Este martes se ha producido un ensayo general del operativo del próximo jueves, 24 de octubre a las 10:30 horas, cuando se procederá a la exhumación de Franco, según ha informado el Gobierno. Los restos del dictador serán trasladados al cementerio municipal de El Pardo-Mingorrubio, en Madrid. La Policía Nacional ha restringido el acceso a este cementerio madrileño y está llevando a cabo tareas de vigilancia del lugar.
La opción más probable de traslado de los restos del dictador será en helicóptero para evitar cualquier altercado, siempre que la niebla y el tiempo lo permita. Tanto la exhumación como la reinhumación se llevarán a cabo en la intimidad, en presencia de familiares. Durante la exhumación estará presente la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, como notaria mayor del Reino ""en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica de 2007"".
La maquinaria ya se encuentra en el Valle de los Caídos desde el pasado domingo por la tarde. La propia Hospedería de la Santa Cruz del Valle difundió un vídeo en el que se puede ver un camión transportando una manipuladora telescópica.
Por su parte, el Valle de los Caídos se encuentra restringido y vallado con varios efectivos de la Guardia Civil que también restringen el paso a los ciudadanos. En la mañana de el pasado lunes dos coches fúnebres entraron en el monumento con autoridad de los cuerpos de seguridad presentes.
No habrá imagen alguna ni del momento de la exhumación ni de la inhumación. Sin embargo, RTVE será el único medio que ofrecerá señal de lo que ocurra fuera de la Basílica. La prensa no podrá acercarse a menos de seis kilómetros de donde ocurrirán los hechos. Asimismo, el lugar donde está enterrado el dictador se cubrirá con una carpa, dentro de la que únicamente podrán estar la Ministra Delgado, los operarios encargados de extraer el féretro, agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, un forense, Bolaños y el subsecretario del Ministerio de Presidencia, Antonio Hidalgo y dos miembros de la familia, uno de ellos será Cristóbal Martínez Bordiú y el otro aún está por confirmar.
En el interior de la Basílica, fuera de la carpa, habrá 22 familiares en total, a los que se recogerá en tres puntos pactados y se les trasladará al Valle de los Caídos escoltados por la Guardia Civil. Con respecto al prior, Santiago Cantera, el Gobierno ha accedido a que bendiga los restos del dictador una vez sean extraídos. Y también ha aceptado que la familia traslade en hombros el féretro hasta el coche fúnebre, que se situará en la escalinata. La familia quería cubrir el féretro con una bandera de España, pero el Gobierno se opuso.
El coche se desplazará hasta un aparcamiento donde habrá dos helicópteros Cougar Grupo 45 del Ejército del Aire, donde si el tiempo lo permite se dirigirán a Mingorrubio seguido del séquito familiar.
Una vez en el cementerio de El Pardo se celebrará una ceremonia religiosa oficiada por el prior Cantera y el párroco Ramón Tejero, hijo del golpista del 23-F. En la inhumación no habrá imágenes tampoco. El Gobierno ha señalado que no pondrá reciminaciones a la Familia por la ceremonia. ""A partir de este momento, no tenemos nada que decir"", señalan.
Una vez finalizado el proceso de exhumación e inhumación que durará de tres a seis horas, la losa de 1.500 kilos se trasladará a un lugar secreto que no será de acceso público y el hueco de la tumba será cubierto de nuevo con granito. El Gobierno ha invertido 39.811 euros en acondicionar esta nueva tumba.
El total de la operación de exhumación, traslado y reinhumación, puede ascender hasta un máximo de 63.061 euros.