Hay estrategias políticas difíciles de comprender en partidos con estructuras sólidas, dinero, experiencia en el poder o en la oposición y muchos asesores alrededor de sus líderes. Me refiero en concreto al Partido Popular, en adelante PP, y Ciudadanos, ahora Cs. Especialmente grave y preocupante es el caso del PP, rehén de la vacuidad de sus líderes más virales, por usar un lenguaje actual, los conocidos Pablo Casado, Isabel Natividad Díaz Ayuso y José María Aznar, tal vez el político más tóxico de los últimos cuarenta años.