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La muerte de Ofelia
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La muerte de Ofelia

sábado 04 de julio de 2020, 12:50h

La Hermandad Prerrafaelita fue creada en 1848 por tres amigos que estudiaban en la Royal Academy de Londres: William Holman Hunt (1827-1910), Dante Gabrielle Rossetti (1828-1882) y John Everett Millais (1829-1896), en plena época victoriana, como reacción al aburrido puritanismo imperante y obligado. Con el propósito de otorgar un nuevo aire a la pintura, trataron temas históricos, religiosos y mitológicos, pero también literarios, como la Divina Comedia y las obras de William Shakespeare, alejándose así de los conceptos renacentistas y poniendo en valor el arte realizado anteriormente, con especial atención al medievo italiano.

Las escenas tomaron vida con el carácter colorista, delicado y ensoñador que identifica toda la producción del movimiento, pero llama la atención que los personajes femeninos, (tomaron) que corresponden a un estereotipo de mujer muy definido, adquirieron especial relevancia. Se trata de figuras lánguidas, esbeltas, que suelen ser dueñas de preciosas melenas, generalmente pelirrojas. Son mujeres que en ese imaginario parecen moverse cadenciosamente, pese al momento dramático que pueden estar representando.

De todos esos personajes femeninos, destaca el de una de las pinturas más conocidas, la que trata sobre la muerte de Ofelia, que fue realizada por John Everett Millais en 1852. Posó para el pintor la joven Elizabeth Siddal, que se convirtió en la Ofelia de Hamlet, posando para el pintor ella misma protagonizó uno de los finales más dramáticos de la historia del arte, que la iguala en la desdicha con la protagonista de William Shakespeare.

Para reflejar el máximo realismo, Lizzi posó a diario, vestida con un pesado traje de ricos brocados empapado en agua, con las manos extendidas y rodeada de flores, flotando en una bañera durante largas sesiones en el frío invierno de Londres. Se cuenta que Millais colocaba velas candentes debajo de la bañera para poder calentar mínimamente el agua, pero las condiciones económicas hicieron que ni siquiera ese pequeño gasto fuera siempre posible. Reflejo de ese sufrimiento es el rostro que quedó plasmado en el lienzo, con la boca entreabierta, como si exhalara un último hálito de vida.

Como consecuencia de esas sesiones, Lizzi enfermó gravemente de neumonía, de la que nunca se recuperó y por la que el pintor fue obligado a pagar una indemnización. Desde entonces, su delicada salud la volvió cada vez más vulnerable el resto de su vida.

Pese a que su imagen aparece en muchas de las pinturas del movimiento y que la historia relacionada con Ofelia es conocida, no lo es tanto la biografía de Elizabeth Siddal, ya que su nombre también corresponde a la poeta y artista que fue.

Ahora nos llaman "charos"

Por Lídia Guinart

Nació en 1829 en Londres. Costurera en una sombrerería, su estilizado físico y su peculiar rostro captaron la atención del pintor Walter Howell Deverell. Desde ese momento, Lizzy se convirtió en una de las primeras modelos prerrafaelita. Asimismo, fue la principal imagen pintada por Dante Gabriel Rossetti en su juventud, con quien se casó en 1860. Ambos mantuvieron una relación tormentosa, que actualmente merecería una revisión rigurosa. Parece ser que fueron constantes las continuas infidelidades del pintor con sus modelos, a las que trasladaba al lienzo con la intención de inmortalizarlas sutilmente como su colección de relaciones personales; por otro lado, los exacerbados celos de Rossetti, que no soportaba que su esposa posase para otros, empeoró aún más la situación. Dante la pintó obsesivamente, llegando incluso a retratarla después de su muerte en la obra “Beata Beatrix”, de 1870, como muestra de su veneración hacia ella; una obra que se conserva en la Tate Modern de Londres, donde también se encuentra “Ofelia”.

A los treinta y tres años, después de haber dado a luz por segunda vez a un bebé muerto, Lizzi se suicidó tomando una dosis elevada de láudano, al que se había hecho adicta.

Durante su corta vida realizó una gran variedad de acuarelas, dibujos, un autorretrato, óleos y varios bocetos para futuras obras, llegando a exponer con los Prerrafaelita en el Russell Place. Debido a su pronto fallecimiento, sus cuadros no llegaron a la madurez que potencialmente apuntaba, por lo que son de mayor calidad sus dibujos, una actividad artística con la que la Rossetti siempre se manifestó en desacuerdo. También sus compañeros de la Hermandad cuestionaron su talento y menospreciaron sus intentos parar desprenderse del papel de mujer pasiva. En cuanto a su producción literaria, existen libros con sus versos publicados, que contienen poemas con títulos tan atormentados como “Agotada”, “Al final”, “Amor Muerto” o “Muerte Prematura”.

A su muerte, el crítico de arte John Ruskin compró todos sus dibujos.


https://commons.wikimedia.org/wiki/File:John_Everett_Millais_-_Ophelia_-_Google_Art_Project.jpg
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Elizabeth_Siddal_-_Pippa_Passes.jpg
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Dante_Gabriel_Rossetti_-_Beata_Beatrix,_1864-1870.jpg
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