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La Copa de las sorpresas
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La Copa de las sorpresas

viernes 24 de enero de 2020, 17:00h

El Atlético cayó eliminado frente a la Cultural Leonesa en un partido que llegó a la prorroga y que el joven delantero, Sergio Benito, se encargó de hundir al equipo del Cholo Simeone. El Badajoz dio la sorpresa y ganó al Éibar por 3-1, mientras que el Mirandés hizo lo mismo contra el Celta (2-1). El Rayo avanza a octavos después de vencer al Betis en los penaltis y el Leganés hizo los deberes eliminando al CD Ebro.

Cultural Leonesa-Atlético de Madrid

Al Atlético le costó horrores entonarse, apenas aireado cuando conseguía lanzar a Arias por la derecha, entregado al buen hacer del botín izquierdo de Hermoso, con esperanzas cada vez que era Joao Félix quien recibía en los últimos metros. Precisamente fue el portugués el que abrió la puerta a Vitolo en la mejor oportunidad atlética, un mano a mano que se fue a la derecha de la portería.

Poco más le llovió a la Cultural. El equipo de José Manuel Aira se defendió con brío, siempre cerca del jugador visitante cuando recibía. Al Atlético se le exigía desbordar para contar con algún segundo para pensar, visto como estaba que los instintos le estaban metiendo en el barro. Añoraron los rojiblancos las soluciones que da Morata. Amén de los goles, diez este curso, que lo convierten en el máximo artillero de la plantilla y que han sacado a los rojiblancos de más de un aprieto en lo que va de temporada. Eso sí, rara vez fuera de casa, pues de sus últimos diez viajes, once después del de ayer, no han vuelto más que con un triunfo. Se entiende así la falta de rumbo de un equipo entregado a su estatus, tan elevado desde hace unos años como pisoteados en lo que va de temporada. Se arrancó con un (otro) intento por cambiar el rumbo hacia algo más acorde con las alturas por las que se manejan los grandes, pero entre los desatinos de Joao, la claudicación de apuestas capitales como Lemar y la disolución ¿irreversible? de Koke o Saúl, lo que resta huele a supervivencia.

A la Cultu, que echaba en falta a su máximo goleador, Dioni, le costaba un mundo citarse con Adán. Era el motivo por el que el encuentro no pasaba del gris al negro para el Atlético. Con todo, la noche se ponía atractiva para los de León, acostumbrados a tener que manejar la batuta toda vez que marchan segundos en el grupo II de 2ªB. Simeone, disgustado y deseoso de que las blancas se las hubiese quedado Thomas, envidó con el ghanés.

El resultado más inmediato fue una ocasión clarísima para Benito, que a un metro del gol cabeceó arriba. Suerte para Simeone que despertó Joao Félix. El ex del Benfica repitió asistencia con Vitolo con idéntico resultado pero, poco después, en el tiempo suficiente para que Saponjic debutase como rojiblanco, Correa abrazó al luso para festejar, por fin, un gol. Quién sabe si el tótem era el croata. De no ser así, las casualidades existen.

Abierta la lata, ocurrió lo que tantas otras veces: el Atlético se echó atrás, la Cultural empujó con todo el garbo que le quedaba y cayó otro gol, este para los locales, de Castañeda. De una sacudida, el drama volvía a León. Lo que siguió fue un intercambio de tortazos monumental, condensados en cinco minutos locos donde se repartieron todos los que nadie supo dar hasta el que el tiempo apremiaba. Ninguno encontró sangre, así que hubo que ir a la prórroga.

Prórroga

Saúl, que había estado perdidísimo, tuvo en su frente el pase. Fue la única esperanza a la que pudo entregarse el conjunto de Simeone antes del descalabro final. Para entonces, el Atlético fiaba sus opciones a un ataque tan juvenil como increíble: junto a Joao Félix, Saponjic, Camello y Riquelme. Todo lo que le quedó por ofrecer al equipo capitalino fueron temblores. Nadie supo entonces a quién le correpsondía echarse a la espalda la responsabilidad, así que todos cayeron al unísono. Benito, que se había pegado una paliza de aúpa durante ciento y pico minutos, llevó la algarabía al Reino de León y empujó al vacío al Atlético. El descalabro, con la Liga cada día más cuesta arriba y el Liverpool en el horizonte, fue total.

CD Badajoz-Eibar

Fiesta pacense. Dieciocho años después, Badajoz vuelve a unos octavos de final de Copa del Rey. El remozado Nuevo Vivero vibró con el desempeño de unos jugadores que demostraron ser de otra categoría. Un incombustible Kingsley Fobi y un Álex Corredera estupendo convirtieron la visita del Eibar en un mal sueño. Los goles de ambos, sumados al de Pablo Vázquez, superaron al solitario gol de Charles. El Badajoz desarmó al Eibar.

Todo comenzaba con un espectáculo de luces que convertían el Nuevo Vivero en una pista de baile en los prolegómenos, salían Mendilibar con su unidad copera y Nafti con un once plagado de titulares y con el debut de Bikoro, recién llegado procedente del Real Zaragoza, como nota más destacada. La diferencia de categoría desaparecía en cuanto Del Cerro Grande daba comienzo al partido. Sin apenas tiempo de acomodarse en los asientos, el larguero evitaba que una falta lateral colgada por De Blasis en el primer minuto se convirtiese en gol en propia puerta de Kingsley Fobi. Sin embargo, el propio Fobi se encargaría de convertir el susto en jolgorio. Una jugada por la derecha instantes después acababa en un estupendo pase al hueco de Álex Corredera que el lateral ghanés se encargaría de colar bajo la salida de Yoel. Vuelta a Extremadura y de nuevo se veía por debajo en el marcador el Eibar.

Aunque en esta ocasión, el conjunto armero se encontraba con un jarro de agua aún más fría. En el minuto 20, el omnipresente Fobi ganaba la espalda a Ekhi Bravo de nuevo tras un pase filtrado, para ser derribado por este dentro del área. Penalti. Álex Corredera, otro de los protagonistas de los primeros 45 minutos, se encargaba de engañar a Yoel y poner el dos a cero en el luminoso del Nuevo Vivero. Sorpresa doble.

El Eibar, no obstante, se metía en el partido gracias a otra pena máxima. Djak llegaba tarde a un despeje ante Charles en el 27’ que acabaría siendo convertido desde los once metros por el brasileño. El tanto no cambió el encuentro, con el Badajoz mirando a los ojos a los eibarreses y rozando en gol en una jugada ensayada que Caballero a punto estuvo de embocar. Con los visitantes acosando sin derribar se llegaba al descanso. La afición aplaudía el esfuerzo de sus hombres y recordaba a Del Cerro Grande su descontento con el penalti que recortaba distancias.

Algo no marchaba para Mendilibar más allá del resultado y Edu Expósito salía en sustitución de Cubero. Centrocampista por defensa. Declaración de intenciones. Por mucha ‘unidad b’ que juegue el torneo del KO, el Eibar quería conquistar Extremadura tras poner la bandera en Cáceres días atrás. El primer susto de la segunda parte se lo llevaba la hinchada local. Garrancho se iba abajo y sacaba un disparo de Marí en el 56’ con visos de igualada. El segundo aviso fue cosa de Charles, aunque la defensa consiguió apagar el fuego. El tercero, de Quique, con nueva respuesta de Garrancho a bocajarro tras un barullo en el área. El encuentro había cambiado de dueño tras el refrigerio del intermedio y el Badajoz esperaba su oportunidad de dar el zarpazo a la contra.

En el baile de cambios entraba Dani Aquino al campo por Guzmán. La afición blanquinegra ovacionaba tanto a su capitán como a su flamante fichaje, llegado a la ciudad apenas 48 horas atrás. Como si el movimiento de Nafti hubiera espoleado a los suyos. Corredera sacaba un córner con veneno en el 72’ que Pablo Vázquez mandaba a la red. Con el tres a uno entraba al campo Sergi Enrich en busca de la heroíca, pero la historia estaba escrita. Con intensidad y sin ocasiones transcurrían los minutos finales y el Nuevo Vivero llevaba en volandas a los suyos hacia los octavos de final entre vítores.

Rayo Vallecano-Real Betis

El Real Betis cayór ante un Rayo Vallecano que forzó la tanda de penaltis al empatar en el 118’ de la prórroga, después de que Tello y Aleñá fallaron ocasiones clamorosas de gol ante el meta Morro, que salvó a su equipo con dos sensacionales mano a mano y en la tanda decisiva vio como los lanzamientos de Joaquín y Tello se iban a las nubes en una noche copera fantástica pero que los béticos tardarán años en olvidar.

Joaquín tuvo que acudir al rescate de los suyos, que perdían desde el comienzo de la segunda parte, merced a un certero cabezazo de Catena a la salida de un córner en el que se quedó bajo palos Dani Martín, al que remataron en el área chica. El tanto en contra espoleó a los béticos, que en los tres minutos siguientes crearon tres buenas ocasiones en pies de Guardado, Bartra y Fekir, especialmente la la de este, aunque no hubo manera de batir la meta del habitual suplente Morro, que por esos momento iniciaba su recital.

No lo había pasado nada bien el Betis en la primera parte, pues fue incapaz de hacerse con el manejo del juego y su presión adelantada fue superada en varias ocasiones con facilidad por los rayistas, a los que solo sus errores en el remate -en especial uno de Joni Montiel (35’)- privaron de irse al descanso con ventaja.

En los veinte minutos finales de la segunda parte, tras la entrada de Joaquín y toda la artillería pesada, pues también entraron Loren y Tello, los erdiblancos lograron voltear el marcador, primero con un tanto de Joaquín que forzó la prórroga y luego otro de Loren al comienzo de esta que ponía en ventaja a los béticos.

Tras el 1-2, los de Rubi no remataron a un Rayo volcado en busca del empate y las clamorosas ocasiones falladas por Tello y Aleñá, que ya antes había gozado de otra muy clara, lee acabaron pasando factura. Andrés Martín logró el 2-2 tras un monumental despiste de la zaga bética en un saque de banda y en la ruleta de los penaltis el Rayo completó la sorpresa y mando al Betis para casa con las orejas gachas.

Mirandés-Celta

Al Mirandés le va la Copa. A lo largo de este siglo, los rojillos han sido la revelación del torneo en cuatro cursos diferentes. Y quieren repetir. Tras dejar en la cuneta a Coruxo y UCAM Murcia en la prórroga, volvió a precisar de un tiempo extra para eliminar a un Primera como el Celta. Y eso que a lo largo de la media hora de más que duró el duelo falló un penalti.

Los de Andoni Iraola salieron sin ningún miedo y, tras gozar de un par de oportunidades peligrosas que obligaron a Sergio Álvarez a intervenir, un balón cortado con la mano por Brais Méndez en el interior del área fue castigado por el colegiado con penalti. Matheus, con paradinha incluida, no falló. Trató de reaccionar el cuadro vigués con tímidos acercamientos, pero apenas hizo cosquillas a un Mirandés muy serio sobre el rectángulo de juego.

Los celestes mejoraron poco a poco y la entrada de Pione Sisto les dio otro aire. El danés dio mayor presencia en ataque a los suyos y, tras algunos tímidos intentos de los de Óscar García Junyent, se sacó un latigazo desde la frontal que besó las mallas tras pegar en la cruceta.

De ahí al final, todo abierto con opciones claras para ambos contendientes. Sergio Álvarez salvó al Celta y Aspas estuvo muy cerca del gol, pero se llegó a la prórroga. Ahí, el Mirandés tuvo otro penalti de Rafinha que provocó la expulsión del canterano culé, pero el meta celtiña detuvo el lanzamiento de Rey. El que sí que estuvo acertado fue Antonio Sánchez, que cazó un balón dentro del área para acercar el pase al conjunto rojillo. Limones y el larguero, en un final loco, evitaron la tanda de penaltis.

CD Ebro-Leganés

El CD Ebro se despide del sueño de los octavos de final de la Copa del Rey. El equipo zaragozano ha caído derrotado ante el Leganés por la mínima tras un duelo en el que el equipo aragonés puso el corazón y los madrileños las ocasiones y la picardía para aprovechar el error del meta local que acabó decantando el encuentro. Una derrota con honor de un Ebro que dio la cara y que se puede ir satisfecho después de haber completado un gran torneo copero.

El Leganés quiso imponer su ley desde el principio y probó algún disparo lejano mientras el Ebro se defendía correctamente. Monforte mantenía su portería a cero y tuvo que actuar a los quince minutos para abortar un mano a mano de Guido al cuarto de hora de juego. Ese fue el guión del encuentro durante casi todo el tiempo pese a que la posesión estaba repartida. Lo que no estaban repartidas eran las ocasiones, que monopolizaba el Leganés. Guido estuvo cerca de abrir el marcador tras una buena dejada de Braithwaite y Eraso marró una ocasión clara. Al final, por acumulación, llegó el gol visitante. Tras un saque de esquina en el minuto 44, a Monforte se le escapó el balón tras un suave remate y Silva estuvo atento para poner el 0-1 en el marcador.

En la reanudación el panorama no varió en exceso. Ambos equipos se repartían la posesión pero el que generaba el peligro era el equipo madrileño. Braithwaite pudo matar el partido en el minuto 55, pero incomprensiblemente remató fuera con la puerta vacía tras un centro al corazón del área. Óscar Rodríguez estuvo cerca de anotar de nuevo en el minuto 69 mientras el Ebro trataba de acechar la portería de Soriano, pero sin generar ocasiones claras. El Ebro insistió y al final le llegó su oportunidad. Fran García realizó en el minuto 80 un gran acción técnica en el área rival que le permitió disparar a poertería con mucho peligro, pero el Leganés abortó el gol.

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