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Edición testing    27 de septiembre de 2020

Rey emerito

Un manifiesto firmado por exministros, embajadores, expresidentes autonómicos y otros altos cargos llega al Palacio de la Zarzuela con 215 firmas recogidas, con el objetivo de defender la presunción de inocencia y la reivindicación del legado del monarca.

Son 75 las firmas que aparecen debajo de un manifiesto de dos páginas en el que se defiende la presunción de inocencia del Rey Emérito y se recuerda el legado que el monarca ha dejado en los más de 40 años de historia democrática de nuestro país. Los firmantes consideran que “El largo reinado de Juan Carlos I (1975-2014) ha constituido la etapa histórica más fructífera que ha conocido España desde, al menos, el comienzo del siglo XIX. Entre los que apoyan esta defensa del rey emérito están Alfonso Guerra, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Francisco Vázquez, Rodolfo Martín Villa, Rafael Catalá, Esperanza Aguirre o Luisa Fernanda Rudi.

El rey dimitido se fue. El virus se ha quedado. Siguen entre nosotros unos individuos jugando a la gallinita ciega al borde de un precipicio. ¿Quién lleva la venda en los ojos y corre alegremente en pos de todos mientras todos corren para que no les pille? Más vale que encontremos una respuesta a esa pregunta antes de que sea demasiado tarde y todos acabemos desbarrancados.

Una encuesta realizada por Sociométrica a principios de agosto y publicada por El Español muestra el apoyo a la monarquía, pero no a la salida de Don Juan Carlos de España.

Una nota vital y rápida sobre la simbología histórica de la marcha del Rey Juan Carlos I de España. Como en Chinatwon, la fabulosa película de John Huston, “la historia se repite, estamos en Chinatown”, dijo el insigne Jack Nicholson, en la película cuando la tragedia se desató. En este caso podríamos decir “estamos en España, la historia de la monarquía se repite”. Su abuelo, Alfonso XIII fue rey desde su nacimiento y asumió a los 16 años. Tras una serie de revueltas, abandonó voluntariamente España tras las elecciones de abril de 1931 que fueron tomadas como un plebiscito entre monarquía y república. Moriría diez años más tarde, en 1941, a los 55 años, en Roma, donde se auto exilió. Su padre, Don Juan de Borbón, el tercer hijo varón de Alfonso XIII, en 1933 asumió los derechos dinásticos como heredero, por lo que antes de la muerte del abuelo, Don Juan, desde su exilio en Estoril, Portugal, se convirtió en eterno pretendiente al trono de España. Así hasta la muerte de Franco, en 1975, cuando el dictador, permitió que el nieto del Rey volviera a ejercer como tal. Aunque el heredero legítimo era su padre Don Juan de Borbón y Battenberg que no abdicaría hasta el 14 de mayo de 1977.

El rey emérito Don Juan Carlos ha abandonado España este domingo, tras dejar perfectamente negociada esta decisión con su hijo el Rey Felipe VI y el Gobierno de Sánchez, si bien no declaró inicialmente el destino. Hoy se especula con que partió destino a República Dominicana donde se habría refugiado provisionalmente en casa de la familia millonaria Fanjul, propietarios de recintos turísticos, y conocidos informalmente como los Reyes del Azúcar.

En un comunicado de Casa Real, se hace pública la carta que el Rey Emérito ha hecho llegar a su hijo, Felipe VI, en la que comunica su decisión de abandonar el país con la intención de que las noticias sobre su pasado no afecten al actual monarca. Se especula que los Emiratos Árabes podrían ser la zona del mundo elegida por su Majestad, ya que allí mantiene excelentes relaciones con las monarquías del Golfo Pérsico. Ha llamado la atención el hecho de que en la misiva, el Rey emérito no mencione para nada cual será el destino de la Reina Doña Sofia. El Gobierno ha dicho saber hace semanas que esto iba a ocurrir. Reproducimos a continuación la misiva:

Huele a chamusquina. Huele que apesta. De repente, Juan Carlos I, rey, ocupa páginas y páginas de diarios y comentarios y comentarios en redes con el asunto de sus amores multimillonarios. Rima y todo. Motocicletas persiguiendo chicas, cierre de locales para montárselo dentro, cacerías de elefantes y a saber dios de qué más, amante a lo Mata Hari, última de una lista de amantes sin misterio, hospitales, operaciones para reparar su cuerpo cascado por tanta aventura, cifras que marean y, por navidad, discurso en La Zarzuela como padre de todos los españoles preocupado, exclusivamente, por el bienestar de sus hijos; es decir, cinismo que pasma.

El Tribunal Supremo ha asumido la investigación derivada de las Diligencias de Investigación nº 38/2020 de la Fiscalía contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, al resultar de estas mismas que uno de los individuos involucrado en los hechos investigados era el Rey Emérito, Don Juan Carlos de Borbón. La investigación tiene que ver con el denominado "Ave a la Meca" y por el que se acusa al monarca de, presuntamente, cobrar comisiones por sus gestiones.

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