El pasado 2 de diciembre, Daniel Verdú, corresponsal del El País en Roma y autor del informe le hizo llegar al Sumo Pontífice el informe. En él se detallan más de 200 casos de abusos que afectarían a 31 archidiócesis y a 31 congregaciones religiosas, aunque desde el diario apuntan que el número de víctimas podría aumentar hasta las 1.237.
Los datos recabados por el diario El País desbancan la cifra oficial que la Conferencia Episcopal ha reconocido, que según datos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se habrían cometido más de 220 agresiones sexuales en los últimos 20 años. Esto supone un golpe sin precedentes al secretismo que durante décadas ha cubierto estos actos en el seno de la Iglesia católica española.
El documento también ha sido entregado al presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, que a su vez ha hecho llegar la información al tribunal eclesiástico de Barcelona, aunque el ámbito de actuación de este organismo solo sea esa región catalana. Tal y como ha anunciado el diario autor del dossier, el Papa y Omella habrían mantenido una charla al respecto de este asunto. En casos como este, en el que las denuncias “son tan numerosas y no pertenecen a una sola orden, diócesis o abusador concreto, supervisará a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe todo el proceso que lleve a cabo la Conferencia Episcopal”, ha afirmado El País.
El informe supera las cifras de abusos reconocidos por la Iglesia española en las últimas dos décadas
El portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, ya ha anunciado que el informe ha sido remitido a la Congregación para la Doctrina de la Fe, tal y como señalaba la rotativa del Grupo Prisa. El propio Bruni ha afirmado que la información “ha sido entregada a las instancias competentes para que se pueda proceder según la normativa canónica vigente".
Desde el 13 al 18 de diciembre, los obispos de Santiago de Compostela, Oviedo, Burgos, Pamplona y Tudela y Zaragoza, visitaron a Su Santidad con motivo de la primera ronda de visitas ‘ad limina’. Tras ellas, el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, sin hacer una mención expresa del informe que el tema de los abusos sexuales ya estaba en manos de la Congregación de la Doctrina de la Fe.
Todas las víctimas que se han recogido en el documento realizado por el diario español han sido presentadas de forma anónima, pero el propio medio se ha ofrecido a intermediar para que las víctimas de estos abusos “puedan prestar declaración si así lo desean”. Por su parte, desde la Conferencia Episcopal Española, animan “a todas las víctimas a presentar denuncias” en las oficinas de protección de menores y prevención de abusos que las diócesis y congregaciones religiosas han abierto.