Los secretarios generales de UGT y CC.OO., José María Álvarez y Unai Sordo han solicitado a Izquierda Unida la ratificación de la reforma laboral en el Congreso y no la consideran “un punto y final”. Asimismo, expresan que el apoyo permitirá abrir paso después a las negociaciones oportunas sobre puntos que aún no se han tratado.
Los secretarios generales de ambos sindicatos han comparecido este viernes en una rueda de prensa en Barcelona, junto con los respectivos líderes de UGT y CC.OO. en Cataluña, Camil Ros y Javier Pacheco. Consideran que se trata de “un gran acuerdo”, que mejorará favorablemente las condiciones de trabajo, y no apoyarlo implicaría seguir manteniendo la reforma del PP.
Álvarez ha apelado al apoyo de las fuerzas políticas, entre ellas ERC, teniendo en cuenta la precariedad laboral que existe en nuestro país. Al PP, le reprocha su voto en contra y señala que un partido que quiere llegar al poder debería respaldar un acuerdo alcanzado entre empresarios y sindicatos.
La reforma laboral es el proyecto de investidura de Yolanda Díaz, cuya meta es mantener el bloque de investidura y que la reforma sea apoyada por las formaciones progresistas
Sordo, por su parte, ha afirmado que votar en contra de esta reforma sería lo mismo que “votar a favor de la legislación del PP de 2012”. El secretario general del CC.OO estima muy importante “ir construyendo” y apunta que la oportunidad actual puede no estar disponible el día de mañana.
"Hasta que ha habido este acuerdo no he visto en el Congreso de los Diputados grandes propuestas de reforma, y pueden hacerlo cuando quieran", explica, pidiendo que se apruebe esta ley por “convicción democrática” ya que es una reforma que se alcanzó mediante el diálogo social. Su no convalidación traería “consecuencias políticas”, suponiendo la ruptura del bloque de investidura, finaliza el líder de CC.OO.