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Edición testing    11 de abril de 2021

Estado de alarma

Desde hace tres semanas, al menos, el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid viene presumiendo de una insólita disminución de los casos de contagios acumulados en toda la región. La semana pasada se notificaba una reducción del 26’6% de incidencia. Ese mismo día también se descubría que podrían ser debidos a una reducción del 40% de las pruebas PCR realizadas, pasando de 169.741 entre el 21 y el 27 de septiembre, a 80.273 la semana del 3 al 10 de octubre, curiosamente cuando la presidente regional Ayuso empezó a sacar pecho sobre los "datos satisfactorios" de Madrid, presuntamente como resultado de sus medidas. Desde entonces, estas pruebas disminuyen por miles y se aumentan los cribados masivos usando test de antígenos, que son incapaces de detectar positivos asintomáticos. El resultado, solo 237 nuevos positivos detectados, una incidencia del 0’47% y un desperdicio de recursos, según apuntan los expertos. Mientras, Ayuso continúa celebrando estas cifras y pidiendo el fin del Estado de Alarma declarado por Sanidad.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, medita la posibilidad de establecer un toque de queda en Madrid y en otras regiones de España, como posible medida para luchar contra la pandemia. Para garantizar la aprobación de la propuesta, planteada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, Illa advierte de la necesidad de establecer un nuevo Estado de Alarma que diera cobertura legal a la medida. Y para ello, el Gobierno tendría que tener la garantía del resto de grupos políticos del Congreso de los Diputados para alargar la propuesta más allá de quince días.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, comparece este jueves en el Congreso de los Diputados para defender la adopción de las medidas anti Covid puestas en marcha en la Comunidad de Madrid para lo que se ha tenido que activar el Estado de Alarma ante la pasividad del Gobierno regional. El titular de Sanidad ha recordado que la situación que deja la pandemia en la Comunidad de Madrid es “muy frágil e inestable”. Ha puesto encima de la mesa los preocupantes datos de incidencia del coronavirus, la positividad de las pruebas y la ocupación de las camas en la región madrileña que duplica los niveles que los organismos internacionales establecen como de riesgo. Por eso, el Ejecutivo justifica las medidas adoptadas que, a pesar de su dureza, siguen siendo mucho más laxas que las que se están tomando en otros países europeos con datos epidemiológicos mucho menores que los que tiene España.

El líder de la oposición madrileña remitió ayer una carta a la presidenta regional. Isabel Díaz Ayuso, para abrir de nuevo la posibilidad del “diálogo y la colaboración” entre Ejecutivo central y madrileño que permita solventar la situación de crisis actual. En este texto, que todavía no ha recibido respuesta por parte de Ayuso, el socialista recordaba la posición de cooperación en la que se ha situado el PSOE desde el principio y la petición de celebrar una reunión entre ambos que permita poner fin a esta confrontación. Mientras, Ayuso mantiene un discurso victimista concluyendo que las medidas tomadas por el Gobierno son “autoritarias” y que Madrid está siendo “asediada” por un “enemigo” que está a las puertas de la ciudad.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa ha manifestado este martes que las zonas confinadas en virtud del Estado de Alarma aún tienen una incidencia del virus superior a los 500 casos por cada 100.000 habitantes, un alto porcentaje de positivos en pruebas PRC y una ocupación hospitalaria que supera el 35%. Por tanto descarta levantar ya el Estado de Alarma que se activo ante la negativa de la Comunidad de Madrid de asumir las medidas necesarias para combatir esta segunda ola. También ha asegurado que si algunas de las ciudades confinadas mejoran su situación será él mismo quien lleve al Consejo de Ministros el levantamiento de las medidas.

Madrid no huele a otoño. El miedo, la desconfianza, el bochorno, la vergüenza, la indignación, la indiferencia… han barrido los aromas otoñales del cielo madrileño, oculto por la contaminación que arrastra el virus. Los ciudadanos caminan embozados ocultándose al doblar las esquinas. El rostro cabizbajo mientras cruzan la calle, obedientes al color verde, separados como zombis jugando a tapar la calle. Unas calles llenas de comercios tristes. Vacíos unos, cerrados otros. Terrazas sin manteles a la puerta de bares sin barra. Camareros de cera, peluqueros disfrazados cortándose el pelo entre ellos. Parques vacíos, niños que juegan sin gritar ni correr, agarrados a sus padres.

Ignacio Agudo, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, por el partido de Ciudadanos, afirma que la proclamación del Estado de Alarma era una medida “evitable”. La continuación de las restricciones aceptadas era la opción basada en el diálogo. Aguado pide disculpas a los madrileños por el “fracaso” reiterado de los políticos, en primera persona, especialmente los regionales. Aguado fue quien pidió ayuda el pasado 17 de septiembre al Gobierno Central asegurando que la situación en Madrid era alarmante e insostenible. Después Aguado se enfrentó a la presidenta Díaz Ayuso, cuando ésta, tras acordar, con el ministro Salvador Illa el 29 de septiembre una serie de restricciones y confinamientos de todo Madrid, como reconoció publicamente el propio Aguado, la presidenta se desdijo y se echó atrás, enfrentándose con el ministro de Sanidad, Salvador Illa. Aguado ha sentido vergüenza ajena del gobierno del que forma parte, ya que daban datos como buenos, cuando en realidad "los datos eran y son muy malos", dijo el vicepresidente.

Salvador Illa, ministro de Sanidad, justifica el decreto del Estado de Alarma en Madrid, ante la pasiva gestión del gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso. Se ha informado a la población afectada que estas medidas del EA son exactamente las mismas que informó Illa, tras ser aprobadas en el Consejo Interterritorial de Sanidad, y no supondrán nuevas restricciones a las ya establecidas desde el 1 de octubre. La única diferencia es que se recurre al EA porque el TSJM las tumbó el jueves, al utilizar Ayuso una triquiñuela legal para inutilizarlas. Por tanto Madrid, capital y 9 localidades de la CAM seguirán manteniendo las limitaciones de entrada y salida de estos, salvo por excepciones justificadas. Illa recuerda la delicada situación de Madrid apelando a la responsabilidad ciudadana.

Tras regresar del viaje a Argelia y reunirse con su equipo, el presidente del Gobierno de España llamó en la noche de este jueves a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para poner encima de la mesa las alternativas legales que permitan poner en marcha las medidas contra la pandemia que el TSJM tumbó. El presidente Sánchez convocó de urgencia un Consejo de Ministros extraordinario dispuesto a activar un nuevo Estado de Alarma que permita a las autoridades sanitarias llevar a cabo las medidas de restricción a la movilidad que impidan que el virus de la Covid19 siga extendiéndose de forma peligrosa.

El INE actualizado este miércoles los datos relativos al PIB del segundo trimestre de este año, que muestran el que Producto Interior Bruto ha bajado un 17,8%. Esta actualización suaviza las previsiones del Instituto Nacional de Estadística que preveía una caida aún mayor superior al 18%. En la crisis del 2009, la peor bajada fue del 4,4%, lo que demuestra que esta es una bajada histórica, en consonancia con la crisis sanitaria mundial sin precedentes en los últimos cien años.

Francisco Fernández Marugán, el Defensor del Pueblo, ha declarado que el estado de alarma impuesto el 13 de marzo no fue inconstitucional, puesto que no eliminaba derechos fundamentales sino que únicamente limitaba su ejercicio.

El presidente del Gobierno ha presidido el primer Consejo de Ministros tras el parón veraniego y ha comparecido en rueda de prensa para anunciar las medidas aprobadas. El jefe del Ejecutivo, ante la “preocupante situación” de la pandemia del coronavirus ha vuelto a insistir en la co gobernabilidad entre el Gobierno central y las administraciones autonómicas. Así, ha recordado que los presidentes y presidentas de las autonomías que lo consideren podrán pedir la activación del estado de alarma para dar respuesta a la extensión de la Covid-19. Sánchez también se ha referido a la vuelta al colegio que ha asegurado que se realizará con todas las garantías sanitarias posibles; y a la intención del Gobierno de comenzar una ronda de contactos con el resto de grupos parlamentarios para abordar la aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.

La ministra de Defensa Margarita Robles ha arremetido este lunes contra la posición política y la estrategia partidista que, en su opinión, ha tenido el principal partido de la oposición, el PP, durante toda la pandemia del coronavirus. Durante el estado de alarma, los de Pablo Casado votaron en contra de la medida hasta en cinco ocasiones y pedían que las CCAA tomaran el mando de la situación. Ahora que las Autonomías gestionan la “nueva normalidad” los populares piden mayor implicación del Ejecutivo central ante los reveses judiciales que están teniendo las medidas que, como la Comunidad de Madrid, se quieren poner en marcha para frenar el coronavirus. La ministra también se ha referido a la investigación sobre la financiación de Podemos, socio de Gobierno de los socialistas y ha apostado por aportar la “mayor transparencia posible”.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha advertido este martes ante los brotes que se dieron a conocer a comienzos de semana en Galicia y en Aragón que, llegados al caso de que fuesen a más, el Gobierno se plantearía "decretar la alarma en una parte del territorio, si no en todo". Por otro lado, ha lamentado el "dislate" del secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, empeñado en convertir en "un nuevo 8 de marzo" las medidas tomadas en el aeropuerto de Barajas, pese a que el propio ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y el titular de Sanidad, Salvador Illa, adelantaron el pasado fin de semana desde las instalaciones de la capital las distintas fases de prevención ante posibles casos, de las más estrictas no solo de Europa, sino del mundo.