La portavoz del PSOE en el Parlamento Europeo (PE), Iratxe García, ha sido designada presidenta de los socialistas en la Eurocámara. La candidata española, que competía con el alemán Udo Bullman, se perfilaba como próxima presidenta del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas.
La dirigente socialista concurrió como número dos de la lista del PSOE a los pasados comicios europeos. Nació en Barakaldo (Bizkaia) en 1974, pero ha residido la mayor parte de su vida en Laguna de Duero (Valladoild). Es diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Valladolid y ha trabajado como educadora.
Iratxe García comenzó su actividad pública como concejal del municipio vallisoletano y diputada provincial en 1995. Solo un año más tarde fue elegida secretaria general de Juventudes Socialistas en Valladolid y ya en el año 2000, diputada al Congreso, llegando a la Eurocámara en 2004.
Cabe destacar que desde 2007 ha ejercido de portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género en la Cámara. El pasado mes de diciembre fue investida vicepresidenta primera del Partido Socialista Europeo (PES).
La presidenta de los socialistas en la Eurocámara se presentaba hace unos días ante sus compañeros a través de una carta en la que reclamaba "recuperar una voz fuerte que evite las cacofonías y nos haga reconocibles en este nuevo ciclo político".
Debemos evitar que el sueño de la Unión Europea se rompa
Artículo de Iratxe García para "La Hora Digital"
Leer más
Aquí puedes leer la misiva al completo:
Queridos compañeros y compañeras:
Queridas amigas y amigos:
Estamos en un momento crucial tanto para el futuro del proyecto europeo, como para nuestra familia política, la socialdemocracia europea.
Nunca como ahora desde su fundación la Unión Europea se había visto tan amenazada. En los últimos años hemos visto resurgir partidos populistas, eurófobos, xenófobos y de extrema derecha que despiertan los peores fantasmas de nuestro pasado, y hemos visto crecer la desigualdad tras la crisis financiera con una Unión que no ha sabido responder a las necesidades de nuestra ciudadanía.
La globalización, la digitalización, la migración o la crisis climática son retos reales que generan inquietudes, fácilmente explotables por aquellos que utilizan el miedo como herramienta política y para dividir nuestras sociedades. El mejor antídoto es ofrecer seguridad y protección, convertir el miedo en acción positiva, y ofrecer un proyecto sólido para un futuro mejor.
Es la hora de hacerlo. Nuestra familia política es la única capaz de hacerlo. Porque tenemos los principios y la experiencia. Durante toda nuestra historia hemos sabido combinar idealismo con medidas reales para atajar la desigualdad y la injusticia. Es momento de hacerlo otra vez. Europa nos necesita más que nunca, y sería un honor para mí poder liderar nuestros esfuerzos en el Parlamento para hacer esa transformación una realidad.
Milito en el PSOE desde los 20 años, cuando era una activista en el movimiento estudiantil. Soy trabajadora social de profesión y he sido también voluntaria en diversas ONG. Procedo de Laguna de Duero, un pueblo de Castilla y León, en un entorno rural donde Europa es ése lugar lejano al que muchos deben marchar para buscar un futuro que no encuentran en casa. Allí tuve precisamente mi primera responsabilidad política, como concejala, y aprendí el valor de la política local, el honor de representar a tus conciudadanos y la importancia de luchar por la igualdad de oportunidades, nazcas donde nazcas, seas hombre o mujer. Esa lucha por la igualdad es la fuerza que hace moverse a la socialdemocracia.
Por eso, los socialistas, laboristas, socialdemócratas y progresistas europeos queremos una Europa más social, más unida, más feminista, más ecologista y más solidaria. Queremos seguir avanzando porque el progreso es la única vía para conseguir sociedades más igualitarias, más libres y más justas.
Queremos una Europa que recupere su alma social, que ponga a las personas y la lucha contra las desigualdades en el centro de su acción política, con estándares sociales que nos hagan avanzar aprendiendo y respetando aquellos que tienen los mejores sistemas sociales.
Queremos una Europa con una arquitectura financiera y fiscal reforzada, a la vanguardia de una revolución digital democrática, que pueda beneficiar a todos los sectores de la sociedad. Debemos proteger a Europa para que Europa nos proteja a todos.
Queremos una Europa fuerte, segura y unida para hacer frente a los enormes retos globales a los que ningún estado puede enfrentarse en solitario, defendiendo firmemente el multilateralismo y el derecho internacional, y explotando nuestra capacidad para influir y gobernar la globalización hacia un modelo más justo y sostenible.
Queremos una Europa feminista, diversa y democrática: que luche de forma efectiva contra la brecha salarial, contra la violencia machista y que defienda nuestros derechos sexuales y reproductivos, y los derechos fundamentales de la comunidad LGBTI+ y demás colectivos que sufren discriminación, en toda la Unión. Porque si decimos feminismo, hacemos feminismo. Y si decimos democracia, hacemos democracia.
Queremos una Europa ecologista, solidaria con las nuevas generaciones, que escuche y ofrezca respuestas a los jóvenes que piden acción política para abordar la emergencia climática, a través de una transición justa, sostenible, que no deje a nadie atrás, basada en los ODS y la Agenda 2030.
Y queremos una Europa más solidaria, tanto dentro de nuestras fronteras como con quienes llaman a nuestras puertas huyendo de la guerra, el hambre y las catástrofes climáticas. Una Europa que tenga una verdadera política común de asilo y migración, basada en la responsabilidad y la solidaridad entre los Estados miembros, y en el respeto a la dignidad de todas las personas. Europa debe seguir siendo el faro de los derechos humanos en el mundo.
Ante el Parlamento y el Consejo Europeo más fragmentados de nuestra historia, somos nosotros los únicos capaces de articular una mayoría progresista y europeísta que haga frente a las fuerzas de extrema derecha, y nacional-populistas que pretenden destruir desde dentro el único proyecto de nuestra historia que ha traído paz, prosperidad y bienestar a millones de europeos durante más de seis décadas. Las recientes victorias electorales de nuestra familia política demuestran que la socialdemocracia está muy viva y que no debemos resignarnos a poder transformar la realidad en beneficio de la mayoría.
Quiero liderar este cambio, y quiero hacerlo de la mano de todos vosotros y vosotras.
Quiero aprovechar la fuerza de nuestros valores y principios, y la experiencia y el trabajo de este grupo parlamentario y de su Secretariado, que atesora un enorme capital humano.
Pero quiero escribir también una nueva página, con ilusión y optimismo, mirando al futuro y dejándome la piel para mejorar la vida de nuestros ciudadanos y ciudadanas. Para mí es especialmente emocionante pedir tu voto para ser la segunda mujer que presida nuestro Grupo, 20 años después de que lo hiciera nuestra compañera Pauline Green.
Quiero hacerlo contando con todos y cada uno de vosotros, diputados y diputadas, en un Grupo unido porque es en esa unidad donde reside nuestra gran fuerza. Debemos recuperar una voz fuerte que evite cacofonías y que nos haga reconocibles en este nuevo ciclo político. Lo haremos juntos, de forma consensuada, de la mano de nuestras organizaciones hermanas como el PES, YES, PES Women, PES Comité de las Regiones y FEPS, y codo con codo con nuestros Gobiernos, Comisarios y partidos miembros que conformamos esta familia política. Somos una gran familia, con un gran pasado pero, sobre todo, con un gran futuro de esperanza. Porque el socialismo es, por encima de todas las cosas, futuro y esperanza.
Abramos esta nueva etapa.
¡Hagamos que pase!
#Iratxe4EU