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Edición testing    28 de enero de 2021

Pandemia

El secretario de Organización, Ministro de Movilidad, Transportes y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, ha hecho declaraciones sobre actualidad política, desde Suresnes (Francia).

El Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Madrid ha publicado un estudio, basado en los datos de movilidad laboral de la Encuesta Domiciliaria de Movilidad de 2018, que demuestra que las restricciones en 37 zonas básicas de salud que la Comunidad de Madrid ha impuesto para frenar la extensión de la pandemia tiene una validez muy limitada. El estudio estima que el 86,5% de las personas trabajadoras que viven en las zonas confinadas se desplazan todos los días a otras áreas por motivos de trabajo. Por tanto, la movilidad sigue como antes. Más de 220.000 personas se desplazan todos los días hacia sus puestos de trabajo desde estas áreas y la mitad de ellos utilizan el transporte público.

El pasado 14 de marzo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba la activación del Estado de Alarma y dijo a toda la población que “tenemos por delante días muy duros”. Ayer, site meses después del inicio de la crisis sanitaria, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, volvió a repetir estas preocupantes palabras “vienes semanas muy duras”. Pero esta vez acotó la situación a la Comunidad de Madrid. La región tiene los datos disparados, 37 zonas básicas sanitarias tienen limitaciones al movimiento y este viernes se sumarán seguramente 16 zonas más. La incidencia acumulada de los últimos 14 días supera los 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes y los hospitales tienen un porcentaje altísimo de camas y camas UCI ya ocupadas. Además, la Atención Primaria sigue sin reforzar y no hay rastreadores suficientes para tratar de localizar a los que tienen contacto directo con algún positivo por Covid-19. Todas las autoridades sanitarias coinciden en afirmar que la situación es preocupante por lo que lo prioritario es doblegar la curva de contagios.

Este martes es el segundo día de limitaciones a la movilidad de las 37 zonas básicas sanitarias de la región en las que la incidencia acumulada de los últimos 14 días es superior a 1.000 por cada 100.000 habitantes. Según ha adelantado la presidenta Isabel Díaz Ayuso es posible que en los próximos días se amplíen esas medidas a otras áreas o incluso a toda la Comunidad, en función de la evolución de la pandemia. En el primer día de confinamiento, los alcaldes de los municipios afectados se quejaron porque hay otras ciudades con más incidencia que no han sido confinadas. Es el caso del área de Las Fronteras, en Torrejón de Ardoz. Y, por otro lado, los expertos se preguntan por qué se ha decidido aplicar restricciones por encima de los 1.000 casos cuando se recomienda que el peligro llega ya con tasas superiores a 200 casos.

Sánchez y Ayuso acuerdan una mesa de trabajo de los gobiernos de España y de Madrid, contra la pandemia. Ayuso ha pedido que cese el activismo en las calles y el Presidente del Gobierno ha vuelto a pedir unidad porque "esta es una batalla epidemiológica, no ideológica", ha resaltado.

La reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso de este lunes había suscitado muchas expectativas por lo inédito del encuentro. Lo primero que ha pedido Sánchez es unidad, unidad y más unidad y ha dicho que "quienes esperaban confrontación se van a ir con las manos vacías". Y es que, efectivamente la opinión pública estaba expectante por las muchas discrepancias que ambas administraciones han tenido desde el inicio de la pandemia, en el mes de marzo. No obstante, dada la trancendencias geopolítica de Madrid, como km 0 de España, gran parte de la población y muchos líderes políticos deseaban por el bien de todos, que la reunión sirviera de cooperación y se dejaran a un lado las posturas ideológicas. Especialmente que desde el PP de Casado y el de Ayuso, se dejara de culpar permanentemente a Sánchez de la gestión que se realizaba en Madrid. Finalmente, a falta de que se concreten con hechos las palabras de este lunes, el Presidente socialista del Gobierno y la presidenta popular de Madrid, han llegado a un acuerdo de colaboración que se materializa en crear un “espacio de colaboración” que se reunirá semanalmente para analizar la situación y tomar las mejores soluciones. En un ambiente cordial, ambos dirigentes han explicado en una rueda de prensa conjunta la importancia de los acuerdos alcanzados y se han emplazado a seguir una senda de colaboración.

El líder de la oposición, Pablo Casado, lleva meses poniendo la gestión del gobierno de la Comunidad de Madrid, de Isabel Díaz Ayuso, como ejemplo de gestión de la pandemia. Estaban tan seguros de que lo que hacían era lo correcto que ha contrapuesto sus medidas con las que ha ido tomando el Gobierno central. Y se han opuesto al Estado de Alarma, y quisieron salir cuanto antes de las fases de la desescalada, incluso contra todo criterio científico. Pero hace un par de semanas, Ayuso se vió ahogada por los datos que sitúan a Madrid como epicentro europeo de la pandemia. Tanto es así, que su vicepresidente no tuvo màs remedio que lanzar una llamada de socorro y afirmó que el gobierno regional no puede por sí solo afrontar la situación. Enfrente, el presidente Sánchez reaccionó con prontitud y ofreció, como lo ha hecho desde el mes de junio, la ayuda del Ejecutivo central. Este mismo lunes acude a la Puerta del Sol a reunirse con Ayuso para ofrecerle toda su colaboración y establecer estrechos lazos de cogobernanza, porque lo que importa, dice Sánchez no son los colores políticos sino "doblegar la curva de rebrotes" en esta segunda oleda.

Estamos viviendo tiempos muy complicados. Esta es una época sumamente compleja donde estamos librando una batalla durísima contra un virus desconocido que se está llevando miles de vidas humanas en todo el mundo. Lo que nos plantea una gran lección a todos y también una serie de exigencias. La pandemia quiere ganarnos esta batalla. Nuestro deber como sociedad es no ponérselo fácil. Tenemos los medios pero lo que falta es voluntad política para unirnos todos. Al Partido Popular, y especialmente al gobierno de la Comunidad de Madrid les pido, salgan del tacticismo electoral y pongan la vida por encima de los votos, por favor.

Este viernes, varios alcaldes y alcaldesas de las grandes ciudades del Sur de Madrid tenían una importante cita con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. En el encuentro tenían previsto exponer a la dirigente regional sus necesidades para enfrentarse a las consecuencias de la pandemia y exigir más información sobre la situación epidemiológica en unos momentos críticos. Sin embargo, la Comunidad ha suspendido la reunión ante la gravedad de la pandemia. Los ediles han escenificado su malestar en una comparecencia conjunta donde han pedido coordinación en las medidas que se pondrán en marcha para frenar el covid-19 y que se atienda a las necesidades de los municipios.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lleva meses diciendo que Madrid no se para, que Madrid no puede cerrarse, que Madrid es el motor de la economía española… pero finalmente ese motor está a punto de gripar. Ello obliga al Ejecutivo madrileño a endurecer las medidas para frenar una pandemia que no han sabido contener. Las cifras llevan días siendo alarmantes. La tasa de reproducción (R) está ya en el 1,3, los nuevos casos detectados por día superan los 1.000. Y la presión hospitalaria comienza a ser preocupante. De las 641 camas de UCI de la Comunidad, más de 400 ya están ocupadas y los responsables médicos temen un nuevo colapso. Por eso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunirá con la presidenta regional, para reforzar la cogobernanza y poner en común las medidas que se deben implantar ya, sin descartar confinamientos selectivos de la población. Precisamente este viernes se conocerán algunas de esas nuevas restricciones.

Superado el mes de agosto vemos que la dimensión de las consecuencias del Covid-19 nos obliga a ser muy cautelosos con el camino hacia el futuro. A pesar del empeño puesto por autoridades y el propio sector, evitar el agujero turístico no ha sido posible. Los rebrotes no lo han facilitado; el teórico fin de la primera ola estaba demasiado cercana a la temporada veraniega y las certidumbres sobre optimizar la seguridad son escasas; las dudas que se ciernen sobre el curso escolar en toda Europa es prueba de ello.

Helena Resano es una de las periodistas más conocidas de la televisión y de su cadena, La Sexta (Atremedia). Este miércoles relató en el programa Más Vale Tarde su experiencia personal en su lucha contra la Covid-19. Esperas de una semana para conocer el resultado de las pruebas PCR, el centro de salud saturado, ni rastro de los rastreadores… y tres días en vilo porque su hija de 18 años “remontaba y se quedó sin fuerzas”.

Tras semanas negando las evidencias de los datos de la alarmante situación de la pandemia, el viceconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, no tuvo más remedio que reconocer que la extensión de la pandemia era preocupante, muy preocupante. Achacaba la proliferación de nuevos casos de Covid-19, entre otros motivos, a la relajación de la ciudadanía en la adopción de las medidas impuestas. Y anunciaba posibles confinamientos selectivos para el próximo fin de semana. Saltaron todas las alarmas. El vicepresidente -de Ciudadanos- Aguado suspendió una rueda de prensa para enterarse de lo que estaba pasando. Y desde la presidencia de Ayuso negaban la mayor, no pensaban en confinar sino en implantar más camas UCI, así como reabrir el hospital de campaña IFEMA. Zapatero quedó inmediatamente desautorizado y a los pies de los caballos.

El viceconsejero de Sanidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, ha anunciado este miércoles que están estudiando restringir la movilidad en la región desde el próximo fin de semana. El responsable sanitario ha asumido que la pandemia está alcanzando dimensiones preocupantes y ha dicho que “queremos anticiparnos y actuar cuanto antes”. Además de las limitaciones a la movilidad por zonas básicas de salud, prevén limitar aún más las concentraciones y las reuniones. Preocupa enormemente la zona Sur de la región donde los contagios siguen disparados.

Lenta y gradualmente crece el caos y la anarquía en Argentina sin que el gobierno kirchnerista reaccione ante las demandas provocadas por la crisis sanitaria y socioeconómica.