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La OMS señala los peligros del azúcar libre en la alimentación infantil
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La OMS señala los peligros del azúcar libre en la alimentación infantil

lunes 10 de febrero de 2020, 19:00h
La Organización Mundial de la Salud recomienda que el consumo de azúcar libre no sobrepase en adultos y niños el 5% de la ingesta calórica, lo que equivale a 25 gramos al día. La OMS considera azúcar libre a los azúcares añadidos a los alimentos y bebidas por fabricantes, cocineros o consumidores y los azúcares naturalmente presentes en la miel, jarabes, zumos de frutas y concentrados de zumos de frutas. El director del Departamento de Prevención de Enfermedades No Transmisibles de la OMS, Douglas Bettcher, afirma que "la ingesta de este tipo de azúcares, entre ellos los contenidos en productos como las bebidas azucaradas, son uno de los principales factores que está dando lugar a un aumento de la obesidad y la diabetes en el mundo".

La población española está continuamente expuesta a productos procesados que contienen azúcar libre y, normalmente, no es consciente de ello. La publicidad se ha encargado de que veamos normal consumir determinados productos e incluso se nos dice que son beneficiosos para nuestra salud. Cuando se accede al supermercado, la mayoría de los productos están procesados y llenos de azúcares por lo que resulta casi imposible no pasarse del índice diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Las niñas y niños, que son los más vulnerables e influenciables por la publicidad, tienen dietas llenas de azúcares libres provenientes de productos procesados no beneficiosos. Los cereales, el cacao en polvo azucarado, los zumos y las galletas son alimentos presentes diariamente en su dieta.

Si analizamos la cantidad de azúcar que contiene cada uno de estos productos dirigidos a la población infantil y su manera de venderse supera con creces las recomendaciones:

  • Los cereales van en cajas coloridas con personajes de dibujos. Una conocida marca de cereales dirigidos a niños contiene maíz como ingrediente principal seguido del azúcar. Cada 100 gramos de este producto contienen 37 gramos de azúcar, por lo que una ración de 30 gramos de estos cereales tiene 11,1 gramos de azúcar.
  • El cacao en polvo azucarado también se vende en botes coloridos con dibujos o en grandes cajas con regalo incluido. El ingrediente principal de este producto es el azúcar seguido del cacao desgrasado en polvo. Por cada 100 gramos de producto, 70 gramos de azúcar. Dos cucharadas de cacao azucarado de aproximadamente 10 gramos equivalen 7 gramos de azúcar.
  • El zumo 100% exprimido de piña y uva. El envase es verde y blanco con un tigre sonriente bajo el que se lee “mi primer zumo 100% exprimido”. A simple vista suena a natural porque solo contiene fruta: 50% de zumo de piña y 50% de zumo de uva. Recordemos que la OMS también considera a los azúcares presentes en los zumos de frutas como azúcar libre. Cada brick de este zumo envasado contiene 14,3 gramos de azúcar libre.
  • Galletas infantiles, en una caja amarilla con letras rojas y dibujos de Pokemon. Su ingrediente principal es la harina de trigo, un 70%, seguido del azúcar, el aceite de girasol, suero lácteo en polvo, jarabe de glucosa y fructosa y más ingredientes. Por 100 gramos de producto se obtiene 23 gramos de azúcar. El consumo de 8 galletas contiene 11,3 gramos de azúcar.

Si nuestra hija o hijo consume estos productos solo entre el desayuno y la merienda, estaría ingiriendo un total de 43,7 gramos de azúcar libre, recordemos que la OMS recomienda 25 gramos diarios. Solo hemos analizado el azúcar que contiene cada producto, pero también podríamos prestar atención al resto de ingredientes añadidos que no son beneficiosos. El principal problema es que estos productos son vendidos como saludables con publicidad dirigida especialmente a las niñas y niños con música, colores vivos y regalos y también a los padres y madres, con eslóganes que los presentan como necesarios para su crecimiento y su desarrollo, como fuente de energía y como desayuno ideal.

En España no existe regulación al respecto, pero sí en otros países como Chile cuyo sistema de etiquetado advierte de si un alimento es saludable o no y, además, se han eliminado los dibujos en los envases de los productos dirigidos a la población infantil.

La Ley de Alimentos chilena establecida por el Ministerio de Salud grava a los productos con unas etiquetas de "Alto en" en la parte frontal del envase y advierte del alto contenido en calorías, grasas saturadas, azúcares y sodio e indica que la información entregada al consumidor debe ser clara y comprensible. El reglamento también incluye la prohibición de la publicidad de alimentos no saludables dirigida a menores de 14 años que incluya personajes y figuras infantiles, animaciones, dibujos animados, juguetes, música o voces infantiles, situaciones que representen su vida cotidiana, lenguaje o expresiones propias de niños u otros elementos similares. También se incluye la prohibición de aplicaciones interactivas, los ganchos comerciales y venderse en el interior de los centros educativos o kioscos escolares. Este tipo de etiquetado protege a la población infantil frente a la publicidad y previene la obesidad, las caries y enfermedades como la diabetes.

Esta ley debería ser un ejemplo a seguir en España, ya que protege a los niños y niñas frente a la publicidad engañosa que les influencia negativamente. El Gobierno, que ya ha anunciado posibles medidas frente a la comida basura y las bebidas azucaradas, debería regular la publicidad y la venta de estos productos que a simple vista no son perjudiciales y que se venden especialmente a la población infantil en supermercados y centros escolares.

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