lahoradigital.com
Edición testing    28 de noviembre de 2020

capital de España

Madrid no huele a otoño. El miedo, la desconfianza, el bochorno, la vergüenza, la indignación, la indiferencia… han barrido los aromas otoñales del cielo madrileño, oculto por la contaminación que arrastra el virus. Los ciudadanos caminan embozados ocultándose al doblar las esquinas. El rostro cabizbajo mientras cruzan la calle, obedientes al color verde, separados como zombis jugando a tapar la calle. Unas calles llenas de comercios tristes. Vacíos unos, cerrados otros. Terrazas sin manteles a la puerta de bares sin barra. Camareros de cera, peluqueros disfrazados cortándose el pelo entre ellos. Parques vacíos, niños que juegan sin gritar ni correr, agarrados a sus padres.

  • 1