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Entrevista a Carmen Domingo: 'El buenismo de cierta izquierda... es más peligroso que la derecha'
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Entrevista a Carmen Domingo: "El buenismo de cierta izquierda... es más peligroso que la derecha"

La periodista y autora de "Derecho a decidir", muestra su crítica con las maneras de entender el feminismo de una parte de la izquierda.

lunes 02 de noviembre de 2020, 11:32h

¡Cuarto y mitad de cuerpo de mujer, oiga! Como si de una casquería se tratase el mundo desde el principio de los tiempos asedia sin piedad ni escrúpulos a la mitad de la población. En pleno siglo XXI la cosa, en lugar de cambiar, se reinventa. Comprar, vender o alquilar a las féminas como objetos o depósitos del placer del masculino está a la orden del día. Basta ver como el aborto sigue sin ser un derecho en muchos países o cómo la fábrica patriarcal de hacer millones se llena los bolsillos explotando sexual y reproductivamente a las mujeres o imponiendo religiones patriarcales en plena era de tecnología.

Y es que, como explica la periodista, conferenciante y escritora catalana Carmen Domingo, “el 52% de la población sigue todavía subalterna y vulnerable”. Por eso la reconocida feminista y licenciada en Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona, ha decidido meter el dedo en el ojo del victimario.

Y lo ha hecho a conciencia y como ella sabe: escribiendo “Derecho a decidir”, un libro que rebosa datos, argumentos y que saca a la luz “la mano de grupos de presión y lobbies que se desenvuelven con soltura y sin complejos en el marco de democracias despolitizadas y preocupadas sólo por los beneficios económicos”.

Porque como bien dice Almudena Grandes, prologuista de la obra, “la libertad no puede ser una trampa. Nunca debería invocarse la libertad de nadie para atraparlo en una situación en la que queda inerme, sin armas para defenderse. Sin embargo, esa es exactamente la técnica de una nueva misoginia, nacida al calor de las doctrinas ultraliberales que campean en la jungla del mercantilismo salvaje, aplica al cuerpo de las mujeres”.

- ¿La libertad de la mujer sigue siendo la quimera que se roza, pero no se alcanza?

  • Pues eso parece, sobre todo cuando, en contra de lo que pensábamos, todavía tenemos “el enemigo en casa”. Un enemigo muy bien protegido por el neoliberalismo amparado por el patriarcado que, en definitiva, es el que más se beneficia de que el feminismo siga siendo una quimera.

- ¿Qué papel juegan los medios en todo este guirigay patriarcal? ¿De qué manera se puede dar la vuelta a esta tortilla?

  • Los medios de comunicación, no voy a descubrir la sopa de ajo, juegan un papel fundamental. Tanto en la defensa del feminismo, como en lo que pensamos acerca de las medidas de la covid o de la llegada de emigrantes. Vivimos en un sociedad en la que, por desgracia, cada vez más se piensa menos, y se asume lo pensado por los otros. O sea, que si leemos en un titular de algún medio que a nuestro juicio sea de referencia : “la libertad de las mujeres pasa por decidir lo que quieren hacer con su cuerpo”, ni nos detenemos a pensar que tal vez, ese es un titular trampa que oculta que ninguna de nosotras tenemos derecho a decidir si no tenemos dinero detrás. Lo de la habitación propia de Virginia Woolf ya no es solo para escribir, es simplemente para poder vivir con dignidad.

- En el libro se muestra cómo el dinero lo compra todo ¿El mercado no tiene escrúpulos?

  • Por supuesto que no, el mercado solo piensa en los beneficios económicos, no en las personas. Y, lo peor, a veces las personas ni se dan cuenta de que el dinero tiene más poder que ellas mismas sobre su vida. ¡Ojalá podamos de verdad hablar de libertad un día, y no solo de libertad para los que tienen dinero para pagarla!

- El uso del mantra de los deseos ha calado hasta el tuétano amparado por una supuesta izquierda que además se dice feminista.

  • Esa es la gran trampa. Por desgracia la izquierda moderna, esa izquierda salida en su mayoría de los movimientos cercanos al 15M o del propio 15M en realidad era un grupo de personas descontentas con “no sé qué” a las que, claro, se les escapa el tema de la ideología. Se creen que basta con decir: “deseo X” para tener derecho a acceder a ello si tenemos dinero para conseguirlo.

    De nuevo el dinero. De nuevo la imagen que nos han vendido los medios y que “hemos comprado”. De nuevo los futbolistas, los actores, los periodistas haciendo gala de cómo usan su dinero y ejemplificando y generando la necesidad, o transmitiendo la impunidad sería más exacto, de lo que podemos “desear” y que, por tanto, queda legitimado. Un “deseo”, dicho sea de paso, que casualmente solo perjudica a las mujeres.

- ¿Dirías que el pensamiento crítico es menos crítico?

  • Diría que hay una gran escasez de pensamiento crítico.

- ¿Cómo se come que el gobierno progresista comparta mesa con una izquierda machista que además ostenta el Ministerio de Igualdad?

  • Por la falta de criterio político e ideológico en lo referente al feminismo algo que, parece, les da igual. En realidad la sensación es que antes que preocuparse por las mujeres y el feminismo, siempre están otros temas: los ancianos, los niños, los veganos, las vacas que corren libres, incluso están los hombres a los que le ha dado ahora por sentirse mujeres y luego ya, cien preocupaciones después llegamos las mujeres. Quizás por eso el Ministerio de Igualdad está en manos de quién está.

- Como mujer ¿qué te pasa por el cuerpo cuando escuchas que en nombre de la diversidad se nos quiera borrar? ¿Hay que alzar la voz a todo ello a pesar de que te estigmaticen por ello con determinados insultos?

  • Yo quiero confiar en veintiún siglos después no nos han borrado y no lo van a conseguir. Dicho esto, habrá que pelearlo, porque, el poder del neoliberalismo es inmenso, y ese poder unido al patriarcado multiplica la fuerza y si, además, jugamos con una sociedad infantilizada, poco dada a la lectura y a la comprensión lectora y que es capaz de comprar un discurso capitalista y asumirlo como si fuera progre, sí, claro, hay que alzar la voz hasta desgañitarse. Pero ahí andamos. De la infantilización de los insultos ya ni hablo.

- ¿Quién es más peligroso: ¿el buenismo de cierta izquierda o el extremismo del PP, Ciudadanos y Vox?

  • Sin duda ninguna es muchísimo más peligroso el buenismo de la izquierda. Esa falsa tolerancia que está más pendiente de aplaudir una vaca que “se escapa”, como ocurrió hace poco, que de preocuparse si las becas comedor llegan a las casas; más pendiente de “exigir” un derecho a sentirse lo que uno considere, que a partirse la cara por la igualdad de la mujer.

- ¿Hay que señalar a los y las enemigas que están en nuestras filas?

  • Por supuesto, en realidad lo más triste es que se han colado en nuestras filas.

- Si Clara Campoamor levantara la cabeza…

  • Daría más de una colleja.

Nuria Coronado Sopeña es periodista, conferenciante, organizadora de eventos y formadora en comunicación con perspectiva de género. Autora de Mujeres de Frente y Hombres por la Igualdad (Editorial LoQueNoExiste); Comunicar en Igualdad (ICI). @NuriaCSopena

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