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Edición testing    10 de abril de 2021

Pere Aragonès

La segunda votación para elegir al presidente de Cataluá en el debate de investidura tampoco salió adelante por la abstención de Junts. Las diferencias entre los dos partidos independentistas complican las negociaciones y de no conseguir un acuerdo antes del 26 de mayo, se celebrarán nuevas elecciones. A pesar de ello, el ganador de los comicios, el socialista, Salvador Illa, sigue reclamando su derecho a poder presentar su candidatura para que se conozca su proyecto y pueda apelar al resto de partidos para consiguir ganarse su confianza.

Pere Aragonès (ERC) se ha enfrentado este viernes a su primer debate de investidura para ser elegido presidente de la Generalitat de Catalunya. A pesar de saber que es prácticamente imposible salir elegido hoy, al contar de antemano tan solo con el apoyo de nueve diputados de la CUP, Aragonès no ha perdido la esperanza y en su discurso ha lanzado un mensaje de agradecimiento a la CUP, pero también ha invitado a JxCat, de quien es imprescindible su apoyo al contar con 32 diputados, a sumarse al entendimiento para superar “las desconfianzas” y ser capaces de “abrir una nueva etapa” hacia el referéndum y la autodeterminación. Asimismo, dejando a un lado los acuerdos, el candidato ha explicado que su Govern tendrá tres objetivos claros: “afrontar las urgencias y desigualdades sociales, empeoradas por la Covid-19, impulsar la reconstrucción económica y resolver el conflicto político con el Estado”.

Ambos partidos han preacordado sin el apoyo de Junts que Pere Aragonès presida la Generalitat y el trato tiene como principal objetivo celebrar un nuevo referéndum. La validación se producirá este miércoles y deberá oficializarse antes de que expire el plazo este viernes 26 de marzo.

El presidente en funciones de la Generalitat, Pere Aragonès, ha mostrado el apoyo a los Mossos d’Esquadra en su actuación para mitigar los actos violentos, de pillaje y vandalismo, que llevan varios días produciendose en Cataluña, bajo la excusa de la libertad de expresión. Además, aunque le ha costado, ha acabado condenando cualquier acto violento que se haya producido.

Los centros comerciales y las tiendas de superficie superior a los 400 metros cuadrados han vuelto a abrir sus puertas en Cataluña, tras casi dos meses clausurados por la crisis sanitaria generada por la pandemia de coronavirus. En concreto, a partir de este lunes 1 de marzo, el sector tiene permitido ofrecer sus servicios de lunes a viernes, con un aforo máximo del 30%, ya que los fines de semana únicamente pueden abrir los comercios esenciales. Asimismo, el Govern también ha aprobado una relajación de las medidas en el ámbito del deporte, ajustando en un 30% el aforo para la realización de actividades grupales en espacios interiores con una ventilación adecuada. Por su parte, en las piscinas este aforo se aumenta del 30 al 50%. Sin embargo, las restricciones en la hostelería continúan como hasta ahora, pudiendo abrir de 7.30 a 10.30 y de 13.00 a 16.30 horas, y el resto del día solo ofreciendo servicio a domicilio.

También la prensa europea señala a Ayuso como la responsble de que Madrid se haya convertido en el destino de "ocio" de la juventud europea dado que bares, restaurantes y discotecas han permanecido abiertas todo esta última oleada, la más letal.

El barómetro de La Sexta revela que la gestión de la pandemia por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es la peor valorada por los españoles, al obtener una nota media de 4,26 en las encuestas elaboradas. Asimismo, en la parte baja de la lista también se encuentran la presidenta balear, Francina Armengol; el dirigente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el presidente valenciano, Ximo Puig; y el presidente andaluz, Juanma Moreno, todos ellos con una nota media inferior a 5. En el lado opuesto, en el primer puesto se sitúa el dirigente autonómico de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, con una nota media de 6,36, junto con su consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez. En los puestos más altos también destaca la presencia del presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; el de Canarias, Ángel Víctor Torres; y el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo.

El PSC reivindica la victoria de este domingo en las urnas y el líder socialista y ex ministro de Sanidad, Salvador Illa, está dispuesto a presentarse a una posible investidura. No lo tendrá fácil porque enfrente tiene una mayoría de partidos independentistas que pueden reeditar el Ejecutivo actual cambiando la presidencia de manos, que pasaría de JxCAT a ERC. Sin embargo, para el PSOE se puede abrir una nueva época de entendimiento en Cataluña que deje atrás definitivamente la década del ‘procès’ que solo ha traído una confrontación inútil. El objetivo ahora es tratar de romper el bloque independentista y comenzar a ver la política catalana en el eje izquierda-derecha para volver a poner sobre la mesa los problemas reales de los catalanes y las catalanas. Illa ha manifestado este lunes que su intención es hacer valer “la mayoría progresista en Cataluña”, y avisa a ERC “el horizonte de la independencia es un camino intransitable. Cataluña tiene que volver a los problemas reales

Esta jornada electoral del 14F es un desafío para conocer si Cataluña continuará su viaje a ninguna parte, con una hoja de ruta quimérica y fuera de la Ley, que acabó con las promesas en la cárcel y algunos políticos fugados de la Justicia. O si, por el contrario, el candidato socialista Salvador Illa conseguirá su propósito, muy arropado por el Gobierno central de Pedro Sánchez, de acabar con diez años de engaños y división entre catalanes, y traer de vuelta la recuperación del seny catalán y los valores que pusieron a esta autonomía, hace más de una década, en la vanguardia de las regiones españolas y una de las regiones más respetadas también en Europa. Suceda lo que suceda, la participación ha sido la más baja de las últimas décadas, y los comicios han estado marcados por la pandemia. La situación política catalana, por la corrupción de Pujol y los "Convergentes" ha sido tan caótica que los catalanes han tenido que ir a votar quince veces en diez años. Los partidos independentistas, ERC, JxCat, PdCat, Cup, se han conjurado para no darle ninguna posibilidad de formar gobierno al PSC de Salvador Illa. Vox, puede irrumpir en el parlament e incluso superar al PP; los Comuns se quedarían como éstán y todo indica un hundimiento de Ciutadans, que no supo aprovechar su caudal político.

Salvador Illa, al dejar Sanidad para presentarse a President de la Generalitat catalana, no imaginaba que todo el independentismo se le iba a echar encima, en una de las campañas más sucias que se recuerdan. Utilizando mentiras, bulos claramente inventados, y desmentidos de antemano, los partidos independentistas, exigieron a Illa que se pusiera una mascarilla, e incluso que abandonara el plató de La Sexta, donde, por otro lado, se cumplían todas las medidas de seguridad impuestas por las autoridades sanitarias. Le acusaron de haberse vacunado en secreto, y fuera de turno, incluso después de que el Ministerio de Sanidad, certificara la falsedad de dicho ataque. Y por si esto fuera poco firmaron un documento en el que se comprometían de antemano, a no pactar con el PSC, fueran cuales fueran los resultados electorales. El debate de La Sexta, transcurrió zafio y bronco, sobre todo contra Illa, que en sus propuestas, no dejaba de pedir "dejar atrás una década de frustración independentista y viaje a ninguna parte"..."pasar página y formar un Gobierno real, para todos los catalanes, no solo para una mitad"... y sobre todo, un Gobierno integrado en España y en Europa, con "compromisos y propuestas para recuperar el bienestar social, la sanidad y la educación públicas", presentando proyectos, con presupuestos concretos, nombres y desarrollos.

El segundo debate a las elecciones catalanas del 14F dejaba ayer un mayor clima de empates y tensiones ante los continuos enfrentamientos entre los nueve candidatos a la presidencia de la Generalitat. Las encuestas dispares, al final coinciden más o menes en un triple empate, PSE, ERC, JxCAT, otorgando mayorías a ERC unas y victorias del PSC otras; sorpasos de Vox al PP; caídas y subidas de los grupos independentistas y los constitucionalistas a su vez. Como todos, fue un debate en el que nadie quería pactar con el otro y crecía el distanciamiento entre socios habituales. Este escenario sí logró que la atención se desviara del conflicto independentista al cóctel de posibles o imposibles alianzas que definen ahora mismo los resultados del próximo domingo

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, abandonaría su cartera en este departamento antes del viernes de la semana que viene para ocupar su puesto como candidato por el PSC a las elecciones catalanas. Así lo confirmaba el actual primer secretario del partido, Miquel Iceta, en una rueda de prensa en la que establecía que él también abandonaría su puesto antes de que comience la campaña electoral, el próximo 29 de enero. De esta forma, disipaba las dudas que han surgido tras la intención del Govern de suspender el proceso electoral por la pandemia y que ha sido paralizado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Illa hace tiempo que anunció que permanecería en el Ejecutivo hasta que comenzara la campaña. Las últimas encuestas dan la victoria al socialista en lo que se ha llamado como el “efecto Illa” al conseguir aglutinar voto que normalmente se dispersa en varios partidos.

El CIS pone al Ministro de Sanidad la etiqueta de favorito según los resultados de la encuesta preelectoral de las elecciones en Cataluña.

De momento, mientras no se pronuncie el Tribunal, la fecha de las elecciones catalanas se mantiene en el 14 de febrero. Y aunque aún no se sabe a ciencia cierta si finalmente se celebrarán en la fecha prevista, lo que sí dejan claro la mayoría de las encuentas es que el favorito para ganar los comicios es el candidato del PSC y ministro de Sanidad, Salvador Illa, a quien la mayoría vería con buenos ojos como President de la Generalitat.

El TSJ de Cataluña ha decidido escuchar uno de los recursos presentados contra la decisión de la Generalitat de suspender el proceso electoral ya iniciado y da de plazo unos días para resolver el fondo del asunto

La sección 5ª de la Sala de lo Contencioso-administrativo del TSJ de Catalunya ha estimado las medidas cautelarísimas solicitadas y suspende, de forma provisional, el decreto por el que dejaba sin efecto la celebración de las elecciones al Parlament de Catalunya el 14 de febrero.

En el Palau de la Generalitat andan buscando estancias que puedan albergar a presidentes en funciones. Si el despacho oficial que ocupó Carles Puigdemont, ahora en Bélgica, quedó simbólicamente vacante cuando le sucedió Joaquim Torra, el que acomodó a este, ahora inhabilitado, no verá al interino de ERC, Pere Aragonés. A estas alturas, el espacio en el palacio de la plaza Sant Jaume se me antoja escaso, tan escaso como la gestión del Govern en esta legislatura que agoniza.

El Gobierno de la Generalitat ha convocado una comparecencia en la que se analizará la decisión de la jueza

El Govern anunciaba este domingo 12 de julio un endurecimiento de las medidas de prevención para frenar la expansión del coronavirus. Decretaba así el confinamiento parcial en Lleida ciudad y otras siete poblaciones de la comarca del Segrià. Una medida que debía entrar en vigor a partir de este lunes, pero que el Juzgado de Guardia de Lleida ha decidido no ratificar. La resolución señala que para restringir el movimiento es necesario declarar el Estado de Alarma, una competencia del Gobierno central. Por su parte, la consejera de Salud de la Generalitat, ha manifestado este lunes que buscarán la fórmula jurídica para aplicar dicho confinamiento.