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Edición testing    11 de abril de 2021

PP

Los escaladores Eneko e Iker Pou le hicieron una pregunta machista pretendidamente "graciosa" al doctor Simón, que no supo estar a la altura: “No les preguntaba si eran infecciosas, eso se veía después”, refiriéndose a las enfermeras. Simón ya ha pedido perdón.

Las polémicas palabras del director del CCAES, Fernando Simón, sobre las enfermeras han levantado un gran número de críticas entre políticos y sanitarios. La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha calificado este martes de “inapropiados” y “absolutamente desafortunados” los comentarios. Asimismo, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado que las declaraciones “no fueron afortunadas” e insta a Simón a pedir disculpas por su equivocación. A su vez, tanto el Consejo General de Enfermería como el Partido Popular califican las palabras como “sexistas”, y las enfermeras exigen el cese del epidemiólogo si no reciben una disculpa por su parte. Simón se apresuró a pedir perdón en su comparecencia de este martes.

El exsecretario de Estado de Interior, Francisco Martínez, ha revelado este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, que el exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, no solo estaba al tanto de la Operación Kitchen, sino que fue él mismo quien le informó sobre el papel de Sergio Ríos, el chófer del extesorero del PP, quien era confidente de la policía en la operación. Tras estas declaraciones, Fernández Díaz comparece este viernes ante la Audiencia Nacional.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido una nueva medida de valoración del Estado de Alarma para tratar de conseguir el mayor apoyo posible a la prórroga de la medida en el Congreso de los Diputados. Ha dicho, en respuesta a Pablo Casado en la cámara alta, que el Consejo Interterritorial de Salud analizará en cuatro meses si la situación de la pandemia permite terminar con el Estado de Alarma y será en ese foro donde están representadas las Comunidades Autónomas donde se decidirá entonces si se continúa hasta el 9 de mayo o en el mes de marzo decae la medida. Por su parte, el líder de la oposición, Pablo Casado, en un tono mucho menos agresivo que hasta ahora ha criticado que el Ejecutivo quiera aprobar una medida tan drástica durante medio año sin que haya un control parlamentario.

la formación que lidera Pablo Iglesias, Unidas Podemos, presentó una Proposición no de Ley solicitando la eliminación de mensajes de odio a través de redes sociales por parte de diferentes grupos de opinión. A pesar del voto en contra por parte del PP y Vox, el Congreso de los Diputados ha aprobado la propuesta para instar a las autoridades para que aumenten la vigilancia y la eliminación inmediata de mensajes de odio.

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, ha vuelto a jugar su juego de la negación, dice que brinda su apoyo al Estado de Alarma, siempre que este no dure más de ocho semanas y que se apruebe un marco legal que permita la modificación de la Ley Orgánica 3/86 en materia de Salud Pública. Lo cual, en román paladino es tanto como decir que no lo va a apoyar puesto que el Ejecutivo viene descartando la modificación de la ley de Sanidad Pública, alegando que la Constitución alberga la más eficaz de las medidas jurídicas para hacer frente a un estado de emergencia sanitaria como el actual: El Estado de Alarma. Por tanto, el Ejecutivo de Pedro Sánchez, reafirma su posición insistiendo en la necesidad de seguir las directrices establecidas por los expertos. Por su parte, Vox ha anunciado que recurrirá el decreto ante el Tribunal Constitucional.

“Hasta aquí hemos llegado, señor Abascal”. Esta frase resonó con fuerza en el Hemiciclo para sorpresa de los diputados presentes en el debate de la moción de censura presentada por VOX. ¿Quién la pronunció? No fueron ni el presidente ni el vicepresidente del Gobierno socialcomunista, objetivo último de la estrategia política del Partido Popular y de VOX. Quien la pronunció fue Pablo Casado, el socio del señor Abascal desde las pasadas elecciones del 10 de noviembre de 2019.

La moción de censura de Vox acabó con Santiago Abascal vapuleado y noqueado y con el líder del PP, Pablo Casado, como el gran triunfador de los dos días de intenso debate. La ruptura de los populares con la ultraderecha se celebra en Madrid y en Bruselas, aunque el Gobierno de Pedro Sánchez espera a que las palabras se conviertan en hechos. No es la primera vez que el máximo dirigente del PP arremete contra la extrema derecha para después seguir ‘bailando’ al son de los desvaríos populistas de los de Abascal. No habrá que esperar mucho para saber qué hay de cierto de la nueva estrategia, en las próximas semanas socialistas y populares deberían desbloquear la urgente renovación de los órganos constitucionales.

La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, ha mostrado su satisfacción ante la negativa del PP en la votación de la moción de censura a Pedro Sánchez. Pese a ello, Lastra exige al líder popular, Pablo Casado, su distanciamiento de la “ideología del odio” propulsada por el partido ultraderechista de Santiago Abascal, como la única alternativa válida para proteger a la democracia.

El partido de Santiago Abascal ha cosechado un fracaso sin paliativos en el Congreso de los Diputados a su moción de censura que proponía sustituir al Gobierno actual por otro Ejecutivo liderado por los ultraderechistas. Sólo los 52 diputados de la extrema derecha han apoyado la moción que ha tenido el peor resultado de la democracia al recibir el no rotundo de 298 diputados que representan a 15 grupos políticos distintos sustentados en 20.850.736 votos de los españoles y españolas en las elecciones de noviembre de 2019. Pedro Sánchez se ha mostrado satisfecho del desarrollo de la moción y se ha alegrado de que el PP, al menos por una vez, haya hecho frente a los ultras con los que a su vez, sustenta sus gobiernos regionales en Madrid, Andalucía y Murcia.

El líder de Unidas Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha sido el autor de uno de los discursos más celebrados este jueves en el Congreso de los Diputados, donde incluso ha tenido buenas palabras hacia el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, tras hacerse oficial su ruptura con la ultraderecha gracias a su 'no' a la moción de censura planteada por Santiago Abascal y los suyos contra el Ejecutivo de coalición.

El presidente del Gobierno ha intervenido en la segunda sesión de la moción de censura de Vox para hacer un importante anuncio. Tras la contundente ruptura del PP con la ultraderecha, el Ejecutivo ha movido inmediatamente ficha y ha afirmado que “vamos a detener el reloj de la reforma judicial” para que el Partido Popular se avenga a renovar las instituciones constitucionales que llevan ya años esperando. Se detiene así la proposición de Ley de PSOE y Unidas Podemos que proponía una reforma de la elección del CGPJ que desbloquee el órgano de gobierno de los jueces. Ahora le toca a los de Casado recoger el guante y confirmar su nueva estrategia de ruptura con la ultraderecha, sentarse a negociar como un partido de Estado que es y reforzar las instituciones ante una ultraderecha que nunca debió tener la fuerza que hoy tiene en el Congreso de los Diputados.

Un día después de superar el millón de contagios en España, el Gobierno y las distintas Comunidades Autónomas se reunirán este jueves en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para discutir sobre las medidas a adoptar para frenar la curva de contagios. El toque de queda, medida adoptada por varios países europeos, es uno de los puntos principales que se debatirán esta tarde como medida de contención a la segunda ola de coronavirus que ya sufre todo el territorio nacional.

El presidente del Gobierno ha desmontado el mitin político de Santiago Abascal, el ‘candidato a presidente’ de la fracasada moción de censura de Vox en el Congreso de los Diputados. Pedro Sánchez, además, ha rebatido todos y cada uno de los argumentos de la ultraderecha a quien ha acusado de “utilizar la Constitución democrática para promover un acto de propaganda de un mensaje de odio, furia y choque”. Y, además, ha exigido a Pablo Casado, líder del PP que deje de engordar a la ultraderecha que solo busca “dividirnos, provocarnos y enfrentarnos. Esta es y no otra la razón última de su moción de censura”. La mayoría de partidos políticos han recriminado a Abascal que gaste recursos del Estado y el tiempo de los dirigentes, en actos tan vacuos e inútiles.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, medita la posibilidad de establecer un toque de queda en Madrid y en otras regiones de España, como posible medida para luchar contra la pandemia. Para garantizar la aprobación de la propuesta, planteada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, Illa advierte de la necesidad de establecer un nuevo Estado de Alarma que diera cobertura legal a la medida. Y para ello, el Gobierno tendría que tener la garantía del resto de grupos políticos del Congreso de los Diputados para alargar la propuesta más allá de quince días.

En la semana de la moción de censura de la ultraderecha de Vox, el secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos ha denunciado la práctica de “oposición de tierra quemada” que realiza el PP y su desnortamiento que ha convertido a la formación de Casado como “el gran problema político de España”. El dirigente socialista afirma que los conservadores han optado “por comportarse como un partido antisistema que niega la legitimidad democrática al Gobierno de Coalición”. Por eso, ha exigido a los populares que “voten NO, junto al resto de fuerzas democráticas, para decirle NO a la extrema derecha y decirle SI a la moderación”.