él, los presidentes Conte, de Italia, Costa, de Portugal y Macron, de Francia. Eso si, apoyados por la todapoderosa Alemania con Angela Merkel como maestra de ceremonias, esta vez si, Europa ha dado ejemplo poniendo por delante la solidaridad como uno de los grandes valores europeos. Los grandes tenían claro que Europa, en esta desastrosa situación de pandemia mundial, o era solidaria, generosa y valiente en las ayudas, o se hundía. Frente al nuevo orden mundial que ha adquirido el panorama con las grandes potencias en el eje central con China, Rusia y Estados Unidos. Tras cinco días de interminables y durísimas reuniones multilaterales, al fin el Consejo Europeo ha aprobado la concesión de 750.000 millones para la reconstrución frente al Covid19, de los cuales 140.000 corresponden a España, la mitad más o menos en créditos y la otra mitad en ayuda directa (no reembolsable). Todo un éxito para el Presidente Charles Michel, y sobre todo para el Presidente español, Pedro Sánchez. Veremos cómo se lo toma el jefe de la oposición, Pablo Casado, que ha hecho todo lo posible para que Sánchez, y por ende, España sacase malos resultados en esta cumbre.

Lo dijeron todos los líderes europeos el pasado viernes antes de entrar a la reunión en Bruselas, estamos ante uno de los Consejos Europeos más importantes de la historia, pero las posiciones siguen alejadas y el acuerdo será muy complicado, a la vez que enormemente necesario. Entramos este lunes en el cuarto día de negociaciones maratonianas con reuniones bilaterales, encuentros informales, intercambio de propuestas y contrapropuestas… pero los cuatro países autodenominados ‘frugales’ (Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia) junto a Finlandia siguen bloqueando el acuerdo porque quieren recortar la propuesta de la Comisión Europea sobre el fondo de reconstrucción de 750.000 millones de euros así como el presupuesto plurianual de la UE. Enfrente están el resto de socios comunitarios encabezados por Alemania, Francia, España e Italia que consideran inasumibles las peticiones de los primeros. A las cuatro de la tarde de este lunes se reanuda el encuentro de los jefes de Estado de y Gobierno en un nuevo intento de llegar al consenso definitivo.

Quizá haya llegado el momento de hacer uniones más restrictivas de países grandes para evitar que los pequeños, semiparaisos fiscales algunos de ellos, sigan torpedeando la cohesión económica y la reconstrucción de Europa.

Desde este viernes 17 de julio los líderes de los 27 países de la Unión Europea participan en el Consejo Europeo donde se tratan temas tan importantes como la aprobación del fondo de recuperación tras la pandemia así como el presupuesto plurianual de la UE. Otra vez, una vez fuera el Reino Unido, las 27 delegaciones de los países miembros tendrán la difícil tarea de llegar a un compromiso sobre el mencionado fondo de recuperación y sobre el presupuesto de la UE para los próximos años. Llegados a este punto quiero aclarar algunos conceptos:

Desde el comienzo de la cumbre europea para definir las ayudas económicas a las países miembros de UE, para paliar los efectos del Covid-19, se han hecho patentes las tensiones entre norte y sur. Pese al esfuerzo del presidente español, Pedro Sánchez, y al optimismo del presidente francés, Emmanuel Macron, quien ve posible el pacto aunque "no será a costa de la ambición europea", la canciller alemana Angela Merkel se ha mostrado preocupada e incluso ha señalado que el acuerdo por los fondos de recuperación podría no llegar a buen puerto ya que "todavía hay muchas diferencias" marcadas por Holanda, Suecia, o Dinamarca, los llamados países frugales. La cuestión es cúanto dinero habrá de créditos y cúanto de subvenciones y fondos no reembolsables. También está de por medio el posible control de la UE a los gobiernos pidiendo medidas de austeridad, algo para lo que el PP español ha trabajado profundamente de forma desleal a España.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez se reunió este martes con la canciller alemana Angela Merkel antes del trascendental Consejo Europeo de los próximos 17 y 18 de julio en el que los 27 de la UE debatirán sobre la reconstrucción tras el Covid-19 y el presupuesto plurianual de la Unión para hacer frente a la crisis económica. El dirigente español tuvo un encuentro más cordial con su homóloga alemana que con el primer ministro holandés el pasado lunes. Tanto España como Alemania apuestan por una salida que fortalezca los vínculos europeos y, aunque reconocen las dificultades y divergencias, apuestan por una respuesta “coordinada, concertada y con prontitud” para superar cuanto antes la situación.

La canciller alemana junto con el resto del Ejecutivo ha aprobado un plan estratégico para fomentar la igualdad real entre hombres y mujeres. Una responsabilidad que quieren que sea compartida entre todos los departamentos del gobierno federal y no exclusivo del ministerio de la Mujer. El plan busca ser aplicado en todos los programas y legislaciones futuras. La Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido de Merkel, se ha propuesto incrementar al 50 por ciento la representación femenina en su equipo.

El Gobierno alemán de Angela Merkel ha aprobado un paquete de estímulos por valor de 130.000 millones de euros para apoyar a la economía del país a recuperarse de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus. Entre las medidas aprobadas se encuentran la reducción del IVA, o un bono a las familiar con hijos.

Steffen Klusmann, redactor jefe del medios más prestigiosos del país, ha escrito un artículo muy duro en el que critica la postura de Alemania sobre la emisión de los “coronabonos” y señala directamente a la canciller, Angela Merkel. Según el periodista,“el rechazo alemán de los eurobonos es insolidario, mezquino y cobarde”. Der Spiegel es una de las más prestigiosas publicaciones del mundo, tiene en su haber no haber tenido que desmentir, salvo una o dos veces, en su historial ninguna información emitida.

El primer ministro húngaro Viktor Orbán, ha aprovechado la situación generada por la pandemia de la Covid-19 para otorgarse plenos poderes. Esto ha llevado a los conservadores europeos a pedir su expulsión de su grupo parlamentario, pero ni el Partido Popular de España, ni la CDU alemana lo ha ratificado.

España, Italia y otros países de Sur de Europa creen necesario emprender una política de reactivación de la economía mediante la emisión de eurobonos –llamados también coronabonos-. Enfrente, los Estados del norte, representados por Alemania, Países Bajos y Finlandia, se niegan a lo que ven como una “mutualización de los costes”. España e Italia fuerzan una nueva reunión del Consejo de Europa. Antonio Costa, de Portugal llegó a considerar "repugnante" la postura de los países de centro y norte Europa.

La dimisión diferida de la presidenta de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK para amigos, colegas y medios), y su renuncia a la candidatura para la Cancillería en 2021 ha abierto una crisis más en Alemania. Que podría no ser la última, si se quiebra la endeble GROKO (Gross Koalition) y se precipita el adelanto de las legislativas.

El candidato liberal Thomas Kemmerich se convirtió esta semana en el presidente del Estado Federal de Turingia (Alemania) gracias al apoyo del partido de Angela Merkel, la CDU, y también a los votos del partido nazi Alternativa para Alemania (AfD). La rotura del cordón sanitario a la ultraderecha ha supuesto un escándalo político de primera magnitud. Todos los partidos consideran inaceptable que un primer ministro regional gobierne con el apoyo de los ultras. La canciller alemana, Angela Merkel, considera que esto ha sido “un mal día para la democracia” y su partido ya trabaja para forzar la repetición electoral antes de que nadie gobierne de esta manera. Por su parte, el propio Kemmerich ha anunciado que renuncia al cargo.

Mientras que los demás asuntos siguen siendo fuente de tensiones, la Amazonia parece ser un punto, quizás el único, de convergencia. Según ha adelantado el presidente francés y anfitrión del encuentro, Emmanuel Macron, lo que se busca es una vía para ayudar a Brasil y los demás países afectados “lo antes posible”. Una ayuda inmediata pero, también, a largo plazo con el objetivo de “reforestar” las vitales zonas devastadas.