publicidad

"Lo que la oruga llama 'el fin', el resto del mundo lo llama 'mariposa'."

Marcial, delegado en el Congreso Federal

Marcial, delegado en el Congreso Federal


Sostengo yo, que la política a veces seduce tanto como el sexo y hacer olvidar que hay que descansar de vez en cuando y hacer otras cosas. 

Mi amigo, el célebre creador Chamiro Frugal nos lo hace ver a través de este buen relato.

A Marcial siempre le habían dicho que era un hombre comprometido. Desde su juventud, cuando empezó a militar en el partido "Espinas" —un histórico movimiento progresista—, soñaba con cambiar el país. Pero, a sus 55 años y con pelo cano decorando su calva ya prominente, no podía evitar preguntarse si lo único que había cambiado era el nivel de paciencia de su mujer, Clotilde, quien llevaba décadas reprochándole que gastara más tiempo en reuniones inútiles que en su familia.

 

Cuando, por fin, lo eligieron delegado al Congreso Federal, el anuncio llegó en un sobre lacrado con el escudo del partido que al abrir la solapa dejaba sonar el conocido himno del partido y un pequeño texto manuscrito: “Eres el elegido. No preguntes por qué. Lo has conseguido por fin”. En cuanto lo leyó, sintió un escalofrío que subió desde sus pies hasta la coronilla. Llevaba años siendo uno de los dedogidos, aquellos militantes seleccionados a dedo por el Machaca Central para cumplir misiones que, según la jerarquía del partido, eran de gran importancia... aunque Marcial tenía claro que la mayoría no pasaban de pegar carteles que ahora estaba prohibido o ejercicios de teatro político, que esos si cada vez eran más frecuentes.

El Machaca Central, como era llamado por la base, el líder supremo del partido, era un hombre peculiar. Marcial, para sus adentros siempre en silencio, no podía evitar compararlo con un niño malcriado: siempre obtenía lo que quería, rodeado de aduladores profesionales, y daba discursos repletos de palabras vacías. Le encantaba hablar en circunloquios interminables, en los que decía lo bueno que era con frases como: “En mi infinita humildad, reconozco que soy un ejemplo de humildad infinita”. La segunda de Machaca, conocida como Loca Flores, dirigía el coro de aplaudidores con una precisión casi militar. La consigna era clara: si el Machaca decía “buenos días”, había que aplaudir; si estornudaba, ovación de pie.

El manual para los delegados, que también llegó en el famoso sobre lacrado, contenía instrucciones peculiares, a no olvidar:

Primera. Aplausos sincronizados: cada delegado debía aplaudir un mínimo de 15 segundos después de cada frase del Machaca, pero nunca más de 30 segundos para no parecer forzado.

Segunda. Vocabulario obligatorio: evitar palabras como “crisis”, “corrupción” o “coherencia”. Reemplazarlas por “reto”,reinvención” y “diálogo constructivo”.

Tercera. Gestos aprobados: inclinar ligeramente la cabeza al hablar con El Machaca, pero nunca más de 15 grados para no parecer servil. "Somos progresistas"

Marcial leyó el manual dos veces. Luego lo lanzó sobre la mesa del salón y se sirvió un vaso de coñac. ¿Qué demonios hacía aceptando esa pantomima? Él era un profesional con estudios. Él nunca había aspirado a un cargo importante. Ni lo había tenido. De hecho, llevaba años siendo el comodín del partido, ese al que llamaban para rellenar listas en los municipios más remotos o para organizar rifas de lotes navideños.

En sus tiempos mozos, Marcial recordaba cómo los debates en el partido eran intensos, apasionados. Se discutía sobre cómo mejorar la educación, defender los derechos laborales, o acabar con la desigualdad. Ahora, las reuniones consistían en elegir qué catering contratar para los eventos o decidir quién tenía el privilegio de sentarse en la primera fila durante los mítines. Los únicos temas de peso giraban en torno a la ubicación de las listas electorales: “Tú vas de número dos porque mi cuñado no quiere desplazarse”, o “Ella va de número tres porque queda bien en las fotos y es mujer”, "al morenito hay que ponerle que somos incluyentes".

Su familia, mientras tanto, se había convertido en un segundo plano. Sus hijos crecieron sin demasiadas intervenciones suyas, y ahora los nietos empezaban a hacer preguntas incómodas como:

—Abuelo, ¿por qué siempre estás en el partido y no en los partidos de mi equipo de fútbol?

Aquella pregunta le dolió mucho, más que cualquier derrota electoral.

El día en que debía conducir hacia la ciudad del Congreso, Marcial se levantó con un nudo en el estómago. Metió en el maletero una maleta pequeña con un traje que apenas había usado en bodas y funerales. Mientras conducía, intentaba convencerse de que aquello era importante. Pero la verdad se hacía cada vez más evidente: no tenía ganas de ir.

En su mente se repetía la misma escena: sentado en una butaca del auditorio, aplaudiendo cada tres minutos mientras El Machaca Central se autoproclamaba el salvador del progreso. Marcial sabía que el partido reaccionario de "La Urraca" —enemigo natural e histórico de los Espinas— estaba al acecho. Su ascenso era preocupante, pero él no podía evitar pensar que el verdadero problema eran las decisiones absurdas y el infantilismo de El Machaca. No era progresismo versus reacción. 

Al pasar por una gasolinera, tuvo una epifanía: ¿Y si daba la vuelta y se iba a casa? ¿Qué era lo peor que podía pasar? No lo despedirían del partido, porque nadie podía ser expulsado oficialmente. Y si le echaban qué, si nadie realmente le importaba nada. Eso sí, lo condenarían al ostracismo político. Mejor olvidado que hueveado. Siendo honesto, ¿qué había ganado en tantos años de militancia?

Desenlace: El gran giro

Sin pensarlo demasiado, Marcial frenó en seco, giró el coche y tomó la salida hacia su pueblo. Decidió que era hora de recuperar lo que realmente importaba: su tiempo, su dignidad y su relación con su familia.

Al llegar a casa, Clotilde lo miró con una mezcla de sorpresa y resignación:

—¿Qué haces aquí? ¿No tenías que estar en el Congreso? ¿Le han suspendido, por fin?

Marcial sonrió y respondió con la tranquilidad que llevaba años buscando:

—He decidido que ya tengo bastante con ser delegado en esta familia y a la historia que pase su p....madre. 

Esa misma tarde, quemó el manual de instrucciones en la chimenea y llamó a Loca Flores para renunciar formalmente. Ella intentó convencerlo con su entusiasmo habitual:

—Marcial, piensa en las oportunidades. Podrías estar en una foto con El Machaca Central. ¡Eso es histórico!

—Prefiero estar en la foto del cumpleaños de mi nieto, gracias. Al colgar se le oyó decir "que os den".

El gesto de Marcial fue tan insólito que corrió como la pólvora entre los militantes del partido. Algunos lo criticaron, pero muchos lo admiraron en silencio y en secreto. Al fin y al cabo, era el único que había tenido el valor de decir: “¡Hasta aquí!”.

Mientras tanto, el Congreso Federal se desarrolló, como era de esperar: con aplausos coreografiados y discursos interminables. Loca Flores y El Machaca Central nunca repararon en la ausencia de Marcial. Pero él, en su salón, rodeado de su familia, supo que había tomado la decisión más correcta, valiente y sencilla de su vida. 

—¿Sabes una cosa, abuelo? —le dijo su nieto mientras jugaban al parchís—. Creo que debía ser muy aburrido eso que hacías en el partido, aunque estuvieras con gente que sale en la tele. 

Marcial no pudo evitar reír.

Sostengo yo, que quizás aquel no había cambiado el país, pero al menos había recuperado su vida.

 

 


 

ESPECIAL DE LA HORA DIGITAL SOBRE EL 41º CONGRESO FEDERAL DEL PSOE


INFORMACION SOBRE LA PROTECCIÓN DE TUS DATOS


Responsable: S.E.I. EDETRONIK. S.A

Finalidad: Envío de información solicitada, gestión de suscripción a la web y moderación de los comentarios.

Datos tratados: Comentarios: Datos identificativos (en el caso que te registres en la web) y comentarios.

Legitimación: Consentimiento del interesado.

Destinatarios: Utilizamos MDirector como plataforma profesional de envío de mails. Nos permite ofrecerte un servicio libre de SPAM y con total confidencialidad. Ellos únicamente almacenarán tu correo para poder realizar el envío.

Derechos: Puedes acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos que detallamos en el siguiente link

Información adicional En este link dispones de información adicional y detallada sobre la protección de datos personales que aplicamos en nuestra web.

CERRAR