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Entrevista a Tasia Aránguez Sánchez, doctora en Derecho, licenciada en Filosofía y activista de la plataforma feminista “Contra el borrado de las Mujeres”

“Para la teoría queer nacer con vagina se convierte en un privilegio”
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“Para la teoría queer nacer con vagina se convierte en un privilegio”

viernes 03 de julio de 2020, 15:52h

El anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual que el Ministerio de Igualdad ha presentado en un abrir y cerrar de ojos, ha provocado un tsunami en el movimiento feminista nunca antes visto. Y la desazón no es para menos. Las feministas no solo desconfían del “sí, pero no” abolicionista de Irene Montero que se declara como tal, al mismo tiempo que dice que “es complejo y necesitamos datos para acabar de verdad con la explotación sexual".

Ahora, suman a esta indignación, la que llevan denunciando desde hace meses con un texto que entra en contradicción con la Ley contra la Violencia de Género y con la Ley de Igualdad, al incluir terminología identitaria acientífica y basada en percepciones personales. Una terminología que para el movimiento feminista -con el que hasta ahora la ministra no se ha sentado-, niega “la realidad material del sexo que está en el origen de la violencia y la discriminación que sufren las mujeres”, tal y como reconoce Tasia Aránguez Sánchez, doctora en Derecho, licenciada en Filosofía, docente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada e integrante de la Plataforma “Contra el borrado de las Mujeres”.

Hablamos con esta reconocida especialista en teoría feminista, feminismo jurídico y en derecho a la salud de las mujeres para conocer lo que se esconde tras un Ley que pretende acabar con el sujeto político del feminismo.

  • ¿Lo queer no solo daña a las mujeres y también a las personas transexuales?

Así es. Las nuevas leyes perjudican a las mujeres que somos más de la mitad de la población y a las personas transexuales. Sustituyen la palabra “transexualidad” por la palabra paraguas “trans”, que alude a personas “transgénero”. La transexualidad es un asunto serio; se refiere a personas que tienen un diagnóstico de “incongruencia de género” (antes llamado “disforia”) y sufren mucho por experimentar un prolongado rechazo hacia su cuerpo sexuado. Como sabemos, la categoría legal “sexo” registra un hecho empírico y médico, si el bebé es macho o hembra (por decirlo en términos biológicos). Sin embargo, la ley vigente de 2007 establece una excepción, permitiendo el cambio de sexo registral a las personas transexuales que se hormonan durante dos años y que acreditan un deseo persistente de modificar su cuerpo y de ser del sexo contrario.

  • ¿Las nuevas leyes que se quieren aprobar frivolizan con este sufrimiento?

Totalmente porque ponen el cambio de sexo registral al alcance de personas “transgénero”, que no tienen intención alguna de hormonarse ni de someterse a ningún cambio (por ejemplo, hombres que se declaran mujeres, pero continúan con su barba y su corbata), travestis ocasionales, hombres que se sienten de género fluido (van cambiando), etc. Con las nuevas leyes que se quieren aprobar, un hombre heterosexual con cuerpo de hombre y aspecto de hombre podrá entrar en espacios seguros para mujeres y niñas, como baños y vestuarios. Esto pone en peligro a las mujeres y también a las personas con disforia que se han operado, han cambiado su sexo legal y que hacen un uso pacífico y respetuoso de los espacios de mujeres.

  • ¿Cómo se ha llegado en nada de tiempo a que la biología sea tomada como un discurso de odio o a que denunciar la opresión de las mujeres sea transfobia?

El discurso de odio es delito en el Código Penal desde 2015. Es delito un discurso que contenga odio sexista contra las mujeres y es delito un discurso que contenga un mensaje homófobo o tránsfobo. Lo llamativo es que, si consultamos el los “Informes sobre la Evolución de los incidentes relacionados con los delitos de odio en España”, observamos que las detenciones e imputaciones por delitos vinculados a la homofobia y la transfobia representan seis veces más que las imputaciones por motivos sexistas: ¿es que vivimos en una sociedad en la que las mujeres sufrimos muy poco odio?

Estas cifras de imputaciones ponen de manifiesto lo que ya intuimos: la sociedad es capaz de ver el odio racista o el odio hacia homosexuales, pero está ciega ante el odio cotidiano que, sin ir más lejos, sufrimos las mujeres en la pornografía y en los programas corrientes de televisión que nos sexualizan o estereotipan. Cuando se produce un debate social en el que los intereses de las mujeres son dañados por los supuestos intereses de una minoría, la sociedad es incapaz de percibir los mensajes de odio contra las mujeres. Las que están sufriendo las acusaciones de fobia son solo las mujeres, aunque claramente hay mucho machismo aquí.

  • Hay un dato curioso del que se habla poco y es que quienes asesinan y golpean a las personas transexuales son hombres.

Efectivamente. Sin embargo, son las mujeres las que aglutinan casi la totalidad de las acusaciones de discurso tránsfobo. Incluso hablar de nuestros cuerpos (menstruación, endometriosis, mutilación genital femenina) se considera “fobia”. Nuestras vidas se consideran fobia.

  • Kate Millet hablaba de la opresión de un sexo sobre otro. ¿Qué diría de esta nueva opresión en el nombre del género?

Esto forma parte de la clásica opresión de un sexo sobre otro. Muchas de las mujeres que hemos alzado la voz contra la entrada en las leyes de la “doctrina queer” somos lesbianas y bisexuales. Estas leyes que se pretenden aprobar no son “a favor del colectivo LGTBI” sino leyes contra las mujeres. Están promovidas por unas entidades que hace mucho tiempo prescindieron de las mujeres, como pone de manifiesto la apuesta por los vientres de alquiler o el discurso favorable a la prostitución.

Las lesbianas y bisexuales no han sido invitadas en ningún momento a esta fiesta. Una de las dos leyes proyectadas habla de “personas lesbianas” (como si pudiera haber hombres “lesbianos”). Además, estas leyes pretenden orientar a las niñas rebeldes o lesbianas hacia un camino de hormonación y cirugía. Si te gusta jugar al baloncesto o trepar a los árboles, no es que seas un niño atrapado en un cuerpo de niña. El problema está en la sociedad, no en tu cuerpo. La inmensa mayoría de los niños y niñas que experimentan disforia acaban aceptando su cuerpo y declarándose gays o lesbianas. Pero si se les somete a terapias de identidad y hormonación a los ocho años, acabarán mutilando sus cuerpos y tomando medicamentos de por vida.

  • La “doble discriminación” del proyecto de ley de libertad sexual a personas transexuales es una conceptualización con consecuencias jurídicas muy graves para las mujeres. ¿Juegan con la confusión para sacar partido de la misma?

La idea de la doble discriminación la contiene también la ley contra la discriminación LGTBI que acaba de iniciar su tramitación. Al borrar el sexo y sustituirse por la identidad, las mujeres se convierten mágicamente en “cisprivilegiadas”. Pensemos en un matrimonio de varias décadas en el que la esposa ha sido la cuidadora principal de las dos hijas que tienen en común con el consiguiente impacto en su vida profesional y personal. El hombre ocupa un lugar de privilegio con respecto a su esposa.

De pronto, a los cuarenta años, el hombre se declara mujer y pasa a considerarse que sufre triple opresión: una por ser mujer, otra por no serlo desde siempre y una tercera por ser lesbiana. Su esposa, en cambio, es una “cisprivilegiada”, alguien que ha tenido la suerte de nacer mujer y vivir experiencias tan idílicas como el parto, la endometriosis y la maternidad. Las experiencias biológicas no “suman” dobles ni triples. La teoría de la doble discriminación es insultante, invierte los papeles de los opresores y las oprimidas. Pero la brecha salarial la seguimos cargando nosotras.

  • Incluir el concepto de “nombre sentido”, reflejar opciones no discriminatorias en base a la diversidad familiar o sustituir el elemento “sexo: hombre/mujer” por “sexo/género” para añadir además la opción “no binario”. ¿Dónde nos van a llevar todos estos conceptos cuando la sociedad no está educada aun en igualdad?

El concepto de “sexo” se está sustituyendo por el de “género”, no solo en España, sino incluso en el Convenio de Estambul y en ONU-Mujeres. Por ejemplo, la noción “violencia de género” ya no está clara, en el derecho internacional, que sea “violencia contra las mujeres”, sino que ahora parece ser una violencia que tiene lugar contra cualquier persona que se desvíe de los estereotipos de género.

El movimiento queer está intentando que las mujeres seamos denominadas “personas menstruantes” y que la violencia que experimentamos se desdibuje. Incluso la definición de “violencia de género” de Wikipedia en español contiene la noción de la teoría queer. A causa de esto, he visto que algunos de mis alumnos/as de Derecho definen erróneamente la “violencia de género” en los trabajos de clase.

Por otro lado, se está sustituyendo la educación en igualdad por una educación en “teoría queer”. Por ejemplo, esto significa que en las escuelas el profesorado enseña que la “identidad de género” del alumno/a debe ser protegida. La “identidad de género” se considera como algo innato que puede manifestarse a los dos años de edad. En lugar de promoverse una educación libre roles sexuales, se reconduce a los niños hacia un camino de rechazo al propio cuerpo.

El generismo queer considera que la “identidad de género” es parte del “libre desarrollo de la personalidad”. Nosotras pensamos que el “libre desarrollo de la personalidad” consiste en una educación libre de estereotipos, con independencia del sexo biológico que se tenga. Cualquier niño o niña debería poder jugar como desee, vestir como quiera y debería poder aspirar a la plena realización personal y profesional. Las personas no deberíamos tener que etiquetarnos como “no binarias”, porque los juegos, la vestimenta y los comportamientos no pertenecen a ningún sexo.

  • ¿Cómo es posible Que Unidas Podemos apele a que no hay consenso para abolir la prostitución y sin consenso tenga tanta prisa en aprobar esta Ley?

Estas leyes no han sido redactadas por diputadas o dipotados sino por un pequeño grupo de personas designadas por asociaciones LGTBI. Las asociaciones han presentado a los partidos los proyectos ya escritos. Primero fueron presentando leyes idénticas en todas las Comunidades Autónomas, logrando que las leyes se aprobasen sin que casi nadie las leyese. Posteriormente han logrado que Unidas Podemos se comprometa a aprobar de modo simultáneo varios proyectos de ley estatal que dicen casi lo mismo. También han logrado introducir los conceptos queer camuflados en muchas otras leyes. Los grupos de presión saben que las políticas y políticos quieren los votos del colectivo LGTBI y amenazan con el insulto y el descrédito si no aprueban sus leyes. Estas leyes son misóginas, pero hasta ahora no había ninguna estructura organizada que defendiese los derechos de las mujeres basados en el sexo. Ahora existe la Alianza contra el Borrado de las Mujeres.

  • Muchas personas transexuales no se sienten reconocidas…

Las personas transexuales ya tienen una ley que se aprobó en 2007 y que les permite cambiar de sexo registral sin someterse a una cirugía. Las nuevas leyes que se pretenden aprobar consideran que el sexo biológico no existe, sino que se “asigna” por el médico de forma arbitraria. El sexo se define como una realidad psicosocial (algo que está en nuestra cabeza, al parecer). Las nuevas leyes establecen que cualquier persona, por el motivo que sea y sin tener que acreditar nada, puede cambiar de sexo legal mediante una mera declaración (podría hacerlo incluso un hombre que quisiera eludir la aplicación de la ley de violencia de género). Además, las nuevas leyes promueven la formación “queer” en todas las escuelas, institutos y universidades, a todos/as los funcionarios públicos, la vigilancia de los medios de comunicación, la financiación de investigaciones en esta línea ideológica, etc.

  • ¿Lo de llamar a las mujeres "cis" es sinónimo de prepotencia?

El proyecto de “Ley contra la discriminación LGTBI” cuya tramitación se acaba de iniciar, utiliza (según la versión que se presentó en 2017) la palabra “personas cisexuales”. Este proyecto también habla de “trabajadoras sexuales”, validando el discurso de la prostitución como “un trabajo cualquiera”. Esta terminología es habitual en la teoría queer. Según esta tesis, que puede remontarse a Gayle Rubin, las mujeres no son oprimidas por los hombres, sino que las “disidencias sexuales” son oprimidas por las personas “cisprivilegiadas” (hombres y mujeres que tienen el privilegio de “identificarse con” los estereotipos que les son impuestos al nacer).

El feminismo aporta datos sobre la explotación de la capacidad reproductiva de las mujeres en el mundo, pero la teoría queer sustituye esta descripción materialista por la “política de la identidad”. Según la teoría queer, ser opresor u oprimido depende de una vivencia interna de la personalidad. Nacer con vagina se convierte en un privilegio, aunque eso te condene a la mutilación genital femenina o al matrimonio forzado. Para la teoría queer, también la imposición del velo en países musulmanes es una cuestión “de identidad”.

  • La agresividad, el odio, el insulto de terf ¿dónde nos va a llevar?

Ya se están produciendo muchos ataques, amenazas, censura y despidos. Las nuevas leyes que Unidas Podemos quiere aprobar establecen sanciones administrativas de decenas de miles de euros impuestas por un organismo gestionado por grupos de presión LGTBI. Estas sanciones se pondrán por emitir mensajes en redes sociales, medios de comunicación o incluso por impartir contenidos educativos que se aparten de la doctrina “queer” (por ejemplo, impartir una clase de anatomía).

Una particularidad de la regulación propuesta es que se invierte la carga de la prueba: la persona que hizo el comentario presuntamente “tránsfobo” tendrá que probar que no odia a nadie. En su afán por borrar nuestras vidas y nuestras voces, las nuevas leyes llegan al extremo de llamar a todas las madres “progenitores gestantes”. Para la nueva misoginia, no son nuestras palabras lo incómodo, sino nuestra mera existencia.

  • ¿Es España diferente en algo a Reino Unido o EE.U en la estrategia del queerismo para borrar a las mujeres?

La estrategia es la misma en todo el mundo. El borrado de las mujeres en las legislaciones tiene tres fases. La primera es la sustitución del “sexo” por el “género” y sustitución de la “transexualidad” por la “identidad de género”. Los roles de género dejan de considerarse una jerarquía social y pasan a ser considerados una manifestación de la personalidad.

En la segunda fase, que es en la que está España ahora, se introduce el derecho de libre determinación de la identidad de género (cambio de sexo registral sin tener que presentar diagnóstico). La “transexualidad” se sustituye por el “transgenerismo”. Negación del sexo biológico (“sexo asignado”), utilización de términos que deshumanizan a las mujeres (“personas menstruantes”) y negación de la discriminación estructural que sufren las mujeres (privilegio cis).

En la tercera fase se culmina la implantación de la “doctrina queer” en las leyes. Es lo que se está debatiendo actualmente en Argentina, en un anteproyecto de ley. Se elimina el sexo del DNI, el registro civil y las leyes. Cualquier norma de violencia contra las mujeres o de igualdad entre mujeres y hombres, se volvería inaplicable si esto ocurriera. Por supuesto las mujeres sabemos que un violador no mira nuestro DNI para agredirnos, pero sí necesitamos ese DNI para que la ley nos proporcione protecciones específicas. La doctrina queer es muy perjudicial para los derechos de las mujeres.


Entrevista de Nuria Coronado Sopeña. @NuriaCSopena

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