Llega el mes de junio y en esta época siempre se repite la misma escena: miles de estudiantes se juegan su futuro en los multitudinarios exámenes de acceso a la Universidad. La EvAU puede marcar el futuro para muchos jóvenes que buscan con auténtica pasión su sitio en el futuro. Pero otros toman otras direcciones no menos importantes o de menor prestigio, sino todo lo contrario. Cada vez son más los que dirigen sus pasos a estudiar en la Formación Profesional ya que las salidas laborales y profesionales se multiplican.
En poco más de 10 años las aulas de los institutos de FP de todo el país se han llenado de estudiantes que optan por esta vía. Si en el 2008 eran unos 480.000 jóvenes los que optaban por esta vía, los últimos datos oficiales muestran que ahora estamos muy cerca de superar el millón de matriculaciones en los distintos grados (medios y superiores). Además, con la proliferación de las nuevas tecnologías, aún más impulsadas con la llegada de la pandemia del coronavirus, se abre una nueva vía para cursar este tipo de estudios. Se trata de la FP a distancia.
Todos hemos pasado por ese momento en el que nos preguntamos qué será de nosotros en el futuro y cómo nos ganaremos la vida. Hace años, ir a la universidad y acabar una carrera era sinónimo casi automático de conseguir un buen empleo. Pero la sociedad cambia y el mundo laboral también. Y a pesar de que sigue siendo una buena vía completar los estudios superiores, hay que saber que se abren otras vías alternativas de la misma calidad y que en muchos casos suponen también el camino más recto para entrar con buen pie en el mercado de trabajo.
La Formación Profesional tiene muchas ventajas que conviene estudiar. Hay ciclos de Formación Profesional Básica con los que se obtiene una titulación suficiente para encontrar un empleo. También podemos acceder a un ciclo formativo de Grado Medio, con el que se consigue el título de Técnico y, por último, podemos completar el camino con un grado formativo de Grado Superior para obtener el título de Técnico Superior.
Lógicamente las posibilidades de acceder al mercado laboral en buenas condiciones suben a medida que conseguimos mejores titulaciones, pero desde el primer minuto estaremos estudiando una rama del conocimiento muy vinculada a la vida real del trabajo y con posibilidades de ir aprendiendo durante los años siguientes.
A corto plazo, la FP ofrece esa posibilidad de tener una salida profesional atractiva a diferencia de lo que ocurre con la universidad que supone un tiempo más largo de estudios que, como mínimo, es de cuatro años.
Otro de los atractivos de la FP es la posibilidad de realizar prácticas en una empresa donde los alumnos pueden llevar a cabo todo lo aprendido en la parte teórica y, además, en muchas ocasiones, la empresa que acoge al estudiante ofrece alargar la colaboración e incluso un primer contrato de trabajo.
La modernización de la FP ha llevado a tener disponible un amplio catálogo de estudios con más de 150 ciclos formativos que se dividen en 26 familias.
Es sin duda una buena opción para nuestros estudiantes y futuros trabajadores.