ARTÍCULO DE MANUEL PANADERO, EXPERTO EN TRANSPORTE, LOGÍSTICA Y TURISMO
La denominada Plataforma para la Defensa del Transporte, la Plataforma, ha convocado un paro indefinido desde el 14 de noviembre en reivindicación de acciones por parte del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, MITMA, y esta vez sin rodeos, el MITMA se ha sentado con ella como interlocutora para tratar sobre esa convocatoria.
La Plataforma es una organización de la que se desconoce por no contrastados lo que representa en cuanto asociados y de la que no se conoce más que lo que ellos dicen de si mismos en cuanto representación, pues no están presentes en el Comité Nacional de Transportes por Carretera, CNTC, donde están las organizaciones que han acreditado su representatividad y que por unanimidad se oponen al paro convocado argumentando los logros conseguidos que, objetivamente no son pocos ni menores, como lo de la prohibición de que los conductores efectúen labores de carga y descarga, la prohibición del transporte a pérdidas en la ley de la cadena de transporte, la subvención de costes de carburante y cantidades a fondo perdido para camiones ligeros y pesados entre otras cosas.
Entonces, ¿qué demanda la Plataforma? En los medios aparece explícita la reivindicación que no deja de ser un conglomerado de medidas; desde que se apliquen los logros antes indicados a lo que se le solicita que, en su caso, denuncien los eventuales incumplimientos, junto a otras medidas que el resto de organizaciones vienen negociando como enfermedades profesionales, jubilaciones, áreas de descanso, etc. perfectamente defendibles en las mesas de negociación y que afectan a diversos Ministerios, además de, por supuesto, un lugar al sol, preferente y semi exclusivo, en esa representación del sector al tiempo que rechaza la del CNTC afirmando su regulación como poco democrática, debe ser porque da representación en función de afiliados y previo contraste de esa afiliación, sentado que ellos y su líder, representan al sector, todo el sector, las otras organizaciones no representan a nadie o, en su caso, no a los transportistas aunque esté contrastada su afiliación, son el anti transporte.
Quizás su líder, más famoso por los medios que por su actividad en el sector como gerente, las restantes organizaciones afirman que no es transportista ni tiene la capacitación profesional para ello, desconozca que precisamente para evitar representantes “ungidos”, se estableció en 1987 en la LOTT y en 1990 en su Reglamento una representación contrastada por afiliados para reconocer a las organizaciones representatividad en el CNTC
Es cierto que el sector tiene problemas, muy serios problemas, el carburante está disparado incluso con la subvención del Gobierno y con ello los costes que los transportistas tienen enormes dificultades para trasladar a sus clientes por el desequilibrio de poder existente ante los cargadores, que los plazos de cobro vuelven a crecer sin perjuicio de lo que contiene esos aplazamientos la normativa que el CNTC logró que se legislase, que la pandemia ha sido un duro golpe a una gran parte del sector incluso pese a las ayudas directas que, gestionadas por las CC.AA. o directamente por el Ministerio, pero con fondos del Gobierno, consiguieron como las subvenciones adicionales al gasóleo, las organizaciones del CNTC y todo ello en la mesa de negociación.
Todos, o la gran mayoría, de los temas planteados por la Plataforma están en la mesa de la Administración planteadas por las organizaciones del CNTC
Pero todos, o la gran mayoría, de los temas planteados por la Plataforma están en la mesa de la Administración planteadas por las organizaciones del CNTC, entonces ¿a qué viene este paro decidido por la Plataforma a través de votaciones internas cuyo número total de votantes no se comunica?, ¿quizás porque su número indicaría la real representatividad de quienes buscan ungirse como los salvadores de los transportistas frente a los transportistas anti transportistas, todos menos los de la Plataforma?
Pues bien, no existiendo obligaciones de servicio público, un empresario transportista, sea o no pyme o autónomo, puede libremente parar su actividad, pero no es una huelga de las constitucionalmente protegidas, sino una libre decisión empresarial de dejar de prestar servicios y sus clientes podrán exigirle lo que proceda de su contrato de transportes y sus trabajadores sus salarios y, en esas condiciones, que dejen de trabajar quienes lo deseen, pero también aquellas empresas que deseen seguir manteniendo su actividad, deben poder hacerlo y en eso, ante más que posibles violencias con daños a los vehículos de las empresas que decidan trabajar con costes muy elevados que pueden retraer a empresas, sobre todo pymes y autónomos, de mantener su actividad, solo cabe desde el minuto 1 que las FF y CC de Seguridad del Estado, policías autonómicas y locales garanticen la posibilidad de hacer transporte a las empresas que lo deseen.
Y si eso es así, veremos más allá de los mensajes de los medios, quien es y qué representa la Plataforma y, por lo demás, bien hace el MITMA oyendo las reivindicaciones de la Plataforma e informarles de los temas que se negocian con el CNTC, pero sin olvidar quienes son y demostrado, los representantes del sector, no los auto ungidos en tanto no demuestren su representatividad y con ello se evitarían “salvadores” que, aprovechando situaciones complicadas. Promuevan paradas de actividad basadas en el coste de los daños de no hacerlo dejando con ello claro que en la mesa de negociación, todo es posible, fuera, y con violencia, nada, y es bueno que, en este caso, el MITMA tome nota de que dejar que las cosas se eternicen, pudiendo cerrarse ordenadamente, hasta que se plantean medidas de presión, no lleva sino a que algunos intenten sacar provecho de esas situaciones con promesas demagógicas.
Y si además de protagonismos personales y de organización, existen motivaciones de otro orden ligados a las afinidades políticas del líder de la Plataforma, lo que es un juicio de valor, carece de relieve desde los datos y desde ellos, si se garantiza, como debe hacerse, que una empresa pueda mantener su actividad, veremos cuál es la representatividad de la Plataforma, si es que antes no desconvoca ante el “éxito” de su anuncio de movilización, la convocatoria de paro y sería un trágico error que el MITMA acordase con la Plataforma nada a espaldas de las organizaciones del CNTC.