El acuerdo que cerraron el miércoles Izquierda Unida y Podemos, que cambió el nombre de la anterior coalición al femenino, da a Izquierda Unida los segundos o terceros puestos en las listas de la mayoría de circunscripciones, excepto Segovia, Palencia y Málaga, reservada esta última para el coordinador federal, Alberto Garzón. El candidato valoró ayer que son "buenas posiciones" y que espera revalidar su escaño en el Congreso tras las elecciones del 28 de abril.
“En el acuerdo que hemos firmado (con Podemos) tenemos unas buenas posiciones para Izquierda Unida y en ese sentido esperamos sacar suficiente representación, y una de ellas sería la mía”, ha afirmado este jueves Alberto Garzón en los pasillos de la Cámara baja al ser interrogado sobre la posibilidad de mantener su escaño tras las elecciones generales.
En Izquierda Unida calculan que, si se repitiesen los resultados de las elecciones de 2016, pasarían a tener 6 diputados, uno más de los que tienen en la actualidad. Ahora queda que las bases ratifiquen el acuerdo en la consulta convocada por la dirección federal, que tendrá lugar entre el 4 y 10 de marzo, antes de que el día 15 acabe el plazo para registrar las coaliciones que concurrirán a los comicios del 28 de abril.
El líder de IU ha calificado la legislatura que ahora termina como “crispada” y como “esperanza frustrada”, y ha apuntado a que estos meses demuestran que hay “una derecha radicalizada que no ha aguantado perder el Gobierno”.
Ha puesto como ejemplo la incapacidad para cerrar la derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana que aprobó el Gobierno del expresidente ‘popular’ Mariano Rajoy, conocida como ‘ley mordaza’. “Faltaban dos semanas probablemente para que se pudiera derogar y la convocatoria precipitada de elecciones anticipadas ha hecho que no se pudiera hacer y que sigamos, por tanto, con la ley del Partido Popular”, ha lamentado.