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Edición testing    20 de enero de 2021

Alba Vergés

Madrid lleva semanas planteando que se puedan realizar test de detección rápida del Covid – 19 en las farmacias. Su objetivo es que toda la población madrileña pueda someterse a un test de antígenos antes de la campaña de Navidad para poder aliviar las restricciones, a pesar de la dificultad logística que esto conlleva. El vicepresidente, Ignacio Aguado, anunció que elevaría la petición al Consejo Interterritorial de Salud. A esto se sumó el Govern de Cataluña con la consellera de Salud, Alba Vergés. En cambio, el ministro de Sanidad, Salvador Illa ha contestado que no se niega a ello pero que las CCAA tendrían que presentar un plan detallado que asegure las condiciones de seguridad y eficacia en las farmacias. La presidenta Ayuso ante la negativa directa de la Agencia del Medicamento, elevó su petición a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El Govern ya ha establecido como será la desescalada en Cataluña. El Departamento de Salud ha propuesto un plan de levantamiento progresivo de las restricciones en la autonomía, que deberá ser discutido y posteriormente aprobado en la reunión del comité técnico del Procicat celebrada este miércoles y jueves. El plan consiste en cuatro fases, de una periodicidad de 15 días cada una, que comenzará el próximo lunes 23 de noviembre con la vuelta de las actividades al aire libre y la apertura de los bares con un 30% de aforo. Asimismo, se ha confirmado que se mantendrá el toque de queda en las cuatro fases.

La Consejería de Salud catalana ha rectificado en 24 horas su plan de abrir las puertas a discotecas y pubs bajo estrictas medidas sanitarias al observar la evolución del coronavirus en Cataluña, que acumula 200 casos por 100.000 habitantes en una curva de contagios que continúa creciendo. De esta forma, el govern de la Generalitat ha escuchado las críticas de médicos y epidemiólogos que aconsejaban en contra de esta decisión al considerarla “temeraria”. Las patronales de ocio nocturno han recibido este anuncio con indignación y denuncian que 30.000 familias dependen ahora mismo de uno de los sectores más castigados por la pandemia y que el Gobierno no ofrece ninguna solución para ellos.

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