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Edición testing    4 de junio de 2020

Elecciones europeas

Gracias a las donaciones del CRNI, un grupo marxista-islamista en el exilio iraní, la extrema derecha de Abascal pudo financiar el 80% de su campaña a las elecciones europeas de 2014. El grupo opositor iraní desconocía el trasfondo ultraderechista de este partido político, pero el ex dirigente del PP catalán, que fue uno de los fundadores de Vox, Alex Vidal-Quadras asegura que eran "donativos a su persona". El político catalán, tras haber fracasado en el Parlamento Europeo, abandonó la organización política, pero antes de hacerlo advirtió al actual líder, Santiago Abascal, de la procedencia del dinero.


Este año, y en una suerte de casualidad que sólo se da cada 20 años, las elecciones europeas coincidirán con las municipales y autonómicas, una gran ocasión para alejar los comicios comunitarios de los raquíticos porcentajes de participación que cada cinco años se vienen repitiendo, con un 43,81% en mayo de 2014, un 44,90% en junio de 2009 o un 45,14% en el mismo mes de 2004.

La amenaza de las fuerzas populistas y del auge del fascismo que desde hace algún tiempo viene planeando por el cielo europeo ya es una realidad. Los movimientos eurófobos y euroescépticos que quieren destrozar el proyecto europeo desde dentro están aterrizando en los parlamentos nacionales y regionales, como la Liga Norte en Italia, Alternativa para Alemania, el Frente Nacional en Francia, Jobbik en Hungría, Amanecer Dorado en Grecia, UKIP en Reino Unido, Nuevos Demócratas en Suecia, Vlaams en Holanda… y se han fijado el objetivo de irrumpir cual caballo de Troya en el Parlamento Europeo, el corazón de la soberanía europea, para hacerlo saltar por los aires.

La formación morada ha presentado una lista "de unidad y consenso" para la candidatura de las elecciones europeas de mayo.