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La Unión Europea trabaja en un pasaporte sanitario para ayudar a una reactivación más segura de la economía en verano
(Foto: EFE)

La Unión Europea trabaja en un pasaporte sanitario para ayudar a una reactivación más segura de la economía en verano

El Presidente Pedro Sánchez ha informado este viernes de que los veintisiete piden a Bruselas dureza frente al incumplimiento de los contratos de las farmacéuticas que retrasan la campaña de vacunación.

viernes 26 de febrero de 2021, 18:20h

Los Países Miembro han acordado la creación de un “pasaporte sanitario” que sirva para la reapertura de la actividad turística con la llegada del verano, cuando se espera que la campaña de vacunación permita una ligera vuelta a la normalidad. Este sistema se impulsa finalmente a pesar de las reticencias de varios países, entre ellos Alemania, Francia y Países Bajos, y con presiones de España y, principalmente, Grecia, que apremian al desarrollo del sistema tras el anuncio del primer ministro británico, Boris Johnson, de una desescalada paulatina en Reino Unido que ha llevado a reservas masivas de viajes. Aunque aún existen diferencias en los aspectos técnicos y jurídicos del pasaporte, según informaba la canciller alemana, Angela Merkel, “todo el mundo estuvo de acuerdo con que necesitamos un certificado digital de vacunación”. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también mantenía que “es importante tener una solución europea” para evitar la toma de decisiones unilaterales que ya se estaban discutiendo en varias naciones y que provocarían un escenario caótico que podría vulnerar el Acuerdo de Schengen. No obstante, desde Europa el presidente del Consejo, Charles Michel, recuerda que “la situación epidemiológica sigue siendo grave” y todos los miembros opinan en unanimidad que la prioridad es acelerar la campaña de vacunación.

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen se tuvo que enfrentar a preguntas sin respuesta tras las últimas noticias de AstraZeneca de que solo llegarán la mitad de las dosis acordadas y los líderes europeos se muestran preocupados de que estos continuos retrasos provoquen el incumplimiento de los objetivos de inmunización.

El Consejo Europeo se reunió este jueves de forma telemática para discutir la creación de un “pasaporte sanitario” que se baraja desde hace tiempo de cara a la llegada del verano y que ha conseguido un “creciente apoyo”. Este documento permitiría la reapertura del turismo en la que ha puesto especial hincapié Grecia tras el anuncio del primer ministro británico, Boris Johnson, de una desescalada progresiva que llevó a reservas masivas de viajes desde el país. Los Veintisiete parecen estar de acuerdo en comenzar el diseño del certificado que incluiría información sobre si el viajero ha sido vacunado, si tiene anticuerpos o una prueba diagnóstica reciente negativa. Algunos como Francia y Países Bajos se muestran más reticentes, mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, afirmó después de la reunión que la medida estaría preparada “en verano”.

España defiende este pasaporte desde el comienzo del año junto al resto de países mediterráneos, aunque con mayor paciencia que Grecia y otros países como Austria. A pesar de las reservas de otros países parece que esta vez el consenso sobre su creación sí se consiguió según las propias declaraciones de Merkel: “Todo el mundo estuvo de acuerdo con que necesitamos un certificado digital de vacunación”. No obstante, las cuestiones técnicas y jurídicas todavía quedan fuera del acuerdo ante el temor de que el sistema se pueda volver discriminatorio, mantenido desde Berlín y otros como Francia. En este sentido la canciller subrayó que esta documentación tendría que ser siempre “complementaria” pero no serviría para prohibir que aquellos que no lo tengan puedan viajar.

Aunque se defendió la medida, desde la propia Alemania con el apoyo de Francia y otros como Países Bajos muestran cautela evitando dar una imagen a Europa de que la situación permite volver rápidamente a la normalidad. El presidente del Consejo, Charles Michel, recalcaba en el comunicado oficial emitido que “la situación epidemiológica sigue siendo grave”, escenario que se complica con la llegada constante de nuevas variantes, y que, por el momento, “los viajes no esenciales deben ser restringidos”.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se mostró más cauta con la medida aunque mantenía que “es importante tener una solución europea” y así también evitar unilateralismos como los que se han dado en la estrategia común de vacunación por parte de Hungría. Se pretende evitar que cada país tome sus propias medidas de restricción de entrada y salida que puedan vulnerar el Acuerdo de Schengen, como mantienen ahora Alemania, Bélgica o Dinamarca. En estas líneas, Michel apuntaba a que se deben adoptar unas restricciones “proporcionales” entre socios. Von der Leyen también señaló que es necesario “trabajar rápido” si se pretende que esta medida llegue para el verano, ya que se necesitan unos “tres meses” para desarrollar todos los tecnicismos de un sistema de estas características.

“Serán una herramienta válida y útil. Hay que seguir trabajando en su desarrollo de manera conjunta para evitar que cada país elabore su propia fórmula, prevenir situaciones injustas y garantizar la protección de los datos personales”, destacaba el presidente, Pedro Sánchez, en la defensa de la medida. Lo que todos los Países Miembros han comprendido es que la falta de una medida consensuada llevará a la toma de decisiones unilaterales, decisiones que ya se estaban tomando desde varios países como Grecia, que ya ha llegado a un acuerdo con Israel para desarrollar un sistema similar al que se discute en Europa. Polonia, Chequia y Eslovaquia barajan la posibilidad de exigir una PCR para evitar periodos de cuarentena obligatoria, mientras que otros como Chipre también estudiaban sus propias medidas.

LA PRIORIDAD ES ACELERAR LA CAMPAÑA DE VACUNACIÓN

“Tenemos que acelerar urgentemente la autorización, producción y distribución de vacunas, así como la vacunación”. Este fue el consenso de todos los miembros tras las últimas noticias de la farmacéutica AstraZeneca de que solo llegarán la mitad de las dosis acordadas. Entre abril y mayo llegarán unos 100 millones de dosis y se teme que este ritmo no sea suficiente para alcanzar el objetivo marcado de que el 70% de la población europea esté vacunada a finales de verano, unos 255 millones de personas. De momento, el porcentaje se encuentra muy por debajo, solo un 2’5% de europeos están inmunizados, no alcanzando ni siquiera a toda la población mayor de 80 años, la máxima prioridad marcada.

Ursula von der Leyen se tuvo que enfrentar a las preguntas de todos los líderes, muchas que todavía no tienen respuesta, sobre los retrasos de producción de todas las farmacéuticas y la necesidad de crear calendarios fijos y mecanismos de transparencia sobre la producción y distribución de todas las dosis para evitar situaciones como la que se ha repetido ya dos veces con la vacuna de Oxford, y también las de Pfizer y Moderna.

El último anuncio de AstraZeneca ha dejado una indignación esparcida entre todos los líderes europeos que exigen a Bruselas mayor dureza para el cumplimiento de los contratos. Las represalias pasarían por la prohibición a las farmacéuticas de exportar su suero a terceros en el caso de que incumplan las pautas del contrato marcado con la UE. “Las empresas deben garantizar la previsibilidad de su producción de vacunas y respetar los plazos de entrega contractuales”, han zanjado. La presidenta ha señalado que todavía se trabaja en estas cuestiones, pero subraya que en Europa ya se han abierto 45 plantas de producción de los viales para acelerar los procesos. “Apoyamos los esfuerzos adicionales de la Comisión para trabajar con la industria y los Estados miembros con el fin de aumentar la capacidad de la producción actual de vacunas, así como para ajustar las vacunas a las nuevas variantes según sea necesario”, han suscrito todos los miembros en el comunicado oficial.

Desde Europa se espera ahora con ansia la llegada de la vacuna de Janssen/Johnson & Johnson que se aprobará en Estados Unidos con toda probabilidad hoy viernes. La Unión Europea recibirá 300 millones de unidades de este suero que es monodosis, por lo que serviría para acelerar notablemente la campaña de vacunación y así poder cumplir el objetivo marcado para finales de verano. Mientras, von der Leyen intentaba mandar un mensaje de tranquilidad a los Países Miembro que se muestran intranquilos por el posible efecto de las nuevas variantes: “Las medidas vigentes en toda Europa están funcionando. En la UE se han administrado 50 millones de dosis de vacunas. Y se está trabajando para abordar nuevas variantes. Nuestros esfuerzos darán frutos”, declaraba.

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