Los conservadores británicos han planteado una fórmula express para elegir al sucesor en el cargo que ocupaba Liz Truss, que dimitió como Primera Ministra del Reino Unido este miércoles. La nominación de los posibles candidatos ha sido abierta en la tarde de este jueves y finalizará el próximo lunes a las 2 de la tarde. Al necesitar al menos un centenar de nominaciones, el número de candidatos queda potencialmente reducido a tres. En el caso de quedar dos, "se someterá a votación de los afiliados, vía on line, la decisión final".
Esta exigencia de al menos 100 nominaciones pone el listón alto entre los candidatos y permitirá encontrar un sustituto lo antes posible. "Queremos actuar con rapidez, y seguiremos haciéndolo porque es lo que la estabilidad del país requiere", ha explicado el presidente del Partido Conservador, Jake Berry. Berry se encargará de dirigir el proceso junto al presidente del Comité 1922, Graham Brady. En el caso de quedar un único candidato, no será necesario el voto de confirmación. Berry ha asegurado que "todas las etapas estarán concluidas como muy tarde el 28 de octubre".
Los nombres de los aspirantes se darán a conocer a lo largo del fin de semana. Algunos de ellos serán los mismos que se presentaron tras la dimisión de Boris Johnson, como es el caso de Rishi Sunak, exministro de Finanzas, al que Truss venció. Se baraja la posibilidad de que el propio Johnson pruebe suerte de nuevo, sin embargo hay dudas de que pueda alcanzar ese mínimo de 100 nominaciones. Entre los sondeos, Johnson va en cabeza, con el 32%, le sigue Sunak con el 23%. En tercer lugar, el ministro de Defensa, Ben Wallace (10% ), y la líder de la Cámara de los Comunes, Penny Mordaunt (10%).
"Un candidato serio, cualquiera que tenga una posibilidad realista de salir adelante, lo puede alcanzar", ha explicado Brady. Los nominados defenderán su candidatura a puerta cerrada el próximo lunes, presentando su programa. El Centro de Seguridad Cibernética Nacional se ha puesto en contacto con los organizadores ante el temor de posibles intentos de interferencia o sabotaje durante el encuentro.