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Muere por Violencia de Genero una mujer de edad 61,  en Cartagena
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Muere por Violencia de Genero una mujer de edad 61, en Cartagena (Foto: EP)

La indefensión de las mujeres mayores víctimas de la Violencia de Género

sábado 21 de noviembre de 2020, 14:00h

Once de las mujeres asesinadas este año por sus parejas o exparejas tenían mas de 60 años, esta cifra supone el 27,5% de todas las mujeres victimas mortales de crimen machista durante el 2020, si retrocedemos en el tiempo podemos observar como las mujeres mayores de sesenta y cinco años victimas de crímenes machistas. Entre el 2010 y 2015 fueron el 25% del total; si analizamos estos porcentajes y los comparamos con las 1.058 denuncias interpuestas por mujeres mayores de 60 años, en el año 2019, constatamos que suponen el 3,3% del total de las denuncias por violencia de genero interpuestas.

La primera reflexión a que conducen los antecedentes arriba indicados es que la violencia contra las mujeres mayores esta invisibilizada, lo que conlleva la questón ¿Cuáles son las causas de la violencia invisible que sufren las mujeres mayores?

Dar una respuesta ante un problema multifactorial no es fácil, no obstante hay una serie de datos i circunstancias singulares, que pueden ser indiciarias de la multicausalidad del ocultamiento de la violencia de género en estas mujeres.

Una de las respuestas las podemos hallar en las leyes; el Derechos es el instrumento de poder por excelencia, que ordena la vida de las personas, indica lo de está o no está permitido, legitima los comportamientos sociales y deslegitima las personas que las contravienen.

Las mujeres que hoy tienen mas de sesenta y cinco años que contrajeron matrimonio antes de cumplir 25 años, fueron consideradas menores de edad a todos los efectos. Hasta el año 1975 las mujeres debían obediencia al marido, este deber de obediencia no desapareció totalmente del Ordenamiento Jurídico Español hasta la reforma del artículo 109 de la Ley de Enjuiciamiento criminal de 1999. Hasta el año 1981 el esposo era el administrador único de la sociedad de gananciales y la sociedad económico matrimonial en la separación de bienes, de forma que las mujeres sólo podían ser propietarias de los bienes heredados o aquellos que el esposo estaba dispuesto que se intitulara a nombre de los dos.

Otra norma muy relevante y de control de las mujeres fue que el marido tenía la patria potestad exclusiva, hasta el punto de que podía dar en adopción a un hijo o una hija sin el consentimiento de la madre. Esta norma estuvo vigente hasta el año 1981.

Las reformas legislativas no son interiorizada automáticamente por la sociedad, a los datos jurídicos hay que adicionar otros sociológicos que nos situarán la indefensión en la que estaban las mujeres, que les impedía casi totalmente ser autónomas.

El “Estudio sobre las Mujeres Mayores de 65 años víctimas de Violencia de Género” de la Delegación de Gobierno para la Violencia de Género publicado en el 2019, nos indica que el 9% de las mujeres encuestadas no han ido nunca a la escuela, y el 64,9% no han completado la enseñanza obligatoria; el nivel de estudios que se esperaba de la mayoría de ellas era que “fuera suficiente para mantener el hogar”, a ello hay que adicionar que muchas mujeres que estaban trabajando por cuenta ajena cuando contrajeron matrimonio, estaban obligadas a dejar su trabajo percibiendo una dote. En general las mujeres casadas solo trabajaban en casa o en empresas en las que no había hombres o estos eran muy pocos.

El mismo estudio señala que el 40% de las mujeres entrevistadas aguantaron 40 años de violencia continuada y otro 27% que habían convivido con el violento entre 20 y 30 años.

Para las mujeres, las consecuencias han llegado hasta el día de hoy, dependencia habitacional y económica del violento.

La precariedad economica se manifiesta de un modo indubitado en el análisis de las pensiones, Las mujeres que estuvieron de alta en la Seguridad Social Obrera hasta 1 de enero 1967 tiene las pensiones de jubilación SOVI que consisten en 14 pagas de 435€, la media de las pensiones contributivas de jubilación o invalidez de las mujeres esta alrededor de los 700€ y las de viudedad 600€, todavía, de cuantía inferir, están las pensiones no contributivas de invalidez o jubilación cuyas cuantías dependen del número de personas que convivan en la unidad familiar: del total de las pensiones no contributivas las mujeres son el 82,43%. También las pensiones tienen brecha de género.

Por último, dentro de los datos sociológicos cabe señalar la soledad de las mujeres mayores víctimas de violencia de género, en muchos casos los hijos e hijas no facilitan que la madre pueda envejecer en paz, y en los mas graves, son los hijos e hijas quienes le piden a la madre que se encargue de la salud y de la atención y bienestar del cónyuge violento, aún cuando no convivan con él.

Las administraciones públicas tienen que dar una respuesta adecuada a las mujeres mayores victimas de violencia machista, lo que obliga a garantizar, como mínimo ingresos mínimos para su supervivencia, no basta la pensión del artículo 27 de la Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de medidas de protección integral contra la violencia de género; y además, desarrollar el artículo 28 de la referida L.O. y garantizar una plaza en residencias de tercera edad en todos los supuestos en los que el juzgado no atribuya a la mujer el uso y disfrute de la vivienda familiar, o en los que ella no tenga una vivienda propia libre para su uso.

Naciones Unidas describe como el hogar el es espacio de mas riesgo para la vida y la integridad de las mujeres. Después de tanto sufrimiento y tantas contribuciones a la vida que han hecho y hacen las mujeres mayores, no se puede ni debe dejar que “se tiren a la piscina sin agua”, tampoco se debe ignorar el derecho que tienen a vivir y envejecer en paz. Asi dejarán de estar indefensas.

Maria Duran i Febrer

Directora del Institut Balear de la Dona

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