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Edición testing    17 de abril de 2021

Política internacional

En el confuso y peligroso panorama internacional parecen haber amainado algunos de los conflictos bélicos recientes. Sin embargo, es una impresión engañosa. En muchos de esos casos, se está lejos de una pacificación estable y duradera. Como mucho, podría decirse que nos encontramos en un estado de guerras latentes, categoría en la cual debemos añadir otros conflictos que no han degenerado en conflagración abierta o clásica. Todavía. Seleccionamos tres casos, para este comentario.

Hace apenas quince meses, cuando el Coronavirus era aún una amenaza en ciernes y las primarias demócratas no habían empezado, pocos predecían que el casi octogenario Joseph Biden se fuera a convertir en el líder mundial probablemente con mayor impacto en Occidente desde Ronald Reagan. Aún no lo es, pero cada día que pasa quiebra un pronóstico o altera la proyección que su carrera política, su temperamento y sus convicciones políticas hacían razonablemente esperar.

Alaska es un lugar frío. Un escenario que ni pintado para escenificar el clima actual de las relaciones chino-norteamericanas. La reunión de altos cargos diplomáticos/estratégicos entre ambos países en Anchorage rebasó con creces el guion anunciado: tensión y sustanciales desacuerdos. Eso de cara a las cámaras, a las respectivas audiencias, enrocadas ambas en una desconfianza mutua. De puertas adentro, en cambio, el tono fue distinto.

Mario Draghi debe obtener el plácet parlamentario para su gobierno, después de un paciente proceso de composición, estructura y equilibrio para protegerse contra los accidentes de recorrido y afrontar con las mayores garantías el triple desafío inmediato: vacunar a la población, superar la enfermedad y gestionar los fondos europeos de recuperación económica.

Suele emplearse una expresión para definir el poder desmesurado que ejercen las Fuerzas Armadas en algunos países del denominado mundo en desarrollo: Ejércitos con Estado. Es una forma de describir una anomalía. Lo natural es que los Estados cuenten con un Ejército. En esos casos, el Ejército lo es todo, o casi todo, y el Estado es instrumental. Una inversión de la lógica y la salud democrática.

El Senado de Argentina ha aprobado en la madrugada de este miércoles la legalización y despenalización del aborto hasta la semana 14 de gestación. Esta iniciativa, impulsada por el Gobierno de Alberto Fernández y reclamada por los colectivos feministas, ha recibido 38 votos a favor, 32 en contra y una abstención en una sesión de 12 horas durante la que miles de personas vestidas de verde reivindicaban el reclamo del aborto legal, seguro y gratuito a las afueras del Congreso. Este proyecto representa un gran cambio con respecto a la situación actual, ya que hasta ahora solo se permitía abortar de manera legal si la mujer sufría una violación o corría peligro su vida, llegando a realizarse entre 370.000 y 520.000 abortos clandestinos anuales en el país.

El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva por la que reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, considerando que su propuesta de autonomía es “la única base” para una solución “justa y duradera” que garantice “la paz y la prosperidad” en la zona. A cambio, el mandatario ha pedido un pleno establecimiento de relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel y de esta forma, el territorio marroquí se suma a Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Sudán que también firmaron acuerdos similares al auspicio de Estados Unidos. Con este reconocimiento, Marruecos conseguirá un apoyo clave para anteponer su posición en el Sáhara Occidental, un territorio que lleva reclamando 50 años. Sin embargo, el Frente Polisario y el Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) han criticado la postura de Trump, estableciendo que “no le corresponde” reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, al mismo tiempo que han explicado que esta acción “no cambia en nada” la cuestión saharaui. Mientras que el Frente Polisario ha condenado la decisión del presidente, España ha pedido que se respeten las resoluciones de la ONU.

El fiscal general de Estados Unidos, William Barr, ha asegurado que su Departamento de Justicia no ha encontrado ningún indicio de fraude masivo en el recuento electoral que “pudiese afectar al resultado de las elecciones” celebradas el 3 de noviembre, en las que Joe Biden consiguió la victoria frente a Donald Trump. El secretario de Justicia ha explicado que procuradores y agentes del FBI han atendido denuncias y seguido pistas sobre las pasadas elecciones, pero que no han encontrado anomalías de especial relevancia. Pese a ello, Trump no se rinde y, horas después de las declaraciones de Barr, ha dejado caer que si los recursos presentados contra el resultado de los comicios de este año fracasan, los ciudadanos volverán a verle “en cuatro años”.

El asesinato del físico nuclear más relevante de Irán y el encuentro entre el primer ministro israelí y el príncipe heredero saudí son dos hechos de diferente impacto, pero de análoga significación, similar alcance y coincidentes consecuencias.

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha revelado que su nuevo equipo de comunicación para la Casa Blanca estará integrado en su totalidad por un grupo de siete mujeres “diversas” y experimentadas”, con las que espera “construir una administración a semejanza de Estados Unidos”. Es la primera vez en la historia del país que un equipo de prensa estará formado únicamente por mujeres, entre ellas una latina y dos afroamericanas, y estará encabezado por la directora de comunicaciones de la campaña, Kate Bedingfield. Asimismo, también destaca la presencia de Jennifer Psaki como futura portavoz de la mansión presidencial, que ya trabajó en la Administración de Barack Obama.

La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos ha declarado este viernes que las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre fueron “las más seguras de la historia” del país desde un punto de vista técnico, asegurando que en ningún momento detectaron indicios de manipulación o fallo en los sistemas de recuento. En este sentido la agencia, que forma parte del propio Gobierno de Trump, confirma que no hay ninguna evidencia de fraude en las elecciones de la semana pasada.

La victoria de Joe Biden en las elecciones de Estados Unidos no solo ha desbancado a Donald Trump del poder, sino también ha provocado que por primera vez en la historia del país una mujer llegue a la vicepresidencia. El próximo 20 de enero, la senadora Kamala Harris se convertirá en vicepresidenta de Estados Unidos, y ha querido agradecer la noticia manifestando que “aunque yo soy la primera mujer en este puesto, no seré la única, porque cada niña que mira esta noche, ve que esta es una tierra en donde todo es posible”.

A pocas horas del 3 de noviembre, aumentan las dudas sobre el resultado de las elecciones norteamericanas. Lo que hasta hace unas pocas semanas parecía un triunfo relativamente cómodo de Biden se ha convertido ahora en una evocación anticipada de lo ocurrido en 2016: un desenlace inesperado. Esa sería la “sorpresa de octubre” de este año: un giro postrero en el balance de voluntades.

Los expertos advierten de la alarmante situación que presenta el continente europeo ante el aumento continuado de casos de coronavirus. Tanto la OMS como la ECDC manifestan que Europa puede estar ante un otoño aún más complicado que la pasada primavera, donde los picos de contagiados y muertos fueron más altos. Ello ha generado que algunos países, como Francia, Alemania, Bélgica, Italia y Francia, entre otros, hayan decidido tomar medidas más estrictas e incluso cerrar bares y zonas de ocio, como Stuttgart, Franfort, Colonia, París, Bruselas, etc. Al igual que se está haciendo aquí, en Madrid, Cataluña, Rioja, Galicia, Andalucía o Aragón, entre otras.

Los vicepresidentes no suelen realizar labores destacables en la política estadounidense, pero el contagio de coronavirus del actual presidente, Donald Trump, junto a la tardía edad y las inquietudes sobre la salud de su rival, Joe Biden, han concedido una mayor importancia al debate electoral que se celebrará esta misma noche entre los números dos.