Me preocupa el 10N, y no por el resultado en sí mismo (que también), sino por la pátina de normalidad que se le está dando a lo que en Europa es una profunda anormalidad. Las derechas demócratas europeas renuncian incluso a Gobiernos que podrían alcanzar sumando a la ultraderecha; para ellos es sencillamente inconcebible… allí se sigue aislando al fascismo.
Sin embargo las derechas de aquí no hacen ascos a trincar lo que sea juntándose con franquistas como si fuera lo más normal del mundo. No me escandaliza sólo eso; me preocupa mucho más la deriva cómplice de los Medios españoles, porque estos sí que saben la atrocidad que están cometiendo ayudando a los de “la Nueva Política” a blanquear los sepulcros llenos de podedumbre ideológica con los que quieren engañar a toda la sociedad española. El debate y las tertulias posteriores que aún sufrimos son buena prueba de ello.
Me pregunto dónde fueron a parar aquellos periodistas comprometidos contra el odio y la intolerancia que arriesgaban tanto como los que luchábamos a pecho descubierto contra lo que a nuestra edad ya era el tardofranquismo… más de uno de aquellos pondría hoy la cara colorada a los blanqueadores actuales de los sucesores de aquellos fachas contra los que luchamos juntos. El papel de los medios actuales, en general, dista mucho de aquellos a los que también debemos las Libertades y derechos que conquistamos hace más de 40 años.
Es indignante el trato exquisito que disfrutan en platós y en debates quienes a la primera ocasión acabarán con todo. No me valen excusas equidistantes como que “la democracia ampara a todos” y lindezas por el estilo… por el contrario, yo creo que hay que ser intolerantes con los intolerantes, plantarles cara y dejarlos en evidencia allá donde podamos, en definitiva, sentir los colores democráticos; usar al franquismo para ganar audiencia es peligroso, y hay ejemplos muy dignos de periodistas españoles y europeos que aún resisten.
Y el 10N es una de esas ocasiones en las que cualquier demócrata debe plantar cara donde se debe plantar, que es en la mente con la razón, y en las urnas con los votos. Denuncio a unas derechas que una y otra vez demuestran que en España nunca se desnazificaron y reclamo a “las Izquierdas” verdaderas de la recta vía que esta vez pongan por delante los intereses de España, del Pueblo y los trabajadores que dicen defender evitando como sea que volvamos a pasar por el túnel de la intolerancia en el Poder.
Aunque a alguien se lo parezca no hablo en términos políticos; conozco la Historia y conozco la Memoria. Sé lo que pasó el Pueblo y lo que costó conquistar la ciudadanía, la libertad y la dignidad… hablo de todo eso. Y reclamo que esta vez ningún demócrata tiene derecho a dejar su voto en casa, porque al fascismo se le frena en las urnas y en las escuelas. Si por dejación sólo nos queda la calle habremos perdido la partida.
Matías Alonso Blasco
Presidente
Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica de la C.V.