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Opinión

Se ve luz al final del tunel, malas noticias para Casado
Malas noticas para la derecha. Ya se ve luz al final del túnel. Con ello, se les esfuma un poco más la esperanza de aprovechar la pandemia para derrocar al Gobierno. Tal como afirman los expertos parece que llegamos al pico y que las drásticas medidas de confinamiento empiezan a dar sus resultados. Esta pandemia tardará meses, si no años, en ser encarrilada y normalizada en nuestras vidas. Pero después de esto ya nada será igual. Los occidentales habremos pasado nuestro bautismo de sangre y fuego (en África y Asia ya lo hacen desde siempre). Pero aquí, en concreto en España, la sangre la han puesto nuestros mayores. Ellos han recibido la artillería masiva de un virus que se ha ensañado en la Tercera Edad, las Residencias y que a la vez ha convertido en héroes, y también en afectados, a aquellos que les atienden y ofrecen una mano mientras mueren.
La cantante Cecilia "Mi querida España"
La cantante Cecilia "Mi querida España"
Se llamaba Eva y se puso de seudónimo Cecilia. Yo me corté el nombre a los dieciocho años y me lo dejé en María. Cecilia nació en España el mismo año que yo. Le tocó expatriarse de niña. Yo nací en Argentina, pero me expatriaron cuando tenía meses y desde entonces mi única patria fue España estuviera o no estuviera aquí. España era mi única referencia por ser la patria de mis padres. España era la referencia de Cecilia estuviera en el país que estuviera. Hoy, como compatriota y coetánea le pregunto qué le parece lo que está pasando aquí, y siento su voz en mi memoria como si estuviera a mi lado.
El coronavirus es una cuestión de vida o muerte para el continente europeo

Crudo informe de Wolfgang Ischinger y Boris Ruge, presidente y videpresidente respectivamente de la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC)

En una editorial conjunta sobre la pandemia del COVID-19, Wolfgang Ischinger y Boris Ruge, presidente y videpresidente respectivamente de la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC), explican porqué la situación actual constituye una cuestión de vida o muerte para la Unión Europea. “Enfrentada la crisis más grande desde la Segunda Guerra Mundial, la UE debe enfocarse en ganar los corazones y las mentes”.
La crisis del coronavirus no la resuelven los jueces...

Esta semana varios sindicatos han denunciado, de manera simultánea, en los Juzgados al Gobierno de la Nación y a otros Gobiernos de alguna CCAA, exigiendo que, en un plazo perentorio, se entregara a sus representados el material de protección que piden en sus demandas para trabajar con personas afectadas por coronavirus.

Si el virus es global, la respuesta también ha de serlo

El COVID19 no es un cisne negro. Expertos y organismos internacionales llevan años alertando sobre la posibilidad real de una pandemia causada por un virus, además del vídeo de Bill Gates que circula masivamente por las redes estas semanas. A tenor de lo que estamos viendo, sin mucho éxito.

La deslealtad de la oposición española desagrada en Europa
La deslealtad de la oposición española desagrada en Europa

Llevo 23 días de confinamiento ya. Los primeros 5 días voluntarios al haber estado con personas que habían dado positivo, así que en estos días, que son muchos , he dedicado tiempo a entre otras cosas participar activamente en redes leyendo como la ciudadanía percibe esta crisis y las medidas que el Gobierno va implementando. La primera conclusión es que en esta país nunca nadie está contento. Somos el país del “pero”. Y segunda conclusión es la cantidad de gente que sabe de virus, medidas de emergencia y de cómo gobernar una situación como la actual.

Líderes europeos durante la celebración del Consejo Europeo del mes de febrero
Líderes europeos durante la celebración del Consejo Europeo del mes de febrero (Foto: Europa Press)

En julio de 2012, el entonces presidente del Banco Central Europeo, el italiano Mario Draghi, pronunció una de las frases que forman parte ya de la historia de la UE: “Haremos todo lo que sea necesario para salvar al euro. Y será suficiente, créanme”.

La gente sale a aplaudir a los balcones
La gente sale a aplaudir a los balcones
Tender la mano una y otra vez aunque te la muerdan. La oposición prefiere los crespones negros y el réquiem que el “resistiré” de los sanitarios y de los balcones solidarios. En situaciones de emergencia aportar soluciones y arriesgarse es de valientes y responsables. Incluso con posibles equivocaciones o errores por las prisas. Criticar y no hacer nada para achicar el agua que nos hunde y ahoga es de cobardes. Desde que la tormenta zozobra el continente y el mundo, la oposición ultraderechista, hace lo único que sabe hacer. Zarandear al capitán y a la tripulación, intentar echar por la borda al Gobierno y a la tripulación para ponerse ellos. No podemos esperar mucho más de esta generación de dirigentes ultras. Desde hace al menos dos años así lo han demostrado. Y aún así, desde el principio de la pandemia, hasta el día de hoy, el Gobierno de Sánchez no hace sino tenderles la mano para que ayuden. Mano que vez tras vez, muerden, para acto seguido quejarse de que el Gobierno la retira. Un juego perverso típico de desleales y trileros.
Sin tregua al virus con una fuerte unidad

Ahora solo tenemos un objetivo prioritario y para alcanzarlo un único camino. Hay que derrotar al virus para salvar vidas, pero solo será posible si lo hacemos juntos, pues es el único modo de derrotarlo, donde la reducción de la movilidad al máximo será fundamental. De no hacerlo sí la victoria será suya y los derrotados seremos nosotros.

Hay que apoyar al Gobierno con lealtad institucional y sentido de Estado

Ante el actual Estado de Alarma nacional provocada por la expansión del coronavirus, es necesario apoyar a este Gobierno con sentido de lealtad y de Estado. Ya es hora de que se apele a la sociedad, a la solidaridad y a la responsabilidad colectiva. Es momento de sacar a la palestra la generosidad política.

Por Kilian Cruz-Dunne (@KilianCD)

Lo que el Covid-19 me produce
(Foto: Europa Press)

En primer lugar, quiero dar mi pésame a los familiares y amigos de todas las personas que el Coronavirus ha segado la vida. Siempre estarán en el recuerdo de todos los ciudadanos del mundo.

Señor Casado, quizá sería buena idea fabricar más ataúdes...
(Foto: Twitter)
Mientras el mundo tiembla y en 170 países se sabe, a la baja, que hay más de seiscientas mil personas contagiadas del Covid-19 con casi 30.000 muertos, y se lucha a brazo partido -con lealdad y unión entre los Gobiernos y sus oposiciones- en España, la oposición, aparte de no aportar solucciones, lucha contra el Gobierno en lugar de contra el virus. Pero hete aquí que nos ha espeluznado a todos, el señor Casado con su única aportación de genialidad manifiesta: proponer que las banderas ondeen a media asta yque se hagan funerales de Estado o que se levante un monumento conmemorativo. Perdonad por mí crudeza, pero solo estoy esperando a que algún iluminado de estos que ahora tanto abundan por ciertos medios de comunicación deje caer que una medida contra la pandemia es fabricar más ataúdes...Apúnteselo señor Casado para el próximo Pleno del Congreso. Qué nivelazo!!

15º DÍA DE CONFINAMIENTO

Las banderas de Caín

Por desgracia España sigue siendo diferente, sin superar los doscientos años de retraso con lo que hay allende los Pirineos. Hay sectores que querrían que nuestro icono social fuese el cuadro de Goya donde dos individuos se dan de garrotazos hundidos hasta las rodillas en un lodazal. Hace unos días, en el 7º día de confinamiento se me ocurrió soñar que por fin, en la tragedia del coronavirus España podría tener un objetivo común al que vencer unidos por primera vez en nuestra Historia. Quería pensar que el veneno y odio que extiende la Brunete Mediática sería cosa de minorías… iluso…

A vida o muerte
Último pleno del Congreso. Sube a la tribuna Pablo Casado. Me preparo para oír lo de siempre contra Sánchez y contra el gobierno. Me preparo para el aburrimiento porque la indignación se me ha muerto de tanto usarla. Pero he aquí que, de pronto, las palabras del jefe de la oposición me alertan como una puñalada en el centro cerebral de la atención. La mandíbula inferior se me cae. Los ojos se me desorbitan. Mis oídos se preguntan, incrédulos, si han oído lo que creen haber oído.
“Helena: todos los espejos llevan su nombre”

Consuelo García del Cid Guerra es escritora, investigadora, superviviente de reformatorios franquistas y presidenta de la Asociación "Desterradas hijas de Eva".

El coronavirus aisla a los mayores
El coronavirus aisla a los mayores (Foto: EP)
Mil ancianos han muerto en las residencias de mayores. Cuando el Ejército ha entrado se ha encontrado auténticos Tanatorios. Pero a ellos todo eso les da igual. Nunca aceptaron el resultado de las urnas. No aceptaron -tan patriotas ellos- que tenemos un Gobierno de la Nación a quien corresponde ahora tomar la iniciativa y salvarnos de la pandemia. También les da igual. Creen que España es suya y de su patrioterismo. No tienen ninguna consideración. Incluso, en este último pleno del Congreso, interminable, el presidente del Gobierno, el ministro de Sanidad y los grupos parlamentarios dejaron claro que en momentos de crisis, cuando lo que nos jugamos son vidas, se espera de los representantes políticos unidad, lealtad y responsabilidad. Que va. A ellos les resbala. Siguen crispando y expandiendo el odio que creen les da algún rédito político.
¡Aplaudir! Salir a plaudir
(Foto: Europa Press)

La pequeña que vive en el edificio de enfrente de mi casa, se desgañitaba gritando: “aplaudir, aplaudir... salir a aplaudir”.

No sólo hay virus sanitarios, el virus del odio hace mucho daño
No sólo hay virus sanitarios, el virus del odio hace mucho daño
Quieren envenenar a la opinión pública. Y utilizan en el debate todas las armas a su alcance con ocasión de la dramática crisis de emergencia sanitaria, social y económica que padecemos en España, provocada por el coronavirus.
El coronavirus aviva la guerra fría
(Foto: Europa Press)

Algunos dirigentes mundiales han acudido a la terminología bélica para referirse a la lucha contra el coronavirus. Resonancias churchillianas se han escuchado en Macron, en Sánchez o en Conte. Menos en Merkel, siempre más comedida. No en Trump, que ha vuelto a dar buena muestra de su incontinencia y su imprudencia.

Una resiliencia prudente y con motivos para salir fuertes

Una distopía inimaginable hace pocos días nos acompaña cuando nos asomamos a la ventana de la información. Los acontecimientos se suceden a tal velocidad que nos resulta difícil procesar todo lo que sucede; pero no es el momento de la pusilaminidad. Ante lo que se nos viene encima se necesita la reacción permanente y la diligencia en afrontar la realidad. No obstante, todos tenemos las capacidades y los recursos que nos proporciona la posibilidad de responder con una resiliencia prudente.

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