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Edición testing    27 de enero de 2021

sanidad pública española

Desde el inicio del confinamiento a consecuencia del Estado de Alarma, decretado el 14 de marzo, para frenar la pandemia del Covid-19, los españoles han sido ejemplo ante mundo, llevando arte, música, alegría, bailes, y sobre todo muchos aplausos al colectivo de más de doscientos mil sanitarios que lucharon en primera fila, arriesgando sus vidas, para salvar las nuestras. Tras dos meses de aplausos diarios,el doctor Fernando Simón y el ministro de Sanidad, anunciaron que se estaba doblegando al virus, y los datos empezaron a descender, relajando las emergencias y las UCIs desbordadas de los hospitales. Elló costó casi 50.000 sanitarios contagiados, más de doscientas mil personas contagiadas en toda España, además de casi 27.000 muertos. Cuando la gente ha podido salir a la calle, los aplausos ya no eran necesarios, pero lamentablemente han sido sustituidos por un puñado de insolidarios y ultras con las cacerolas, que han puesto en riesgo la salud de todos, en aglomeraciones no permitas en sus calles, de barrios ricos. Este lunes, miles de personas se han desplazado a las puertas de los hospitales, guardando rigurosamene las distancias y con sus mascarillas, a homenajearles desde la calle y pedir conjuntamente: "Sanidad Pública" y recordar a los gobiernos del PP que "la Sanidad Pública se defiende, no se vende"

La contribución del PP de Casado a combatir la pandemia, además del teatrillo y las fotos falsas, los crespones y corbatas negras, en realidad es nula, pero tiene dos vectores de interés político. Por un lado desgastar al Gobierno a base de repetir y repetir, con doble tono acusatorio, que España es el país con mas muertos por Covid-16, lo cual es radicalmente falso como así lo avalan los datos, está a la par que Francia, por debajo de Italia, de Reino Unido, incluso Bélgica y por supuesto muy por detrás que los Estados Unidos. Y por el otro, sacar músculo de la "maravillosa gestión" que la presidenta Isabel Ayuso, del PP, ha hecho y está haciendo de la Salud Pública madrileña. También los datos le desmienten rotundamente.

Nuestro país se sitúa en la segunda posición con mas altas hospitalarias después de China. Algo más de 4.000 en un solo días, una buena noticia tras los casi 10.000 muertos que ha dejado el virus en España.

El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha realizado un trasplante de corazón infantil en mitad de la pandemia de coronavirus.

Escribía ayer que esta terrible pandemia que protagoniza un mutante de los coronados virus, además de hundir a España, a Europa y al resto del mundo en la más absoluta ruina económica y social, iba a servir para quitarles la careta a unos cuantos lideres que protagonizan el periodo más oscuro de la historia de la democracia mundial.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa ya anunció en la rueda de prensa conjunta con los ministros de Defensa, Interior y Transporte, cuyo cuarteto asume el mando funcional de la crisis sanitaria, que el Gobierno, en su función de mando único a raíz del Decreto Ley del Estado de Alarma sanitaria, ha decidido intervenir la Sanidad privada para ponerla al servicio del Sistema Nacional de Salud. Se trata de una medida inédita en materia sanitaria en la reciente historia de la democracia española.

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La sanidad española es una de las mejores a nivel mundial. Pero el coronavirus la está poniendo a prueba. La Sanidad pública española tendrá que afrontar sola la situación ya que la sanidad privada se ha lavado las manos. Javier Padilla, médico de familia en un centro de salud público y autor de ¿A quién vamos a dejar morir? (Capitán Swing) y Sánchez Bayle, fundador y portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, nos resuelven las dudas de si la Sanidad pública española está preparada para esta pandemia.

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