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Edición testing    5 de agosto de 2020

Resti Contreras

Durante esta pandemia, el colectivo de los mayores ha sido de los más castigados, se dio inmediatamente la voz de alarma sobre las precauciones que deberían adoptar. No obstante, en las cifras de quienes nos han abandonado ocupan un elevado número. No solo duele el número, sino las condiciones en que muchos nos dejaron. La soledad, el abandono, la ausencia de profesionales sanitarios y la falta de recursos se hicieron presente en más casos de lo que hubiera sido deseable. Bien es cierto que no se debe generalizar.

Este lunes 11 de mayo, ha tenido lugar en la ciudad de Valladolid una demostración histórica sin precedentes. Se ha producido la firma de un acuerdo sin parangón, tal como lo califica el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que va a quedar para siempre como un ejemplo de la cara más noble de la política. También manifestó que ha sido posible gracias a la unidad, el diálogo y la generosidad de los grupos políticos, que con sus 26 concejales han conseguido que se haga realidad. PSOE, PP, Ciudadanos y Valladolid Toma la Palabra han llegado a un acuerdo que va a beneficiar a la ciudadanía de Valladolid sin exclusiones. Solo un concejal que pertenece a un grupo político minoritario, diferente a los anteriores, no ha querido firmar.

Nuestro país y la inmensa mayoría de la ciudadanía hemos dado una lección de civismo y responsabilidad al mundo. Tenemos que decirlo sin complejos, como manifestó el otro día el ministro de Sanidad, Salvador Illa, a un periodista Holandés, los españoles con todo lo que hemos vivido en el confinamiento estamos para dar lecciones, no para que nos las den. Hemos pasado una fase difícil y todavía no ha terminado; pero tenemos que sentirnos orgullosos de la responsabilidad que hemos demostrado. Con el dolor por los que se han marchado, el respeto y afecto permanente a sus familiares, y por aquellos que todavía se están restableciendo.

Es importante trabajar para que la Sanidad de Ceuta obtenga los mejores resultados y en las mejores condiciones, para que se reconstruya el tejido social y que tanto Ceuta como el resto de España salgamos fortalecidos. Siempre envuelto todo con los valores de la unidad, la confianza, la solidaridad, el consenso, la prudencia y junto a una crítica constructiva donde prevalece el respeto. Todo lo que no sea trabajar y contribuir a generar confianza en la ciudadanía solo vale para crear incertidumbre, preocupación, malestar y tensión en la población.

Es importante trabajar para que la sanidad de Ceuta obtenga los mejores resultados y en las mejores condiciones, para que se reconstruya el tejido social y que tanto Ceuta como el resto de España salgamos fortalecidos. Siempre envuelto todo con los valores de la unidad, la confianza, la solidaridad, el consenso, la prudencia y junto a una crítica constructiva donde prevalece el respeto. Todo lo que no sea trabajar y contribuir a generar confianza en la ciudadanía solo vale para crear incertidumbre, preocupación, malestar y tensión en la población.

No estamos ante un camino fácil, pues el dolor y las circunstancias difíciles que se han pasado demuestran la gravedad del problema ante el que nos encontramos. Es posible que hayamos pasado la peor fase; pero todavía no estamos exentos, ni mucho menos, de dificultades. Bien es cierto que se está doblegando la curva y el sistema sanitario se encuentra en mejores condiciones. Aunque vemos más luz que antes, dado que el tiempo juega a nuestro favor, no hay que olvidar que estamos confinados, y que en primer lugar nos defendemos nosotros.

Para el Alcalde de Valladolid, es momento de sumar y no restar, activar servicios sociales de los Ayuntamientos e ir todos juntos, con el Gobierno de la Nación y con Europa. La unidad es la clave para vencer a esta pandemia

Todo el país está unido y esforzándose para conseguir que nos alejemos de la epidemia y que nuestra seguridad se restablezca. El principal objetivo tiene que ver con la salud y aunque estamos avanzando, solo estamos comenzando a bajar el pico de la curva. Además, tenemos que seguir viviendo y afrontar la situación económica del país. La ciudadanía no entendería que faltara el entendimiento y el acuerdo para dar una respuesta unida a los problemas económicos.

En estos días se ha puesto de relieve y con fundados motivos el valor y la actitud heroica de los profesionales sanitarios. Siempre será insuficiente cualquier agradecimiento u homenaje de reconocimiento. También a los colectivos de trabajadores que hacen lo posible para que todos los días podamos tener satisfechas nuestras necesidades básicas. Hoy también se va a mencionar a otros héroes anónimos: las maestras, los maestros y el profesorado, sin olvidarnos de los padres y familiares que en coordinación con ellos cada día acompañan y tratan a lo mejor del futuro del país, las niñas, los niños y los jóvenes que siguen resistiendo el confinamiento.

Ahora solo tenemos un objetivo prioritario y para alcanzarlo un único camino. Hay que derrotar al virus para salvar vidas, pero solo será posible si lo hacemos juntos, pues es el único modo de derrotarlo, donde la reducción de la movilidad al máximo será fundamental. De no hacerlo sí la victoria será suya y los derrotados seremos nosotros.

Una distopía inimaginable hace pocos días nos acompaña cuando nos asomamos a la ventana de la información. Los acontecimientos se suceden a tal velocidad que nos resulta difícil procesar todo lo que sucede; pero no es el momento de la pusilaminidad. Ante lo que se nos viene encima se necesita la reacción permanente y la diligencia en afrontar la realidad. No obstante, todos tenemos las capacidades y los recursos que nos proporciona la posibilidad de responder con una resiliencia prudente.

La democracia acelera su movilización ante la gravedad del crecimiento de la pandemia. Sabemos que en la semana anterior se adoptaron medidas sanitarias y económicas que culminaron con la declaración del Estado de Alarma. La gran dimensión económica que conlleva la crisis sanitaria requiere también del pilar fundamental de la democracia, el Estado. Se necesita su fortaleza para apoyar las relevantes necesidades económicas que provoca esta crisis.

Todavía no ha sido posible reducir los efectos en la salud, la economía y en el conjunto de la sociedad, que conlleva este grave problema epidemiológico. No obstante, nuestro país reúne las condiciones suficientes para que el éxito termine alcanzándose frente a este grave problema. La confluencia de energías y la coordinación van a ser determinantes en conseguir el principal objetivo que todos deseamos.

Sería un error histórico imperdonable que nuestro país se quedara mirando mientras el mundo avanza. Desafortunadamente parece ser que es el propósito de las derechas, continuar en sus bucles, mientras no se implican en la solución de los problemas. Claro que para eso es necesario tener proyecto, voluntad y saber afianzar el diseño de las soluciones que demanda la ciudadanía. Por ello el gobierno de Sánchez ha decidido que España va a seguir en el tren del futuro, ya que se ha ganado el “billete” que le permite viajar sin miedo a bajarse en la próxima estación.

En los dos últimos Consejos de Ministros el Gobierno ha tomado decisiones que beneficiarán a la ciudadanía. Un ejemplo es la aprobación de la revalorización de las pensiones un 0,9 % con efectos retroactivos. De este modo, más de 10 millones de pensionistas podrán ver compensadas las retribuciones que en justicia les corresponde.