Tras unos meses complicados para Podemos, Pablo Iglesias ha sacado pecho en el arranque de campaña aludiendo a un programa que ha basado en blindar los derechos sociales y que espera poder cumplir gracias "una alianza a la portuguesa". Cabe recordar que las encuestas dan la posibilidad a la formación de gobernar en solitario con el Partido Socialista, sin contar con otros partidos que podían enturbiar la cada vez más que probable coalición.
Desde el propio partido han reclamado que las consultas internas sobre el programa, que ha sido bien acogido por la militancia, ha contado con récords de participación, y que la recaudación de microcréditos ha superado todas las expectativas, por encima del millón de euros.
Podemos ha recibido en las últimas semanas un inesperado impulso con la revelación de que el grupo de policías dirigido por José Manuel Villarejo y Eugenio Pino espió y fabricó pruebas contra el partido en 2015, un espionaje concluyó cuando se detectó que la señal de la cámara de vigilancia de la vivienda de Iglesias e Irene Montero estaba pirateada.
"Hoy ha sido detenido Julian Assange para entregarlo a los EEUU porque reveló verdades enormemente incómodas para el poder", ha señalado el líder de la formación. "El poder necesita de un mecanismo para funcionar, la mentira, una de las grandes amenazas de la democracia española".
Por eso, "el próximo día 28 en las urnas tiene que haber votos que se llenen de pequeñas verdades, las verdades cotidianas de la gente que tienen dificultades para llegar a fin de mes, las verdades de un país al que no tienen que escribirle la historia los poderosos".
"En estas elecciones va a haber sorpresas, hay muchas cosas que pueden cambiar. Vamos a hacer una campaña para llenar las urnas de verdades"
Por su parte, Alberto Garzón, coordinador de IU, ha acompañado a Iglesias en el arranque de campaña y ha recordado que "han pasado más de diez años desde que empezó la crisis, que ya sabemos que ha sido una enorme estafa, un enorme saqueo de las finanzas públicas, una enorme transferencia de dinero de las familias trabajadores a las grandes empresas y a los más ricos en este país, y tenemos la posibilidad de darle la vuelta a todo ello".
"Hay poderes económicos que quieren que nos resignemos a la precariedad, a la explotación, a contratos de una sola semana... y nosotros les decimos que eso no es inevitable, que no nos vamos a resignar, que vamos a transformar este país y a blindar los servicios públicos, necesarios para las familias más humildes".