"El Gobierno va a repartir un test de antígeno para cada madrileño para que en caso de reuniones sociales lo haga de manera segura", así anunciaba la presidenta regional su plan estrella para contener el avance de la Covid durante una rueda de prensa en el Hospital Enfermera Isabel Zendal. Sin embargo, la realidad en las farmacias fue bien diferente, acceder a una de estas pruebas se convirtió en una odisea y muchas boticas colgaron el cartel de “No hay test de la Comunidad de Madrid”.
La intención de incluir estos test en la tarjeta sanitaria de cada uno de los 6,7 millones de madrileños de entrada se vio truncada. El plan de Ayuso contemplaba tener las pruebas en las farmacias para el día 15 de diciembre, fecha en la que solo se habían firmado dos contratos por valor de 5,3 millones de euros para proveer de 3 millones de test. El inicio del reparto tuvo que ser retrasado a la semana siguiente, la Comunidad alegó que “los proveedores” habían ocasionado unos “problemas de suministro”.
Una vez iniciado el reparto, hacerse con un antígeno se convertía en toda una prueba de paciencia. Multitud de farmacias colgaban en sus puertas carteles anunciando que los “Test de la Comunidad” no habían llegado. Tanto es así que, a fecha del 27 de diciembre -tras Noche Buena y Noche Vieja-, tan solo un 17,6% de los ciudadanos madrileños había accedido a una de estas pruebas, pese a que en esas fechas la Comunidad había desembolsado 14,7 millones de euros en hacerse con 7,4 millones de test de autodiagnóstico. La intención de estas pruebas era tal y como anunciaba Ayuso reunirse de “manera segura”, pero no llegaron a tiempo para aportar esa ansiada “seguridad”.
Una inversión multimillonaria para un plan de contención contra la covid que no cumplió con lo prometido por el Ejecutivo regional.
Los días siguieron pasando, la curva de contagios aumentaba debido a la nueva cepa (ómicron), pero los test seguían sin aparecer. Según los datos del Colegio de Farmacéuticos recogidos por el diario infoLibre, a fecha de 6 de enero (Día de Reyes) solo se habían repartido en torno a 2,5 millones de test, es decir, tan solo un 36,8% de los madrileños habían accedido al principal plan de contención de la pandemia que el Ejecutivo regional había planeado. A fecha de 10 de enero, una vez superadas todas las fiestas de la Navidad, todavía un 30% de la población no habían accedido a las pruebas que regalaba la comunidad.
Isabel Díaz Ayuso, sin embargo, no dudo en arremeter contra profesionales de la Atención Primaria en una entrevista. "Quiero estudiar profundamente lo que sucede en los centros de salud porque en algunos no cogen los teléfonos, o se cuelgan, de repente no hay médicos… lo vamos a investigar", aseguró en una entrevista radiofónica en la emisora EsRadio.
Desde la oposición, Javier Padilla, médico de familia y diputado por Más Madrid ha solicitado los datos de este proyecto del Ejecutivo regional. El diputado se ha mostrado crítico con el plan de la Comunidad. “El valor de estos test está en la repetición. Si te haces uno, obtienes una fotografía fija. Y en aquella ola era muy normal que el positivo no saliera hasta horas después del inicio de los síntomas", ha asegurado en declaraciones para infoLibre, además ha señalado los problemas en suministrar estos test, “ni se terminó cubriendo a toda la población. La mayor parte de las pruebas se entregaron cuando pasaron las fechas importantes de las fiestas de Navidad".