Más de 38.000 personas se han quedado sin luz este domingo en Menorca, mientras que en Asturias los cortes han afectado ya a unos 15.000 hogares y hay una docena de carreteras cortadas por la nieve. La mitad de la península se encuentra en alerta y las temperaturas irán cayendo de forma abrupta en las próximas horas.
La isla balear ha registrado un tornado que ha provocado numerosos daños. También se han visto afectadas dos subestaciones eléctricas -las de Ciutadella y Es Mercadal-, por la caída de la red de alta tensión. Entre los municipios que no tienen electricidad están Alaior, Ciutadella, Es Mercadal, Es Migjorn y Mahón, y tal y como ha informado el servicio de emergencias de Baleares, no se prevé reestablecer el suministro en las próximas 24 horas.
En Asturias, unos 10.000 clientes de la compañía EDP de los concejos de Quirós, Belmonte de Miranda, Degaña, Ibias, Somiedo y Cangas del Narcea, se han quedado sin suministro. Otros 5.000 abonados de la empresa Viesgo también se han visto afectados en la zona de Vegadeo, Grandas de Salime y sur de la provincia.
Lluvia y tornados en Baleares, nieve en el norte
Mientras que la lluvia y el viento son los protagonistas en Baleares, la nieve hace lo propio en el norte del país, donde hay más de 40 tramos de carreteras afectados.
En Asturias hay una docena de puertos de montaña cerrados, entre los que se encuentran Leitariegos o San Isidro. También está cerrado La Covatilla, en Salamanca, y el Puerto de la Lunada, en Cantabria.
En la AP-66, entre los kilómetros 65 y 141, y en la N-630, entre los kilómetros 68 y 100, es obligatorio el uso de cadenas y no pueden circular ni camiones ni autobuses.
El Ministerio de Fomento ha dispuesto de 488 equipos quitanieves y una capacidad de almacenamiento de 104.315 toneladas de fundentes para hacer frente a las nevadas en Asturias, Cantabria y Castilla y León.
Se mantiene el nivel naranja por nieve en Asturias, Cantabria y Burgos, donde podrían acumularse hasta 22 centímetros en 24 horas. Además, se esperan heladas en zonas altas del norte y centro y serán localmente fuertes en Pirineos.