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Amaya Martínez Grisaleña, diputada de Vox en el Parlamento Vasco
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Amaya Martínez Grisaleña, diputada de Vox en el Parlamento Vasco

El Parlamento Vasco recibe a Vox con un cordón sanitario que limita la actividad parlamentaria de su primera y única diputada

jueves 13 de agosto de 2020, 15:22h

Tras las elecciones en el País Vasco, que se resolvieron con una nueva victoria del PNV, las insituticones vascas van dando pasos en esta nueva legislatura. Estos días se celebran plenos que establecen las reglas de funcionamiento para la recién estrenada cámara autonómica. Este mismo jueves se aprueba el dictamen de la comisión de incompatibilidades y la fecha de la sesión de investidura de Iñigo Urkullu que será el 3 de septiembre. Una de las novedades de esta nueva legislatura es la llegada de la ultraderecha de Vox al parlamento regional. Y los grupos políticos, excepto el PP-C's, preparan ya un cordón sanitario que limitará las actividades de su única representante, Amaya Martínez Grisaleña. PNV, Bildu, PSE y Podemos han llegado a un acuerdo para reducir al mínimo la presencia pública de la diputada electa por Álava.

Las instituciones vascas comienzan a andar en la reciente legislatura con la apertura de su Parlamento autonómico y la aprobación de las normas que marcarán las sesiones de la cámara regional. Una de las novedades de este mandato es la llegada de una diputada de la ultraderecha de Vox y todos los grupos parlamentarios, excepto PP-C's han preparado un 'cordón sanitario' que reducirá la actividad parlamentaria de nuevo partido.

Este jueves, la portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte, a su llegada a la Cámara Vasca ha sostenido que “a la ultraderecha hay que ponerla en su sitio y no puede, en ningún caso, marcar la agenda política de esta parte del país”. Respecto a esto, considera que a pesar de que Vox disponga de un tercio del tiempo para intervenir en el Parlamento, deben evitar que marque la agenda de Euskadi, por ello considera de gran importancia que el resto de partidos “tengan muy claro que no lo puede hacer y que tiene que estar en un segundo plano porque a la extrema derecha hay que combatirla desde el principio”. “Lo hemos hecho en el pasado, lo vamos a hacer ahora y lo haremos también en el futuro, si hace falta”, ha señalado la portavoz.


El PNV, EH Bildu, PSE-EE y Elkarrekin-Podemos han acordado que la portavoz de Vox, que estará en el Grupo Mixto, tendrá un tercio del tiempo de intervención respecto al resto de portavoces. Así, si cualquier otro portavoz político tiene 15 minutos de tiempo en el estrado del parlamento, Amaya Martínez Grisaleña, tendrá tan solo 5. También se limita su posibilidad de presentar iniciativas, una cada tres plenos. Lo mismo ocurre con las interpelaciones y preguntas y solo podrá presentar una interpelación y cuatro preguntas cada tres sesiones. Otros partidos pueden presentar dos iniciativas por pleno. Por último, Vox solo podrá contratar a un asesor, un número mucho menor al que tienen el resto de formaciones: Trece serán para el PNV, diez para EH Bildu, siete para el PSE-EE, cinco para Elkarrekin Podemos-IU y para PP+Cs.

Este reparto, que posiblemente será reclamado por Vox, se basa en que la formación 'natural' del Grupo Mixto es la compuesta por tres diputados de diferentes partidos que se reparten los tiempos. El reglamento, sin embargo, indica que "las intervenciones en los debates de los componentes del Grupo Mixto tendrán, en su conjunto, la misma duración que la de un grupo parlamentario, independientemente de que las intervenciones se produzcan en el mismo turno o en turnos diferentes". Y también que "la participación del Grupo Mixto en las actividades del Parlamento será idéntica a la de los restantes grupos". El problema, ahora, es que solo Vox está en el Grupo Mixto y el resto de partidos consideran que no debe tener disponible todo el tiempo ya que se igualaría al resto de formaciones con grupo propio. Pero hace dos legislatura ocurrió lo mismo con UpYD que obtuvo un solo diputado y, en esa ocasión, sí pudo disponer de todo el tiempo.

La coalición que forman PP-C's se ha desmarcado ya del acuerdo que el resto de grupos aprobará sin problemas en la mesa del Parlamento. Pero la portavoz de los independentistas de Bildu, Iriarte, apuesta por imponer un “cordón sanitario para el fascismo de Vox” en la Cámara vasca, señalando que a la extrema derecha no se le puede “dejar espacios” confiando en sus experiencias pasadas contra este partido “La hemos combatido siempre y la seguiremos combatiendo”, ha concluido la portavoz.

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