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Isabel Pantoja y Juan Gabriel, dos divos latinos
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Isabel Pantoja y Juan Gabriel, dos divos latinos

Cuando acabe el circo, Kiko “Pantoja” se quedará solo, arruinado y… ¡sin madre!

domingo 15 de noviembre de 2020, 18:05h

De todas las relaciones humanas se dice desde los tiempos más remotos que el único vínculo que puede sobrevivir, sin mantenimiento y sobre todas las calamidades, es el de la madre. Vender a una madre es el mayor de los oprobios. No por casualidad, las puertas y alrededores de las cárceles están llenas de madres afligidas que visitan a sus hijos, ya sean asesinos, violadores o criminales de toda calaña. Una madre no deja jamás de ser madre. España entera asiste estupefacta al linchamiento atroz y descarnado de la telebasura en pleno a una de las artistas, "española y universal“, más castigadas de la historia. Lo más abyecto es que este show mediático utiliza como vehículo al “marinero de (cortas) luces" nacido del torero y la tonadillera más universal que tenemos en España aún viva.

Los plumillas televisivos de la prensa del corazón, esa parte del sector más vendido, que tarifa a diario ante millones de televidentes sus propias miserias (la de ellos mismos, digo) y las vísceras de sus vidas hipotecadas, tanto más rotas, cuanto más aumenta su cuenta bancaria y sus deudas con Hacienda, se han puesto todos “a la orden" de un patrón al que hace años "vendieron su alma”. A favor de obra, como gusta decir uno de los presentadores mas omnipresentes y acaudalado de la llamada telebasura, aunque millonaria en audiencias. Un 31 por ciento de audiencia, de este fin de semana, les ha pagado y les ha justificado un “linchamiento sin precedentes en la plaza pública” a una de las artistas que más años se ha pasado encima de los escenarios, paseando su arte por todo el mundo. Puede gustar o no gustar, pero la folcklórica recluida hoy en Medina Sidonia, rota de dolor ante lo que está pasando, es una leyenda viva, con millones de fans y admiradores por todo el mundo. Una cantaora que ha pisado los mejores escenarios del mundo latino, y a quien le han compuesto los grandes genios, desde Perales hasta Juan Gabriel, el universal "divo de Juárez", su íntimo amigo ya fallecido, el artista que más éxitos ha creado en todo el mundo y que más discos ha vendido en todos los tiempos en latinoamérica, España y Estados Unidos.

La esclavitud de las audiencias en los programas en los que "todo vale", establece estos días y a todas horas, que el que no tire la piedra para lapidar a la folclórica se queda ese día sin cobrar. Además, con las gigantescas audiencias, van a contribuir a elevar sus cachés y asegurar el futuro de este tipo de programas donde se cruzan todas las líneas de la ética, con tal de “subir y subir y cobrar y cobrar buenos dividendos a diario en función de cuantos más despojos humanos sirvan a la audiencia”. Morbo y linchamiento en estado puro.

Los ingredientes están servidos. Un torero muerto en la plaza. Una floclórica figura universal. Una herencia de tronío y apta como escenario de una telenovela al más puro estilo cañí, la cantante, el torero, la finca, hectáreas y hectáreas con ganado y cultivo. Algo tan difícil de administrar y mantener, para una simple viuda por muy cantante universal que sea, por muchos millones de fans que tenga, y por muy “viuda de España” que le bauticen.

Una finca que sólo facturando millones a espuertas podría ser conservada durante casi cuarenta años, desde 1984, año en que murió el joven torero en pleno auge de su fama. Gran y principal error de la tonadillera, haberse aferrado a la finca con uñas y dientes, lo único que ella posiblemente considera que le ataba a aquel “marinero de luces…” que le escribió Jose Luis Perales para ella y sólo para ella y que ha vendido millones de discos por todo el mundo.

Marinero de luces, con alma de fuego

Y espalda morena

Se quedó tu velero perdido en los mares

Varado en la arena

Olvidaste que yo, gaviota de luna

Te estaba esperando

Y te fuiste meciendo en olas de plata

Cantando, cantando

A todos estos “plumillas que venden su alma al diablo”, poco o nada les importa ahora, agarrarse a un pobre diablillo, huérfano de padre, y ahora al que pueden dejar sin madre, a este nuevo “marinero de (cortas) luces”, que se ha pasado la vida, como tantos hijos de artistas universales, privado de la presencia materna y en manos de nanis y colegios internos. A este nuevo “marinero de (cortas) luces", que se ha pasado la vida declarando un amor sin condiciones y una admiración ciega por la madre, sin haber roto en casi cuarenta años de vida el cordón umbilical. “Es mi madre” decía, cuando le preguntaban por el dolor de la madre ausente. Y ahora, cual ventríloco manipulado sin piedad, lanza rencor y miseria por esa boca ante casi cuatro millones de atónitos espectadores, apuntado y guiado por un coro de mercenarios del show, que le exprimirán y dejarán tirado cuando el oro de las audiencias termine.

Ese supuesto abandono de "mala madre", es el estigma de ser hijo de diva, lo mismo, ni más ni menos, que les ha pasado a tantos hijos de otras folclóricas de entonces (años cincuenta, sesenta, setenta y ochenta). Con un mismo patrón, me refiero, por citar algunas de las más grandes y de las más recientes, a Lola Flores, Carmen Sevilla, Rocío Jurado, Rocío Durcal. Madres ausentes, de hijos que quedaban con los padres o con las tatas. Pero, ella, la de Medina Sidonia, como las otras, son y fueron auténticos “animales de trabajo” procedentes de familias muy pobres, de pueblos y padres sin cultura, y que pasaron taconeando encima de un escenario la mayor parte de sus vidas, sacrificando grandes temporadas sin ver a los hijos y lejos de su patria. Antes eran así las cosas. Manteniendo desde niñas "con su arte y su trabajo" a toda la familia, madre, padre, hijos, hermanos, tíos, tías, el coro, los músicos, la peinaora, la sastra, el manager, etc. Auténticas máquinas de trabajar y sacrificarse.

Mujeres que se han creado un mito, el personaje, dificilísimo de separar de la persona, de la niña humilde de pueblo, que fueren casi todas ellas, auténticas artistas de un arte que movió millones y millones de emociones, admiración y seguidores rendidos a sus pies por todo el mundo. ¿Quien no sucumbe a eso?. ¿Se puede acaso medir con los mismos baremos la presencia materna de estas mujeres?.

Me repugna el linchamiento, el simple hecho de que mercenarios de la plumilla (prensa del corazón se llaman) se permitan actuar cual hordas embrutecidas, lapidando en la plaza pública a una artista, a una persona, erigiéndose en jueces y esgrimiendo los pueriles argumentos de si “es mala madre", "mala persona", de que "si ha estafado al hijo" y epítetos mucho peores. Y total, ¿por qué?. Porque ha administrado mal -aunque todavía la conserva después de casi cuarenta años- la finca, principal herencia del torero -su marido por cierto- y por ello, aprovechan para acusarla de todos los pecados del averno, incluso los que rompen la entraña de una madre: "haber abusado económicamente del hijo…" En fin. Y lo dicen ellos. Es demoledor observar el sin freno de estas actitudes, máxime a sabiendas de que están utilizando la ignoracia y falta de madurez, de un pobre chico malcriado, un hombre de casi cuarenta añazos que se comporta como un adolescente vengativo, que ha pasado la mayor parte de su tiempo, desde que es mayor de edad, entre el despilfarro, el consumo abusivo de sustancias, entrando y saliendo de tratamientos...Cerrando garitos nocturnos, rodeado de golfos y mujeres de vida facil, para gastar en una noche miles y miles de euros llegados a sus manos, no por ningún mérito propio, sino sólo y exclusivamente, "por ser vos hijo de quien soís". Un chaval, que sólo por haber nacido de la entraña de una madre artista, podría vivir el resto de su vida, cuando ella muera, sólo de los royaltis de una grandísima trabajadora del flamenco y la copla.

¿Pero cómo se les ocurre acusar a la madre de haberlo utilizado como tarjeta de crédito personal?. Alguien en su sano juicio es capaz de pensar que sin el apellido materno, este hombre, ya en edad de haberse consolidado por sí mismo, hubiera sido requerido para hablar en televisión o hacer algún bolo, cuando en realidad no ha aprendido ningún oficio, ni canta, ni baila, ni tiene voz, ni es artista, ni ha hecho carrera, ni oficio ni beneficio ¿y la madre, la gran artista, harta de mover escenarios con sesenta mil y cien mil personas a sus pies, lo ha utilizado? ¿O más bien lo ha tutelado, protegido y ayudado para que no se quedara en la calle tirado sin nada?. Cómo es posible, que unos billetes diarios hayan retorcido el análisis de toda esta panda de mercenarios del “corazón”?. Resulta muy sospechoso que entre tantos analistas, todos estén del mismo lado ¿no es raro?.

En fin, pena da cómo lo están utilizando porque para cuando acabe el circo, lo más probable es que acabe tirado, ahogado en sus deudas, en su zozobra, solo, desorientado (como está ahora y ha estado la mayor parte de su vida) arruinado… y sin la madre que ha sido siempre refugio y salvamento de todos sus traspiés y errores existenciales. Con mayor o menor acierto, pero con la voluntad férrea que da a una madre no abandonar a un hijo a su suerte.

Por cierto, la “viuda de España” ha tenido un pecado, o muchos, no lo se, pero el principal es querer salvar y mantener la finca cuyo usufructo y responsabilidad le dejó el torero. Como muy bien explicó, Ramón Calderón, abogado y amigo del torero y albacea del hijo, contradiciendo a este coro de linchadores mediáticos, el reparto se hizo legalmente y la cantante no cometió ni ha cometido ninguna ilegalidad. Quizá ese refugio, esa propiedad, es lo que más marcó su vida. Por eso a toda costa, sin importarle sacar dinero de aquí, de su arte, de allá, de ayudas de gente rendida a sus pies, o de acullá, con bancos, mala administración, etc, lo esté intentando todo. Pero es que, hay que poner cada cosa en su contexto, conocemos muchos artistas, grandes profesionales, Concha Velasco, Luis del Olmo, Carmen Maura, Bertín Osborne… y muchos más que no han sabido administrar sus patrimonios (ni lo que sería la herencia de sus hijos). Conocemos a otros muchos, luchando con uñas y dientes para que Hacienda no se lo lleve todo (es el caso de la tonadillera que nos ocupa), y sobre todo, conocemos la vida y miserias de muchos de esos que se sientan en la telebasura, hoy mismo, lapidando a la tonadillera sevillana, cuna de Andalucía, que tienen muchos asuntos turbios con Hacienda, incluso deben millones como ellos mismos han admitido, quizá como ella misma, así que es intolerable asistir impertérritos a un acto gigantesco de hipocresía y malas artes, uno más en esta sociedad donde los límites entre el show y el derecho al honor y la imágen, se han borrado. El que esté limpio que tire la primera piedra.

Por cierto. Pantoja no ha estafado al hijo con la "herencia envenenada". La realidad es que no para de buscar maneras y más maneras de salvar Cantora, la herencia del torero. ¿Qué creen todos esos "justicieros profesionales"que se atribuyen la facultad incluso de juzgar su moral y su vida privada, su capacidad como madre? ¿Qué creen?, ¿qué quiere salvar Cantora para llevársela a la tumba?¿No podrán pensar por un minuto que con un hijo con esas luces y esas sombras, la madre haya querido salvar la propiedad para dejarle una herencia limpia?¿O es que creen que se quiere llevar Cantora al otro mundo?

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