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Santiago Abascal

El Ejecutivo socialista se reunirá en Consejo de Ministros este viernes y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hará publica la nueva estrategia para los próximo meses. Previsiblemente, convocará elecciones y algunas fuentes apuntan a que será el último domingo de abril, un mes antes de que se celebren los comicios municipales y autonómicos. No obstante, Miquel Iceta, líder del PSC, no descarta que Sánchez vuelva a reciclarse y presente unos nuevos Presupuestos en siete meses, tras las autonómicas y la sentencia del Juicio del Procés. Las opciones están claras, por un lado los tres partidos de la derecha, PP C's y Vox tratarán de desalojar a los socialistas de la Moncloa; por el otro, Psoe y Podemos intentarán mantener a la izquierda en el poder.

Fijar el número de asistentes a una manifestación, aunque sea aproximado, es normalmente un ejercicio polémico. Siempre habrá quien contradiga el cálculo y señale otra cifra distinta mayor o menor, según sus intereses. Pero lo que normalmente no puede disimularse es la impresión de éxito o de fracaso que se les queda a los organizadores después de celebrado el acto, cuando se ha diluido la euforia del momento. Ahí no son cifras, ni frases, ni titulares, son sensaciones. Y eso es muy difícil de enmascarar.

Traidor, okupa, felón, cobarde, ridículo, incapaz, desleal, irresponsable, rehén, mentiroso, ególatra, mediocre, incompetente o ilegítimo son solo algunos de los calificativos que ha recibido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del líder de la oposición, Pablo Casado. Por todo ello, el tripartito de derechas ha llamado a los ciudadanos a acudir a la Plaza de Colón de Madrid este domingo para "salvar España", lo que recuerda a tiempos predemocráticos de hace más de cuatro décadas.

Las dos derechas constitucionales han abierto las puertas de las instituciones a la extrema derecha que dará los votos de sus 12 diputados al candidato popular Juanma Moreno para convertirlo en presidente andaluz. En este pacto de la vergüenza se le concede al partido de Santiago Abascal liquidar la ley de memoria histórica, reducir a la mínima expresión Canal Sur, endurecer la política de inmigración, apoyar una ley de la tauromaquia, crear una consejería de familia o potenciar los centros educativos que disgregan por sexos a sus alumnos. En el acuerdo, los populares han dejado para más adelante las peticiones de Vox de acabar también con leyes como la de violencia de género o la de no discriminación a las personas LGTBI, pero habrá que ver qué sucede a lo largo de esta legislatura en la que la ultra derecha tendrá mucho que decir y tanto PP como Ciudadanos han demostrado estar dispuestos a pasar por todo con tal de gobernar Andalucía.

Este tripartido supone el suicidio político para el PP y Cs que quedan divididos y avergonzados frente a Europa

El líder ultraderechista de Vox ha lanzado una clara advertencia a las otras dos derechas que quieren gobernar Andalucía al avisarles de que su partido "no va a votar un gobierno que no se siente a escuchar y atender a los representantes y las propuestas de 400.000 andaluces". Y no es la primera vez que lo advierte ya que hace dos días afirmó que "me preocupa que los que se disponen a gobernar Andalucía no sepan sumar".

El ejército nacional planta sus banderas en Cataluña primero, luego en Andalucía, y prepara sus tropas para asaltar al resto de España en cuanto las elecciones le brinden una oportunidad.

“Cara al sol con la camisa nueva”, canta Santiago Abascal a una consternada Susana Díaz que últimamente no gana para disgustos, mientras una turba de exaltados, casi casi con la mano alzada, grita “España, España, España”. Daba miedo este 2 de diciembre, mientras el recuento de las elecciones andaluzas adjudicaba 12 escaños a Vox, y casi cuatrocientas mil almas tras ellos nos hacían sentir prietas las filas e imaginar volver a las banderas victoriosas.
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Partido Popular, Ciudadanos, Vox, Falange, Hogar Social… toda la derecha y la ultraderecha, habían convocado a los “españoles de bien” en la mañana de este domingo para pedir la dimisión del presidente del Gobierno y protestar contra lo que consideran una “traición” de Pedro Sánchez. Fuentes de la Policía Nacional, facilitados por la Delegación del Gobierno, han cifrado la asistencia a la convocatoria en 45.000 personas, una cifra muy lejana a otras manifestaciones históricas, como los 700.000 asistentes del Orgullo Gay en 2018 o las 170.000 personas que estuvieron en la última marcha del 8M. Y eso que Casado y el PP, había puesto autobuses gratis desde todos los rincones de España para acudir a Madrid.

🔴 Sánchez asegura que la ultraderecha ha radicalizado a PP y C's para volver a una España regresiva
🔴 La batalla en las redes sociales por la manifestación de Colón
🔴 La manifestación de Colón en imágenes

El Partido Popular y Ciudadanos han convocado "a los españoles" este domingo en la plaza de Colón de Madrid para protestar contra la estrategia de Pedro Sánchez con el independentismo.

🔴 Semana negra del PP: La UCO desmonta las elecciones generales de 2011 en las que ganó Rajoy

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, está dispuesto a negociar con la ultraderecha nuevas medidas para "que se proteja a las víctimas independientemente del sexo", pide no instrumentalizar la defensa de las mujeres, pero confunde deliberadamente la violencia de género con la violencia doméstica mezclando datos y falseando la realidad.

El PP y Ciudadanos han anunciado un acuerdo por el que el partido Naranja presidirá la mesa del Parlamento regional y el Partido Popular ostentará la presidencia de la Junta de Andalucía. Dicho acuerdo solo es posible gracias a los votos de la ultraderecha de Vox a la que cederán un asiento en en la mesa de la cámara autonómica. Adelante Andalucía decide esta misma tarde si apoya o no dicho acuerdo. El PSOE se niega en rotundo a rubricar ese pacto y afean a Albert Ribera su descarado blanqueo de la extrema derecha.

Los primeros movimientos de sus partidos hermanos para ocupar San Telmo no han convencido a Vox. El Partido Popular y Ciudadanos han comenzado las negociaciones y se han reunido sin contar con el partido de extrema derecha, a pesar de que dependen de sus votos para “acabar con 36 años de régimen del PSOE”. Por su parte Cs se esconde tras los movimientos del PP para que no le situen en el mismo marco ideológico que Vox. Finalmente, Abascal ha dicho "que no quiere ser una alfombra para el socialismo con otras siglas".