lahoradigital.com
Una Ley de consentimiento sexual
Ampliar

Una Ley de consentimiento sexual

lunes 21 de octubre de 2019, 12:58h

Cuando la vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, dijo que iban a regular el delito de violación centralizado en el consentimiento, la premisa de SI NO ES SI, ES NO, encontró muchas resistencias en muchos sectores jurídicos, no fueron pocos los juristas de reconocido prestigio que manifestaron su alarma ante la posibilidad de que en el futuro se pudiera llegar enjuiciar la violación por la falta de consentimiento expreso, hasta el punto de plantear la paradoja de equiparar el consentimiento sexual al testamento vital. Ha una razón muy poderosa en los que ponen obstáculos al consentimiento explícito, de la que no siempre son conscientes, es la desconfianza frente a la igualdad de género, también en las relaciones íntimas, de tal modo que estos y otros hombres ven, por una parte, peligrar el tradicional binomio masculinidad/virilidad al tener que aceptar un trato igual en la decisión sexual, y por otra el ancestral prejuicio contra las mujeres de suponerles razones espurias para denunciar.

Vencer los obstáculos y establecer alianzas con la gran mayoría de hombres exige todo un proceso de sensibilización y prevención respecto de los comportamientos relativos a las prácticas sexuales. Pero no sólo se trata de vencer prejuicios, también se hace preciso tener un conocimiento de una realidad que en los últimos años ha tenido cambios vertiginosos, con un común denominador: se ha banalizado la sexualidad, desmembrando casi totalmente afectividad de sexualidad.

Los datos objetivos facilitados por el Ministerio del Interior, nos indican como ha habido un incremento exponencial de los delitos contra la libertad e indemnidad sexual, en el año 2017 hubo un total de 11.692 denuncias por delitos sexuales, de estos 1.387 eran violaciones; en el año 2018 las violaciones se incrementaron un 22,7% en total se produjeron 1.702, en general las denuncias se incrementaron el 18,1%. Comparando los primeros seis meses de 2018 y 2019, los delitos sexuales aumentaron una media del 12% aunque comunidades autónomas como Andalucía la cifra llega al 22,8%.

El perfil del violador ha cambiado, hasta hace unos años, el “violador tipo” era un varón que desconocía totalmente a la víctima a la que elegía aleatoriamente aprovechando la oscuridad o encontrarla en un recinto reducido (portal, ascensor, etc.) donde consumaba su ataque sexual. Al día de hoy nos encontramos con dos paradigmas nuevos de violador, en numerosos casos el agresor sexual es un varón que conoce a su víctima en las fiestas o a través de las aplicaciones llamadas de citas, la invita a beber o mantiene una conversación con ella, y se considera con el derecho a abusar o agredirla sexualmente, sin olvidar aquellos que hacen uso de drogas u otros productos químicos para dejar a la víctima inconsciente y consumar la violación.

El otro perfil es el ciberviolador quien establece una relación de amistad, normalmente con menores de edad, haciéndose pasar por una persona que no es y una vez establecida una relación de confianza, les extorsiona o coacciona para que realicen actos sexuales. Estas agresiones son muy pocas veces denunciadas, bien porque los progenitores de las personas menores desconocen lo ocurrido, o incluso conociéndolo, estén en la creencia que no hay modo de perseguir al autor.

El acceso de los niños y niñas a la pornografía desde edades muy tempranas, cuando todavía están en periodo de formación de conciencia es otro de los factores que intervienen en la banalización de la sexualidad, la pornografía a la que acceden con el móvil es el cauce de iniciación de muchos menores, iniciación a una sexualidad virtual donde el sometimiento a las mujeres esta generalizado y con harta frecuencia se compatibiliza sexo y agresión. El acceso a las webs pornográficas no tiene control alguno, las recomendaciones que estas tienen al principio, carecen de control y de mecanismo de verificación de edad alguna. Sólo en una de estas webs hay más de 700.000 videos que se publicitan “de colegialas” y más de 500.000 que tienen por objeto violaciones. Mientras los menores carecen de formación sexual que les permitiría contrastar la sexualidad real frente a la virtual.

La proliferación de las violaciones en grupo, no ajenas a la pornografía, ha tenido a partir del caso conocido como “La manada” un incremento que, según “Geoviolencia Sexual”, en el año 2017 se contabilizaron 14 violaciones, en el 2018 llegaron a 60 y en los primeros seis meses de 2019 se han denunciado 32, lo que teniendo en cuenta que los meses donde hay mas violaciones son de junio a agosto, las expectativas de finalizar 2019 con unas cifras similares al 2018 son muy improbables.

Un análisis de las denuncias por violación en grupo, permite concluir que 1 de cada 4 agresores era menor de edad y 1 de cada 3 víctimas también lo era, el 56,5% de las violaciones tuvieron lugar de madrugada y en el 11% de casos los violadores grabaron o fotografiaron los hechos, en el 75% de casos los agresores eran desconocidos por la víctima o bien los habían conocido el mismo día, y en el 10% de casos las víctimas habían sido narcotizadas involuntariamente.

La respuesta ciudadana, encabezada por el movimiento feminista, a las sentencias de la Audiencia Provincial de Pamplona y Tribunal Superior de Navarra sobre el caso de la Manada, fue determinante para la revisión de los delitos de naturaleza sexual. El gobierno convocó a la Sección IV de Derecho Penal de la Comisión General de Codificación, para proceder a la revisión del Código Penal respecto de los delitos contra la libertad e indemnidad sexual. El informe después de una renovación de los integrantes de la Sección, pues inicialmente no había ninguna jurista, recuperó el término violación para todos los supuestos en los que haya penetración y constituye agresión sexual lo que hasta ahora es considerado abuso sexual, siendo el elemento determinante del delito el consentimiento.

La complejidad de los elementos que directa o indirectamente intervienen en el proceso de reforma, son los que invitan a una reflexión sobre la utilidad de una Ley de Consentimiento Sexual que, apriori podría tener varias áreas, prevención y sensibilización, código penal, ley de enjuiciamiento criminal y las ayudas y procedimientos de reparación a las víctimas.

Respecto a la reforma de los tipos penales, los trabajos de informe y propuesta están realizados hay consenso y ya hay proposiciones de ley en el Congreso de Diputados, no obstante debería plantearse la tipificación penal de la violación virtual como aquella que obliga mediante la coacción y/o extorsión a una persona a realizar actos o comportamientos sexuales contra su voluntad, por medio de tecnologías digitales. Igualmente penalizar los delitos sexuales cometidos en grupo, como ha indicado el Tribunal Supremo en su sentencia sobre el caso de la manada, de forma que cada miembro del grupo es autor de su agresión y de las cometidas por cada uno de los miembros, sin que quepa el delito continuado de violación o agresión sexual.

Una ley de consentimiento sexual requeriría otras medidas, algunas de ellas se enuncian sucintamente.

  1. Generalización de la coeducación en todos los niveles de educación, la igualdad es el antídoto contra la violencia machista.
  2. Educación sexual en todos los centros educativos, infantil, primaria y secundaria. Los progenitores son los primeros responsables de formar a sus hijos e hijas en la sexualidad, pero no puede dejarse al albur de los progenitores, los centros educativos han de formar en una sexualidad, que si es compartida ha de ser con el consentimiento de la otra persona. Es imprescindible como medida preventiva para que los menores ni sean autores ni víctimas de delitos sexuales, y tampoco cuando lleguen a la adultez.
  3. Prohibición expresa del acceso de los menores a las webs pornográficas, haciendo, como desde el 15 de Julio pasado hace el Reino Unido, recaer en la gerencia o propiedad o dominio de la web el control y verificación de la edad del usuario, bajo riesgo de cierre inmediato de la web y sanciones cuantitativamente importantes y el embargo cautelar de los bienes.
  4. Sensibilización dirigida a los hombres sobre el nuevo modelo de relaciones humanas que implica el si no es si es no.
  5. Sensibilización a la ciudadanía y formación expresa a los funcionarios, personal contratado por las administraciones públicas y personal de contratas de las administraciones públicas, con actividad laboral nocturna para que sepan en todo momento que hacer si son testigos de una tentativa de violación o tiene que asistir a una víctima de un ataque sexual.

Respecto de la víctima:

  1. Adecuación del Estatuto de la víctima, a las de los ataques sexuales, en especial las recogidas de prueba, la comunicación a la víctima de sus derechos y del derecho a estar acompañada de una persona de su confianza todo el tiempo que tenga que realizar declaraciones o actuaciones ante los agentes de la autoridad o judicialmente.
  2. Prohibición de que consten los antecedentes sexuales o la historia sexual de la víctima en el procedimiento penal, conforme establece el artículo 54 del Convenio de Estambul.
  3. Un procedimiento rapidísimo para las ayudas a las víctimas de delitos sexuales con una tramitación ágil y de realizar por ellas mismas, que no suponga burocratización de la solicitud de la ayuda, actualizando las ayudas de la Ley 35/1995 de ayuda a las víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual.

Esta reflexión tiene como finalidad ser una contribución para que las mujeres que piden el auxilio de los tribunales no tengan que probar ser dignas de la tutela penal. La violencia hacia las mujeres es un déficit democrático y en consecuencia obliga a todos los poderes públicos a observar la diligencia debida para su erradicación, la sanción al delincuente, la reparación del daño y la restitución del proyecto de vida de las victimas.


María Duran i Febrer es Jurista y directora del Instituto Balear de la Dona
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de La Hora Digital

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.