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Edición testing    10 de julio de 2020

Albert Rivera

Traidor, okupa, felón, cobarde, ridículo, incapaz, desleal, irresponsable, rehén, mentiroso, ególatra, mediocre, incompetente o ilegítimo son solo algunos de los calificativos que ha recibido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del líder de la oposición, Pablo Casado. Por todo ello, el tripartito de derechas ha llamado a los ciudadanos a acudir a la Plaza de Colón de Madrid este domingo para "salvar España", lo que recuerda a tiempos predemocráticos de hace más de cuatro décadas.

Ha ahondado en la cuestión venezolana y en el apoyo de la comunidad internacional a Guaidó, ha criticado abiertamente los Presupuestos Generales de Pedro Sánchez y ha arremetido contra el CIS porque, en su opinión, desde que José Félix Tezanos está al mando, "es poco creíble". Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, ha pasado la mañana en los Desayunos de TVE junto a Juan Carlos Girauta, portavoz de Cs, que ha añadido que el CIS "acierta menos que una escopeta de feria en manos de un chimpancé".

Quiso la leyenda dar el nombre de Don Julián al gobernador de Ceuta que facilitó la entrada a Hispania a los invasores musulmanes allá por el siglo VIII. Quiso el azar, para quien no crea en otra cosa, que allá por 1970, la España nacional-católica de Franco provocara en el alma de Juan Goytisolo un grito de reivindicación del traidor. Era el grito de un alma lúcida a la que resultaba insoportable contemplar a España hundida en la ignorancia, la miseria, la degradación moral bajo la bota de la dictadura. Frente a la realidad mugrienta, brutal del godo, apareció en la memoria de Goytisolo la grandeza de al-Ándalus en todo su esplendor, y de alegoría del traidor por antonomasia, Goytisolo convirtió a Don Julián en metáfora del redentor de España. Muchos no se lo perdonaron. Unos porque la escasa luz de sus intelectos no les permitió ni atisbar lo que Goytisolo veía; otros, porque se reconocían traidores sin redención posible.

El líder de Ciudadanos considera que las elecciones de mayo constituirán un "plebiscito al sanchismo", donde la población tendrá que declinarse en las urnas "por Ciudadanos o Sánchez, Sánchez o Ciudadanos, ese es el dilema". Para poner fin a una legislatura "agotada y agotadora" cree que "hay que echarle en las urnas".

Hay momentos en la historia de la humanidad en que parece desatarse una epidemia de locura. Psicólogos y sociólogos achacan el fenómeno a las crisis que afectan a los sufridos componentes rasos de la sociedad. Cientificistas aquejados de pesimismo afirman que la humanidad se dirige a su destrucción impelida por el destino inexorable que exterminó a los dinosaurios. Uno que no descarte otras realidades podría creer que, un buen día, unos dioses burlones decidieron paliar su aburrimiento privando a los mortales del recto uso de su razón. La causa puede ser cualquier cosa, pero es lo de menos cuando las consecuencias de la chifladura universal amenazan conducir a todos a la ruina; la ruina intelectual, moral y, lo que más importa, económica.

Pese a que Ciudadanos será parte fundamental del Gobierno de Juanma Moreno y seguramente tendrá que desarrollar los compromisos que han alcanzado PP y Vox, su líder nacional, Albert Rivera asegura que el pacto no les vincula. Afirma que esas propuestas no las han refrendado desde Ciudadanos y por tanto no les comprometen.

Los socialistas serían los vencedores en unas hipotéticas elecciones generales, pero la suma del PP, de Ciudadanos y de la extrema derecha de Vox llegaría al 50% de los votos y podrían imitar el pacto puesto en marcha en Andalucía. Es un estudio del promedio de varias encuestas. No obstante fuentes de uno y otro lado, no le dan demasiada importancia dado el margen tremendo de error de las encuestas del último año.

La gobernanza de Andalucía vuelve a ser una encrucijada. Susana Díaz se agarra a que es caballo ganador, con 33 escaños y un millón de votos y que su obligación es formar gobierno. Juanma Moreno y su jefe, Pablo Casado han decidido hacer lo que sea para unirse a Ciudadanos y Vox y expulsar a Díaz. Para ello han firmado un pacto con 90 medidas, entre tramposas, viejas y alguna arrebatada al Psoe. Pero la llave sigue estando en Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha Vox, que lejos de quedarse callado, aletea y dice que "o se cuenta con él y se asumen sus medidas, o se repetirán las elecciones". Y de paso, la lideresa andaluza, tampoco asume que ella es la causante de la pérdida de casi cuatrocientos mil votos socialistas que se fueron a la abstención.

El ejército nacional planta sus banderas en Cataluña primero, luego en Andalucía, y prepara sus tropas para asaltar al resto de España en cuanto las elecciones le brinden una oportunidad.

Quien te enfada te domina, dice un refrán popular. Muchos medios nacionales se encuentran estos días ocupados a fondo en la democrática faena de motivar a Casado, como si le hiciera falta, recordándole sus 137 diputados, que no volverá a reunir en los próximos años, para que aproveche la oportunidad de instigar a Sánchez hasta echarle del Gobierno, antes de que expire y agote totalmente la actual legislatura que ellos consideran arrebatada traicioneramente a Mariano Rajoy. Incluso a costa de Cataluña, que hoy por hoy se ha convertido, para Pablo Casado y Albert Rivera, en un arma de acoso y derribo al Gobierno como en su día lo fue ETA para Aznar contra Zapatero. Se reedita la percepción que la derecha tiene de la lealtad al Estado.

Tras su Consejo de MInistras en Cataluña, Pedro Sánchez se ve más cerca de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado, con el apoyo de ERC y PdCat, además de Podemos y el PNV. Lo que supone rehabilitar el bloque de la moción. El presidente tiene intención de presentarlos al Congreso en enero. En esas mismas fechas se abrirá el juicio oral a los independentistas encarcelados, y todas las expectativas quedan abiertas. Ello desazona cada vez màs a los líderes del PP y de Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera que lejos de querer una solución pacífica y negociada al procés, solo piensan en las elecciones anticipadas y aplicar el artículo 155 de forma unilateral y autoritaria.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha anunciado que no apoyará el “dieselazo” porque la transición energética hay que hacerla “de manera acompasada y no contra el sector del motor”.

Inés Arriadas, líder de la formación en Cataluña y Carlos Carrizosa, portavoz del partido en el Parlament han presentado una querella en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra los miembros de la Mesa respecto a la suspensión de los diputados encausados en el ‘procés’

Los primeros movimientos de sus partidos hermanos para ocupar San Telmo no han convencido a Vox. El Partido Popular y Ciudadanos han comenzado las negociaciones y se han reunido sin contar con el partido de extrema derecha, a pesar de que dependen de sus votos para “acabar con 36 años de régimen del PSOE”. Por su parte Cs se esconde tras los movimientos del PP para que no le situen en el mismo marco ideológico que Vox. Finalmente, Abascal ha dicho "que no quiere ser una alfombra para el socialismo con otras siglas".

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, ha asegurado en el debate monográfico sobre la situación en Cataluña, que en esta autonomía existe un golpe de Estado y ha responsabilizado a Pedro Sánchez de posibles muertos como consecuencia de la tensión política. Con este alarde de tremendismo, el líder de Cs se ha referido a las declaraciones del presidente Quim Torra de la pasada semana que recomendaba la "vía eslovena" para solucionar el proceso de independentismo.