La oposición de Pablo Casado y de Albert Rivera desde que Pedro Sánchez fue nombrado presidente del Gobierno ha consistido en obstaculizar al máximo la labor legislativa del Ejecutivo. Y para hacer ese ‘trabajo’ han utilizado sin ningún escrúpulo las instituciones. De esta forma, la Mesa del Congreso de los Diputados que ha presidido Ana Pastor ha mantenido congeladas más de 50 iniciativas legislativas que venían a revertir numerosos recortes sociales de la época del Gobierno del PP.
Ahora, con las Cámaras disueltas han querido volver a obstaculizar la puesta en marcha medidas sociales como la extensión de los permisos de paternidad para igualarlos paulatinamente a los de maternidad. En esta ocasión han utilizado su control en la Mesa de la Diputación Permanente (el órgano que sustituye al Pleno en época electoral) para querer dejar sin efecto los decretos ley que el Gobierno de Sánchez viene aprobando en las últimas semanas en lo que se conoce ya como los ‘Viernes Sociales’.
Esta semana, Ciudadanos, con el apoyo del PP, pidió a los letrados de la Cámara un informe por el que pretendían parar la última iniciativa legislativa que precisa de la convalidación de la Diputación Permanente. En este caso se trataba del decreto ley de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.
Su postura era que este decreto ley modifica a una ley orgánica y este procedimiento era inconstitucional. Sin embargo, los letrados del Congreso de los Diputados han dado la razón al Gobierno y han ratificado la perfecta constitucionalidad de la fórmula.
Este miércoles, el portavoz socialista en la Mesa, Rafael Simancas, avisaba que la estratagema utilizada por Ciudadanos y PP, con el consentimiento de la presidenta Ana pastor, estaba rozando la prevaricación ya que saben perfectamente que la mesa no tiene potestad para parar las leyes que el Gobierno envía al parlamento y, además, conocen que lo que están reclamando no es cierto.
Pero este no es el único obstáculo que la oposición de derechas está queriendo poner en el camino del Ejecutivo. La semana pasada, tanto PP como Ciudadanos pidieron a la Junta Electoral Central que prohibiera la rueda de Prensa posterior al Consejo de Ministros tachándolas de eletoralistas. Sin embargo la JEC les quitó la razón y volvió a dejar en evidencia a las formaciones lideradas por Casado y Rivera.
Ante esta actitud de PP y Ciudadanos, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez pidió este miércoles a ambas formaciones que dejen a un lado su sectarismo y apoyen leyes y medidas sociales que son importantes para las españolas y españoles”, porque “es legítimo que hagan oposición al Gobierno, pero lo que es desleal es hacer oposición a los españoles”. “Su problema no son los viernes sociales, su problema es que no les gustan las políticas sociales y más que las apruebe un gobierno socialista”, añadió.
Sánchez pide una amplia movilización para el 28-A
En un acto en Gijón, Sánchez aseguró que el próximo 28-A “es muy importante que nos movilicemos todos los socialistas y progresistas, pero también todos los españoles que quieren una España cabal, llena de sentido común, que quiera conquistar el futuro, y no retroceder 40 años atrás, que es lo que está proponiendo la derecha”.
“Todos a votar el 28-M, porque a lo que está jugando la derecha es a la abstención, ya que saben que si hay movilización el PSOE ganará por goleada. Por eso tenemos que movilizarnos el 28 de abril: para avanzar y no retroceder”.
Asimismo, el líder socialista subrayó que “con 84 diputados el PSOE ha recuperado la sanidad pública gratuita y universal, hemos revalorizado las pensiones por encima del IPC, hemos revertido los recortes educativos, hemos reconocido el bono térmico y hemos luchado contra la pobreza energética, hemos puesto en marcha el Pacto de Estado contra la violencia de género, hemos subido el SMI… con 84 diputados hemos logrado muchos avances sociales, económicos y democráticos, por eso tenemos que trabajar para que no sean 84 a partir del 28-A , sino que sea una mayoría parlamentaria amplia para que España siga avanzando y no retroceda”.
Durante su intervención, Sánchez aseguró que las palabras que le vinieron a la cabeza durante la movilización del 8-M fueron “Viva España”, porque “el patriotismo no es gritar Viva España todos los días y no hacer nada, sino trabajar todos los días para que en España se viva mejor”, desde las instituciones y desde la movilización ciudadana, y eso es lo que se vio el 8 de marzo.
Sánchez reivindicó que en el PSOE “somos feministas”. “Sabemos que el feminismo no es patrimonio de unas siglas, pero después del 8-M sí queda claro que el antifeminismo tiene unas siglas”, apuntó.